martes, 14 de febrero de 2017

ASELGEIA (Griego) COMPLETA DESVERGÜENZA




Romanos. 13:13 Portémonos con decencia, como en pleno día. No andemos en borracheras y comilonas, ni en inmoralidades y vicios, ni en discordias y envidias. (Romanos 13:13)

Romanos 13:13 (gr) ϨШС ΕΝϨΜ ΠΕϨΟΟΥ ΜΑΡΝΜΟΟϢΕ ΕΝΤСΑΝΗΥ ϨΝ ϨΕΝϪΗΡ ΑΝ ΜΝ ϨΕΝϮϨΕ ϨΝ ϨΕΝΜΑ ΝΝΚΟΤΚ ΑΝ ΜΝ ϨΕΝϪШϨΜ ϨΝ ϨΕΝϮΤШΝ ΑΝ ΜΝ ϨΕΝΚШϨ.

ASELGEIA
En muchos aspectos, aselgeia es la palabra más fea de las que figuran en la lista de pecados que da el NT, donde se encuentra con mucha frecuencia (Mr. 7:22; Romanos. 13:13; 2 Co. 12:21; Gá. 5:19; Ef. 4:19; 1 P. 4:3; 2 P. 2:2, 7, 18; Jud. 4). La Versión Reina Valera Antigua la traduce oscilando entre "lascivia" e "impudicia", y la misma versión, revisión de 1960, traduce "lascivia". La VP, regularmente, traduce "impureza". Pero, hasta cierto punto, todas estas traducciones fallan al dar la característica esencial de aselgeia.

Veamos primero algunas definiciones clásicas y cristianas de la palabra. Platón la usa en el sentido de "impudicia". Un escritor posterior la define como "predisposición para los placeres". También se define como "violencia aparejada con insulto y audacia". Basilio dice que es "una disposición del alma que le impide sobrellevar el rigor de la disciplina". Se describe como "el espíritu que no conoce limitaciones y que osadamente sigue en pos de cualquier capricho, desvarío e insensato desenfreno que se proponga". Es Lightfoot quien da la medida de la cualidad esencial de aselgeia, cuando dice que un hombre puede ser "impuro" (akathartos) y ocultar su pecado, pero el hombre que es aselges (el adjetivo) conmociona a la decencia pública. He aquí la mismísima esencia de aselgeia.

El hombre en cuya alma mora aselgeia está tan en las garras del pecado, tan bajo su dominio, que no le importa lo que los demás digan o piensen mientras pueda satisfacer su mal deseo. Es el hombre que ha perdido la vergüenza. La mayoría de los hombres tienen la suficiente decencia como para procurar ocultar su pecado, pero al aselges hace mucho que eso dejó de preocuparle.

Es culpable de cualquier conducta ultrajante y le tiene absolutamente sin cuidado todo lo que no sea satisfacer sus deseos. Es como un drogadicto. Al principio, el drogadicto se satisface secretamente y se esfuerza en ocultar su vicio, pero, al final, gemirá, se humillará, suplicará, rogará e implorará sin el menor disimulo ni freno, y sin la menor vergüenza, para que le suministren la droga, sin la cual no puede pasar porque ya está dominado por ella.

Ahora bien, sucede que, en el NT, usualmente, aselgeia no se encuentra sola, sino en conjunción con otros pecados. Nos será instructivo ver con qué pecados está más íntimamente relacionada.

(I) Se encuentra unida tres veces (Mr. 7:22; Ef. 4:19; 2 P. 2:2) a pleonexia. Pleonexia es el insaciable anhelo de tener más, el incontrolable deseo de poseer cosas que están prohibidas y que no deberían ser deseadas en absoluto. Por tanto, hay en aselgeia "pura y desvergonzada codicia". Es el vicio del hombre que se someterá gustoso al menosprecio y a la afrenta que sea con tal de lograr aquello en que tiene el corazón puesto.

(II) En cuatro casos (Mr. 7:22; 2 Co. 12:21; Gá. 5:19; 2 P. 2:18), está relacionada con el adulterio, la lujuria y, en general, con el pecado sexual. Por tanto, en aselgeia está implicada la idea de "pura lujuria animal". Sólo tiene uno que caminar por las calles de una gran ciudad para ver esa clase de aselgeia en plena y terrible actividad. Es el vicio del hombre que tiene menos reparo que un animal en la satisfacción de sus deseos físicos.

(Ill) En tres ocasiones (Gá. 5:19; 1 P. 4:3; Ro. 13:13), aparece conectada con la embriaguez, particularmente con la palabra komoi. Originalmente, un komos era una pandilla de amigos que acompañaban a algún vencedor en los juegos hasta su casa, cantando con regocijo sus alabanzas a lo largo de todo el camino. Pero la palabra degeneró hasta que vino a significar una "juerga", una pandilla de borrachos trasnochadores balanceándose y cantando por las calles. Por tanto, aseigeia tiene en sí ese "puro sibaritismo" que es tan esclavo de los mal llamados placeres, que hacen a veces perder la dignidad y la vergüenza.

Pero, quizás, es Josefo quien mejor matiza el significado de aseigeia. Este escritor judío la empareja con manía, "locura", y declara que ése era el pecado de Jezabel cuando erigió un santuario a Baal en la Ciudad Santa, la misma ciudad de Dios. Semejante acto era un ultraje que desafiaba toda decencia y provocaba toda opinión pública.

Aseigeia es una palabra fea. Es la insolencia sin límites de quien ha perdido la vergüenza. Es un horrendo comentario sobre la naturaleza humana el que un hombre pueda estar tan dominado por el pecado, que al final pierda incluso la vergüenza.

6 comentarios:

Unknown dijo...

Excelente. Me ayuda mucho esta definición. Estos actos son una violación grave de las leyes de Dios. No sé trata de mala conducta de poca importancia. Gal. 5:19. Muchas gracias.

Unknown dijo...

Exelente explicación! Muchas gracias por el aporte

Lucaspisa dijo...

No hadoraras A Dioses De piedra o de metal. Que tienen oydos y no oyen boca y no hablan. Sólo ay un Dios. En el mundo. Dios padre. Y nuestro Señor Jesucristo nuestro redentor y Salvador de nuestras vidas y de nuestras halmas.

Pr. Manuel Alberto Morejón Soler dijo...

Bendiciones
Muchas gracias
Pr. Manuel Morejón Soler

Pr. Manuel Alberto Morejón Soler dijo...

Alberto

Anónimo dijo...

Uff, tu ortografía. Deja mucho que desear. A leer la Biblia, así aprenderás.