martes, 2 de enero de 2018

LA SABIDURÍA



Esta viene de dos modos: como un regalo de Dios y a través de una búsqueda activa.


El punto de partida de la sabiduría es Dios y su Palabra revelada, la fuente de "el conocimiento y la inteligencia" (2.6). En ese sentido, la sabiduría es su regalo para nosotros. Pero únicamente se la otorga a quien con sinceridad la busca.

La sabiduría de Dios está escondida de los rebeldes y necios, exige un esfuerzo para encontrarla y usarla. La senda hacia la sabiduría es difícil. Cuando estamos en ella, descubrimos que la verdadera sabiduría es la de Dios y que El nos guiará y recompensará nuestra búsqueda sincera y persistente.

Dios nos da sabiduría y victoria, no por andar por la vida a la deriva ni por actuar irresponsablemente con sus dones y recursos. Si somos fieles y conservamos claro en nuestra mente el propósito en la vida, El nos guardará del orgullo y la avaricia.
Proverbio del día 2 

Excelencias de la sabiduría

  Hijo mío, si recibieres mis palabras,
 Y mis mandamientos guardares dentro de ti,
Pro 2:2  Haciendo estar atento tu oído a la sabiduría;
 Si inclinares tu corazón a la prudencia,
Pro 2:3  Si clamares a la inteligencia,
 Y a la prudencia dieres tu voz;
Pro 2:4  Si como a la plata la buscares,
 Y la escudriñares como a tesoros,
Pro 2:5  Entonces entenderás el temor de Jehová,
 Y hallarás el conocimiento de Dios.
Pro 2:6  Porque Jehová da la sabiduría,
 Y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia.
Pro 2:7  El provee de sana sabiduría a los rectos;
 Es escudo a los que caminan rectamente.
Pro 2:8  Es el que guarda las veredas del juicio,
 Y preserva el camino de sus santos.
Pro 2:9  Entonces entenderás justicia, juicio
 Y equidad, y todo buen camino.
Pro 2:10  Cuando la sabiduría entrare en tu corazón,
 Y la ciencia fuere grata a tu alma,
Pro 2:11  La discreción te guardará;
 Te preservará la inteligencia,
Pro 2:12  Para librarte del mal camino,
 De los hombres que hablan perversidades,
Pro 2:13  Que dejan los caminos derechos,
 Para andar por sendas tenebrosas;
Pro 2:14  Que se alegran haciendo el mal,
 Que se huelgan en las perversidades del vicio;
Pro 2:15  Cuyas veredas son torcidas,
 Y torcidos sus caminos.
Pro 2:16  Serás librado de la mujer extraña,
 De la ajena que halaga con sus palabras,
Pro 2:17  La cual abandona al compañero de su juventud,
 Y se olvida del pacto de su Dios.
Pro 2:18  Por lo cual su casa está inclinada a la muerte,
 Y sus veredas hacia los muertos;
Pro 2:19  Todos los que a ella se lleguen, no volverán,
 Ni seguirán otra vez los senderos de la vida.
Pro 2:20  Así andarás por el camino de los buenos,
 Y seguirás las veredas de los justos;
Pro 2:21  Porque los rectos habitarán la tierra,
 Y los perfectos permanecerán en ella,
Pro 2:22  Mas los impíos serán cortados de la tierra,
 Y los prevaricadores serán de ella desarraigados.