viernes, 26 de diciembre de 2014

DENUNCIAN MALTRATO EN EL COMBINADO DEL ESTE




La Habana, 22-12-2014 Alejandro Hernández Cepero
Harold Alcalá Aramburo y Maikel Delgado Aramburo, declararon a este reportero, hoy lunes 22 de diciembre de 2014, los maltratos a que son sometidos en la Unidad Especial 47más conocida comoel “Corredor de la Muerte”, en el Combinado del Este, en la Habana, Cuba.

El “pabellón”, que le correspondía el pasado viernes 14 de diciembre, le fue denegado a Harold sin que, para ello, medie alguna medida disciplinaria impuesta. Hasta la fecha de hoy, no ha habido solución por parte de las autoridades encargadas de su “atención”. Cabe señalar además que, el “pabellón”, único momento que tiene de privacidad con su esposa, está señalado cada 45 días.

Por otro lado, denuncia igualmente Harold que, de los 25 minutos reglamentarios una vez por semana, para conversar vía telefónica con su familia, solo le están permitiendo 10. Lo anterior fue corroborado por este reportero in situ, cuando, su primo Maikel se disponía a hablar con su tía y el oficial le ordenó colgar el teléfono.

Harold Alcalá Aramburo y Maikel Delgado Aramburo, llevan recluidos en dicho penal poco más de 11 años, luego del intento fallido de emigrar a los Estados Unidos en la Lanchita de Regla. El régimen dictatorial, imperante en la isla desde 1959, les condenó a Cadena Perpetua por este hecho calificado –“irónicamente”- de terrorismo y secuestro. Por este mismo hecho fueron fusilados otros tres jóvenes.

Esta denuncia, es realizada por el Pastor Alejandro Hernández, que atiende el frente Capellanía de Prisiones en la Alianza Cristiana en Cuba.

La adoración de los magos



Pr. Manuel Alberto Morejón Soler
  
La Navidad ( en latín: nativitas, nacimiento), es una de las fiestas más importantes del cristianismo junto con la Pascua y Pentecostés, que celebra el nacimiento de Jesucristo en Belén de Judá. Es celebrada por la Iglesia Católica y algunas Denominaciones Evangélicas en la noche del 24 al 25 de diciembre.
El acontecimiento está narrado en el Nuevo Testamento en Lucas (2:1-20), que escribe una historia completa. Al parecer Lucas obtuvo la información directamente de María, asimismo el evangelista Mateo hace una ligera introducción, para pasar en seguida a referir la visita de los Magos procedentes de Oriente. (Mateo 2:1-12)

“Jesús nació en Belén de Judea, en días del rey Herodes. Y he aquí unos magos vinieron del oriente a Jerusalén, preguntando:
¿Dónde está el rey de los judíos que ha nacido? Porque hemos visto su estrella en el oriente y hemos venido para adorarle.
Cuando el rey Herodes oyó esto, se turbó, y toda Jerusalén con él. Y habiendo convocado a todos los principales sacerdotes y a los escribas del pueblo, les preguntó dónde había de nacer el Cristo. Ellos le dijeron:
—En Belén de Judea, porque así está escrito por el profeta:
Y tú, Belén, en la tierra de Judá, de ninguna manera eres las más pequeña entre los gobernadores de Judá; porque de ti saldrá un gobernante que pastoreará a mi pueblo Israel.

Entonces Herodes llamó en secreto a los magos e indagó de ellos el tiempo de la aparición de la estrella. Y enviándolos a Belén, les dijo:
—Id y averiguad con cuidado acerca del niño. Tan pronto le halléis, hacédmelo saber, para que yo también vaya y le adore.

Ellos después de oír al rey, se fueron. Y he aquí la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que llegó y se detuvo sobre donde estaba el niño. Al ver la estrella, se regocijaron con gran alegría. Cuando entraron en la casa, vieron al niño con María su madre, y postrándose le adoraron. Entonces abrieron sus tesoros y le ofrecieron presentes de oro, incienso y mirra. Pero advertidos por revelación en sueños que no volviesen a Herodes, regresaron a su país por otro camino”.

El niño Jesús aún hoy sigue desquiciando a los dictadores.


HISTORIA DE LA NAVIDAD




La Navidad es considerada por muchos como un tiempo maravilloso, que enfoca a los participantes a la unidad familiar, ya sea en el hogar o en la iglesia, en la música y las decoraciones hermosas, en festejar y cantar canciones navideñas, todo esto basado supuestamente, en la adoración a Cristo, al natalicio de nuestro Señor Jesús.

¿Pero, será verdad que la Biblia nos instruye hacer todo esto?
Casi todos los aspectos de la observancia de la Navidad realmente tienen sus raíces en la antigua babilonia, Egipto y costumbres romanas. La primera referencia a la Navidad que marcó el 25 de diciembre como fecha del nacimiento de Jesús, viene del segundo siglo después del nacimiento de Cristo. Las primeras celebraciones de la Navidad fueron en relación a la Saturnalia romana, un festival de cosecha que marcaba el Solsticio de invierno — el nacimiento del dios Sol — y honraba a Saturno, el dios de la agricultura y la cosecha. La Saturnalia era un tiempo de alboroto, festín, banquetes y orgias, a la cual se oponían los más austeros líderes en la aún minoritaria congregación cristiana. Según dice un erudito, la Navidad se desarrolló como un medio para reemplazar la adoración del Sol (del inglés sun) con la adoración del Hijo (del inglés son). (Nota: en inglés Sol se traduce sun e hijo se traduce son; ambas palabras se pronuncian igual.) Para el año 529 d.C., después que el cristianismo se hubiera convertido en la religión oficial del estado en el Imperio Romano, el emperador Justiniano hizo de la Navidad una festividad cívica. La celebración de la Navidad llegó a su cúspide — algunos dirían que a sus peores momentos — en el período medieval, cuando se convirtió en un tiempo para consumo conspicuo y juerga incomparable”.

Considere estas citas de la Enciclopedia Católica, edición de 1911, bajo el título “Navidad”: “La Navidad no estaba entre los primeros festejos de la Iglesia… la primera evidencia de esta fiesta es de Egipto”. Además, “las costumbres paganas que se centran alrededor de las calendas de enero, gravitan alrededor de la Navidad”. Bajo el título “Día Natal”, Orígenes, un antiguo autor católico, admitió: “…en las Escrituras no se registra que alguien haya guardado esta fecha jamás.

La Enciclopedia Americana, edición de 1956, añade: “La Navidad… no era observada en los primeros siglos de la iglesia cristiana, ya que la usanza general era celebrar las muertes de las personas notables, en lugar de su nacimiento… una fiesta fue establecida en memoria de este evento (el nacimiento de Cristo) en el siglo IV. En el siglo V, la iglesia occidental ordenó que la fiesta fuera celebrada en el día de los ritos del nacimiento del Sol, y al cierre de la Saturnalia, ya que no existía conocimiento certero del día del nacimiento de Cristo”. No hay lugar para error en el origen de la celebración moderna de la Navidad. Muchas fuentes adicionales podrían ser citadas y volveremos a esto más adelante. Comencemos a atar algunos otros hechos.

Pasaron 300 años después de Cristo antes que la iglesia romana celebrara la Navidad, y no fue sino hasta el siglo V que fue ordenada su observancia en todo el imperio, como un festival oficial en honor a “Cristo”.
¿Puede Cristo ser honrado con la Navidad?
La justificación más común que alguien escuchará respecto a la Navidad es que las personas han reemplazado las antiguas costumbres e intenciones paganas al afirmar que ahora se están “enfocando en Cristo”. He escuchado a muchos decir que están “honrando a Cristo” en su observancia de la Navidad. Cristo dijo: “Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres” (Mateo 15:9).

La Navidad no es un mandamiento de Dios — es una tradición de los hombres. Cristo continuó: “Bien invalidáis el mandamiento de Dios para guardar vuestra tradición” (Marcos 7:9). Cada año, alrededor del mundo, el 25 de diciembre, ¡cientos de millones hacen justamente eso!

Veremos que Dios ordena claramente: “No sigáis el camino de los paganos”. Pero la mayoría de las personas no temen a Dios, y Él les permite que tomen sus propias decisiones. Los seres humanos son agentes con libre albedrío — libres para obedecer o desobedecer a Dios. Pero, ay de aquellos quienes ignoren la clara Palabra de Dios.

¿Nació Cristo un 25 de diciembre?
Muchos han creído equivocadamente que nació el 25 de diciembre, pero no pudo haber sido así, pues las escrituras cuentan que los pastores aun estaban pastoreando sus ovejas en el campo. Era costumbre entre los judíos sacar sus ovejas a pastar cerca de la Pascua (a principios de la primavera), y traerlas a casa al inicio de la primera lluvia”. Las primeras lluvias comenzaban a inicios o mediados del otoño. Continuando con la misma cita: “Durante el tiempo que estaban fuera, los pastores las vigilaban día y noche. Cuando la primera lluvia comenzó, temprano en el mes de March–esvan, tiempo que corresponde a parte de nuestro octubre y noviembre (comienza en algún punto de octubre), encontramos que las ovejas eran mantenidas fuera, a campo abierto, durante todo el verano. Y puesto que los pastores aún no habían llevado a sus rebaños a casa, se supone que octubre aún no había comenzado, y que, por consiguiente, nuestro Señor no nació el 25 de diciembre, cuando no hubiera sido posible por las bajas temperaturas y condiciones del tiempo tener rebaños afuera en los campos. Él tampoco pudo haber nacido después de septiembre, puesto que los rebaños aún estaban en los campos por la noche. Sobre esta base, la natividad en diciembre debe ser abandonada. La alimentación de los rebaños por la noche en los campos es un hecho cronológico… vea las citas.
Lucas 2:8 explica que cuando Cristo nació: “En la misma región había pastores que estaban en el campo, cuidando sus rebaños durante las vigilias de la noche” (Nueva Biblia Latinoamericana de Hoy). Note que ellos “estaban” en el campo. Esto nunca sucedió en diciembre. Tanto Esdras 10:9-13 como Cantares 2:11 muestran que el invierno era la temporada lluviosa y que los pastores no podían permanecer en los fríos y abiertos campos por la noche.
¡Numerosas enciclopedias afirman claramente que Cristo no nació el 25 de diciembre! La Enciclopedia Católica confirma esto de manera directa. ¡Con toda probabilidad, Cristo nació en otoño! Una larga explicación técnica probaría este punto.
Puesto que ahora ya sabemos que el 25 de diciembre no era siquiera cercano a la fecha de nacimiento de Cristo, ¿de dónde se originó el festival asociado a esta fecha?
Ahora lea esta cita bajo el título “Navidad”: “En el mundo romano, la Saturnalia desde 17 de diciembre era un tiempo de algarabía e intercambio de regalos. El 25 de diciembre también era considerado como la fecha de nacimiento del dios Mitra, el Sol de la Justicia. En el año nuevo romano (1 de enero), las casas eran decoradas con verdor y luces, y regalos les eran dados a los niños y a los pobres. A estas observancias se sumaban los ritos navideños germánicos y celtas, cuando las tribus teutónicas penetraron en Galo, Bretaña y Europa central. La comida y el buen compañerismo, el tronco navideño y el bizcocho de Navidad, el verdor y los abetos, los regalos y saludos, todos conmemoraban diferentes aspectos de esta temporada festiva. Fuegos y luces, símbolos de calidez y fuego duradero. El arbolito de navidad que tanto nos gusta hoy en día tiene su origen en una tradición pagana, otra de aquellas creencias, cuando los arboles perdían sus hojas en invierno, ellos lo vestían con toda clase de adornos, cerezas rojas y bolas brillantes en representación al dios Sol, para que los espíritus buenos que habitaban en ellos regresaran pronto.

Una cita final acerca de la selección del 25 de diciembre como la fecha de nacimiento de Cristo se hace necesaria. Note un artículo en The Toronto Star (La estrella de Toronto) de diciembre de 1984, por Alan Edmonds, titulado “Les debemos mucho a los druidas y a los holandeses”, éste dice: “La Reforma le causó daño a la Navidad. Para entonces, por supuesto, los astutos políticos eclesiásticos ya habían adoptado el festival pagano a la mitad del invierno como el supuesto natalicio de Jesús de Nazaret, y habían incorporado algunas otras deidades paganas para hacer más apetecible su toma de poder”.

El 25 de diciembre no fue seleccionado porque fuera el nacimiento de Cristo, o porque fuera siquiera cercano a éste. Fue seleccionado porque coincidía con el festival pagano idólatra de Saturnalia — y esta celebración debe ser examinada cuidadosamente. En cualquier caso, no sabemos la fecha exacta del nacimiento de Cristo. Aunque Dios ciertamente pudo haberla dado a conocer, Él eligió esconderla de los ojos del Mundo.

¿Quién fue Saturno?
Estudiemos de manera cuidadosa quién fue exactamente Saturno. Considere la siguiente cita de otro gran periódico americano, The Democrat and Chronicle, Rochester, Nueva York, diciembre de 1984: “El festival romano de Saturnalia, del 17 al 24 de diciembre, movía a los ciudadanos a decorar sus hogares con verdor y luces, y a dar regalos a los niños y a los pobres. El festival del 25 de diciembre, Natalis Solisin Victi, el Nacimiento del Sol Invicto, fue decretado por el emperador Aureliano en 274 d.C., como una celebración del Solsticio de invierno, adoración al dios Sol, y un tiempo (después)… fue cristianizado como una fecha para celebrar el nacimiento del Hijo de Luz”.

El Dr. William Gutsch, presidente del Museo Americano de Historia Natural — Planetario Hayden, confirmó el nombre original de la Navidad con esta cita del 18 de diciembre de 1989, en un periódico de Wetchester, Nueva York, TheReporterDispatch:
“Los antiguos romanos no estaban celebrando la Navidad, sino más bien, un festival pagano llamado Saturnalia. Éste ocurría cada año, cerca del comienzo del invierno, o en el Solsticio de invierno. Este era el tiempo que el Sol había tomado su curso más bajo a través del cielo y en el cual los días comenzaban a hacerse más largos, asegurando así otra temporada de crecimiento”.

La Saturnalia, por supuesto, celebraba a Saturno — el dios fuego. Saturno era el dios de la agricultura (la siembra) porque el calor del Sol era requerido para permitir la siembra y el crecimiento de las cosechas. También era adorado en este festival de invierno para que regresara (él era el “Sol” — recuerde “sun”) y diera nuevamente calor a la Tierra para que la siembra de primavera pudiera ocurrir. El planeta Saturno fue nombrado posteriormente en honor a él, porque entre todos los planetas, con sus anillos y color rojo brillante, representaba mejor al dios del fuego.
Virtualmente cada civilización tiene un dios del fuego/Sol. Los egipcios (y algunas veces los romanos) lo llamaban Vulcano. Los griegos lo llamaban Cronos, al igual que los fenicios — pero ellos también lo llamaban Saturno. Los babilonios lo llamaban Tamuz (como Nimrod, resucitado en la persona de su hijo), Moloc o Baal como lo llamaban los caldeos. Todos estos eran simplemente los diversos nombres de Nimrod. Nimrod era considerado el padre de todos los dioses babilonios.

Sacrificio de niños
Note esta horrible práctica asociada con la adoración al dios del fuego (Nimrod, Saturno, Cronos, Moloc y Baal) en la siguiente cita de Las dos Babilonias, de Alexander Hislop, página 231:

“Esto concuerda perfectamente con el carácter del Gran Jefe del sistema del culto al fuego. Nimrod, como representante del fuego devorador al cual se le ofrecían víctimas humanas, especialmente niños, en sacrificio, era considerado como el gran devorador de niños… era, por supuesto, el verdadero padre de todos los dioses babilónicos; y, desde luego, con tal carácter fue considerado después universalmente. Como Padre de los dioses recibió, como hemos visto, el nombre de Cronos; y todos saben que la historia clásica de Cronos era justamente de que él devoraba a sus hijos tan pronto como nacían’. (Diccionario Clásico Lempriere, ‘Saturno’.)… esta leyenda tiene un significado más amplio y profundo; pero aplicada a Nimrod, o ‘el Cornudo’, sólo se refiere al hecho de que, como representante de Moloc o Baal, las ofrendas más aceptables en su altar eran los niños. Tenemos una amplia y triste evidencia sobre este asunto por los relatos de la antigüedad. ‘Los fenicios’, dice Eusebio, sacrificaban todos los años a sus amados hijos unigénitos a Cronos o Saturno’”.

Pero, ¿por qué era necesario el sacrificio humano para la adoración de este terrible dios? ¿Qué Bien podían pensar los seres humanos que había en asesinar a sus propios hijos? Continuando: “…quien se acercara al fuego, recibiría una luz de divinidad” y “a través del fuego divino todas las manchas producidas por generaciones podían ser purgadas”. Por tanto, “hicieron pasar por el fuego sus hijos y sus hijas a Moloc” (Jeremías 32:35).

Por increíble que parezca, los seres humanos engañados realmente creían que estaban agradando a su “dios” al sacrificarles a sus propios hijos pequeños e inocentes. Ellos creían que el fuego los purificaba del pecado original. ¡La doctrina pagana de pasar tiempo en el purgatorio para purgar el alma de todo pecado se deriva de esta creencia!

¿Quién fue Nimrod?
Debemos ver ahora más de cerca quién fue esta figura bíblica, Nimrod. Ya lo hemos visto como uno de los dioses falsos originales de la historia, pero, ¿qué más se puede aprender?

Génesis 10:9 dice de Nimrod: “Este fue vigoroso cazador delante (en lugar) de Dios”. Él realmente trató de reemplazar a Dios.
El famoso historiador judío, Josefo, registra en Antigüedades judías importante evidencia acerca del rol de Nimrod en el mundo post diluviano. Note: “Él también cambió gradualmente el gobierno a tiranía… Él (Nimrod) también dijo que se vengaría de Dios si tuviera en mente ahogar nuevamente al Mundo; y que para eso edificaría una torre muy alta, que las aguas no pudieran alcanzar… Ahora la multitud estaba bien preparada para seguir la determinación de Nimrod, y para estimar como cobardía el someterse a Dios” (Libro I, Cap. IV, sección 2, 3).

Bajo muchos nombres, el primero y quizás el mayor rebelde de la humanidad ha sido adorado a través de la falsa religión. La antigua Israel siguió fallando sirviendo a los muchos falsos dioses que Nimrod representaba.
Ezequiel 8:13-14 registra un cuadro de las mujeres de Israel “endechando a Tamuz”. Este Tamuz (el dios del fuego) era considerado ser Nimrod y la etimología de la palabra misma es fascinante. Tam significa “hacer perfecto” y muz “fuego”. El significado es claro a la luz de lo que ya hemos aprendido. A propósito, en la Guerra Tormenta del Desierto entre Iraq y Kuwait, Saddam Hussein nombró a uno de sus misiles “Tamuz”. Él ciertamente entendía que su significado incluía fuego.

Quemados a Moloc
Veamos cómo el pueblo de Dios, Israel, adoró a Baal/Moloc una vez que se apartó del verdadero Dios: “Y edificaron lugares altos a Baal, los cuales están en el valle del hijo de Hinom, para hacer pasar por el fuego sus hijos y sus hijas a Moloc; lo cual no les mandé, ni me vino al pensamiento que hiciesen esta abominación…” (Jeremías. 32:35).

Note que Dios mismo dice que tales abominaciones jamás entraron siquiera a su mente: “Y edificaron lugares altos a Baal, para quemar con fuego a sus hijos en holocaustos al mismo Baal; cosa que no les mandé, ni hablé, ni me vino al pensamiento. Por tanto, he aquí vienen días, dice el Eterno, que este lugar no se llamará más Tofet, ni valle del hijo de Hinom, sino Valle de la Matanza” (Jeremías 19:5). El versículo 6 ata este valle de Tofet o Hinom con esta práctica. Jeremías 7:31conecta a Tofet e Hinom con el sacrificio de niños. Tofet significa “el tambor”. Los tambores se tocaban para ahogar los gritos de las víctimas en las llamas.

Note esta cita de Paraíso Perdido, por John Milton, acerca del terrible dios Moloc: “Primero Moloc, rey horrible, manchado con la sangre de los sacrificios humanos y destilando lágrimas paternales aunque con el estrépito de tambores y timbales, no fueron oídos los gritos de los hijos arrojados al fuego para ser después ofrecidos al execrable ídolo”. Por supuesto, todos dirán que ya no sacrifican a sus hijos a Moloc hoy, pero continúe leyendo.
En el Nuevo Testamento, el mártir Esteban fue apedreado hasta la muerte porque acusó a sus oyentes por la adoración a este ídolo malvado (Hechos 7:43).

Cuando el justo rey Josías llegó al trono, como rey de Judá, destruyó los altares en el Valle de Tofet (o Hinom — el mismo valle que Cristo comparó con el fuego “gehena” en Marcos 9:43-49) poco después de llegar al poder. Él comprendió la gran maldad de las prácticas que estaban teniendo lugar allí.

Los druidas y los sacrificios humanos
Muchas personas han escuchado de los druidas. Pocos saben quiénes y qué fueron. Nos referiremos a ellos más adelante y los ataremos a otras prácticas cristianas bien conocidas. Debemos establecer primero su rol histórico en los sacrificios humanos.

Julio César es la más conocida fuente de información sobre los druidas. Esto viene de la Enciclopedia Británica. Esta cita, bajo “Druidas”, explica claramente quiénes fueron: “Druidas, la clase docta entre los antiguos celtas, cuyo nombre significa (encontrar) el roble. Ellos parecen haber frecuentado bosques de roble y haber actuado como sacerdotes, maestros y jueces. Los primeros registros conocidos de los druidas vienen del tercer siglo (a.C.)… los druidas se encargaban de los sacrificios públicos y privados, y muchos hombres jóvenes iban a ellos por instrucción. Ellos juzgaban todas las disputas públicas y privadas y decretaban la penalización… El principio doctrinal de los druidas era que el alma era inmortal… (Ellos) ofrecían víctimas humanas por aquellos que estaban gravemente enfermos o en peligro de muerte en batalla. Grandes imágenes de mimbre eran llenas de hombres vivos y luego quemadas; aunque los druidas elegían a criminales de preferencia, ellos sacrificaban víctimas inocentes si era necesario”.

El Antiguo Testamento está lleno con la condenación de Dios para Israel por la práctica de las costumbres de las naciones que las rodeaban — y estamos reuniendo hechos importantes que revelan un cuadro estremecedor.

El rol del canibalismo
Otra verdad acerca del origen de la Navidad surge de la palabra moderna caníbal. Esta práctica tiene sus raíces en una función principal de todos los sacerdotes de Baal. Mantenga en mente que la palabra hebrea para sacerdote es Cahna.
Considere la siguiente cita de Las dos Babilonias, por Alexander Hislop, página 232: “En la ley mosaica era un precepto, proveniente sin duda de la fe patriarcal, de que el sacerdote debía participar de todo lo que se ofreciera como ofrenda expiatoria (Números 18:9,10). Por consiguiente, a los sacerdotes de Nimrod o Baal se les exigía necesariamente que comieran de los sacrificios humanos; y fue así como ‘Cahna-Bal’, el ‘Sacerdote de Baal’, aparece en nuestra propia lengua para designar al devorador de carne humana”, carne a Baal

¡La realidad de esto no puede perderse! También es verdad que la mayoría de las civilizaciones tienen una tradición que ha involucrado el canibalismo. Note esta declaración de The New York Times, “¿Cuál es el significado del canibalismo?”, por Erik Eckholm: “El canibalismo ha fascinado y repelido prácticamente a todas las sociedades conocidas, incluyendo aquellas que se dice lo han practicado”.
Este mismo artículo llegó a mostrar que la mayoría de las civilizaciones también le pusieron significado divino a su práctica.

¿Qué acerca del mito de Santa?
¿Ha considerado que usted también podría estar quemando, y aún sacrificando, a sus hijos hoy (aunque de forma diferente) en su práctica de la Navidad, aunque pueda estar tratando de “enfocarse en Cristo” de manera sincera?
¡Los padres razonan que les deben todo el mito de la Navidad a sus hijos! Las tradiciones de la Navidad se centran principalmente en los niños, y son ciertamente el centro de la mayor parte de lo que ocurre. Lo sé porque guardé diecisiete Navidades. Mi hermana mayor, mi hermano menor y yo fuimos receptores de mucho, y dadores de muy poco en ese día — y todo comenzaba con la mentira de Santa Claus.
Hace algunos años, un sacerdote en Nueva Jersey le dijo a su clase de escuela dominical que Santa era un mito. La indignación de los padres y de sus supervisores fue inmediata. ¡Él había “matado a Santa”! ¡Había “destruido la tradición familiar”! Había “usurpado la autoridad familiar”, continuaba el artículo. Fue censurado oficialmente por sus supervisores, por ser “extremista e insensible”.
¿Su crimen? ¡Decir la verdad!
Según la Enciclopedia de Historia Universal de Langer, (artículo “Santa”), “Santa” era un nombre común para Nimrod en todo Asia Menor. Este era también el mismo dios del fuego que descendía por las chimeneas de los antiguos paganos y el mismo dios del fuego a quien los infantes le eran quemados y comidos en sacrificio humano, entre aquellos que alguna vez fueron el pueblo de Dios.

Hoy, Santa Claus viene de “San Nicolás”. Washington Irving, en 1809, es el responsable de transformar al viejo y estricto obispo original del mismo nombre, en el nuevo “alegre San Nick” en su obra Knicker bocker History of New York, Historia de Nueva York por Knicker bocker. (La mayoría de las otras tradiciones navideñas de América son aún más recientes que ésta.) “Viejo Nick” ha sido ampliamente reconocido como un término para el diablo.

En Apocalipsis 2:6 y 15, leemos acerca de una “doctrina de los nicolaítas”, la cual Cristo le dice dos veces a Su Iglesia que “(Él) aborrece”. Analicemos la palabra nicolaíta. Ésta significa “seguidor de Nicolás”. Nikos significa “conquistador, destructor”. Laos significa “pueblo”. Los nicolaítas, entonces, son personas que siguen al conquistador o destructor — Nimrod. ¡Si usted ha creído que el seguir la Navidad es una inocente costumbre cristiana, dese cuenta de esta verdad!

El origen del árbol de Navidad
Ningún folleto acerca de la Navidad está completo sin alguna explicación acerca del “árbol de Navidad”. Hemos tocado el tema sin enfocarnos directamente en él. El moderno árbol de Navidad se originó en Alemania. Pero los germanos lo obtuvieron de los romanos, quienes a su vez lo obtuvieron de los babilonios y los egipcios.
Lo siguiente demuestra lo que creen los babilonios acerca del origen del árbol de Navidad: “Una antigua fábula babilónica habla de un árbol de hoja perenne, el cual brotó de un tronco muerto. El viejo tronco simbolizaba a Nimrod muerto, el nuevo árbol de hoja perenne simbolizaba que Nimrod había vuelto a la vida en Tamuz! Entre los druidas, el roble era sagrado, entre los egipcios era la palma, y en Roma era el abeto, el cual era decorado con cerezas rojas durante la Saturnalia!”.
Los de aspectos de la Navidad no son descritos en la Biblia. Por supuesto, la razón es porque no son de Dios — no forman parte de la forma en que Él quiere que la gente le adore.

¡Note cuán específica fue la advertencia de Dios a Israel en Deuteronomio 12:29-31, y por qué los advirtió! “Cuando el Eterno tu Dios haya destruido delante de ti las naciones… y las heredes, y habites en su tierra, guárdate que no tropieces yendo en pos de ellas, después que sean destruidas delante de ti; no preguntes acerca de sus dioses, diciendo: De la manera que servían aquellas naciones a sus dioses, yo también les serviré. No harás así al Eterno tu Dios; porque toda cosa abominable que el Eterno aborrece, hicieron ellos a sus dioses; pues aun a sus hijos y a sus hijas quemaban en el fuego a sus dioses”.

Muchos versículos, similares a Deuteronomio 12, deberían ser estudiados cuidadosamente. (Vea Éxodo 34:10-17; 23:23-33; Levítico 20:22-26; Deuteronomio 20:13-18, etc.) ¡El verdadero Dios sabía que servir a otros dioses siempre los llevaba a sacrificarles niños!

Deuteronomio 12:32 hizo claro que Dios no quiere que mezclemos Sus caminos con ningún otro camino falso: “Cuidarás de hacer todo lo que yo te mando; no añadirás a ello, ni de ello quitarás”.

Estas son claras palabras de Dios para todos los que dicen que pueden mezclar las horribles costumbres del paganismo con un supuesto “enfoque en Cristo”.

Las prácticas paganas del antiguo Israel en las costumbres modernas
Deuteronomio 12:2-4 establece un contexto importante. Dios dice claramente: “Destruiréis enteramente todos los lugares donde las naciones que vosotros heredaréis sirvieron a sus dioses, sobre los montes altos, y sobre los collados, y debajo de todo árbol frondoso. Derribaréis sus altares… y sus imágenes de Asera consumiréis con fuego… No haréis así al eterno vuestro Dios”.

Note las referencias de Dios a “todo árbol frondoso” y “sus imágenes”. Hay por lo menos diez versículos similares a través del Antiguo Testamento, los cuales se refieren a “árboles frondosos” y a su asociación con la idolatría.

Una vez más, vamos a examinar más de cerca la verdadera historia y los orígenes de algunas de las costumbres de la Saturnalia que aún se practican hoy. Note la siguiente cita escalofriante del Diccionario de Antigüedades Griegas y Romanas, “Oscilla” 3ª edición, volumen II: “…todos los rangos se dedicaban al festejo y regocijo, regalos eran intercambiados entre los amigos, y las multitudes llenaban las calles, gritando ‘He aquí la Saturnalia’. Una ofrenda era hecha debajo de un árbol de hoja perenne decorado, de acuerdo con el poeta pagano, Virgilio. Figurillas y máscaras — llamados ‘oscilla’ — eran colgados en los árboles, al igual como se hace con las decoraciones navideñas hoy. La historia admite… no puede haber duda que en estos ‘oscilla’ tenemos un vestigio de sacrificio humano…”
¿No suena todo esto familiar? ¿Regalos, cantar en las calles, árboles con decoraciones, ofrendas bajo el árbol, festejos y banquetes? Esto puede sonar maravilloso, pero representa cosas que son verdaderamente abominables.
Los ‘oscilla’ modernos se ven como pequeños “ángeles” regordetes colgando de un árbol. Yo mismo coloqué estos pequeños “ángeles bebés” en nuestro árbol, cuando era niño. Por lo menos yo pensaba que eran ángeles bebés. ¡Cuán equivocado estaba! ¿Cree usted que alguno de sus amigos comprende lo que esto representa en realidad? Por supuesto que no — ¡pero eso no lo hace menos grave ni menos equivocado a los ojos de Dios!

Paganismo absoluto mezclado en la Iglesia
Una fuente más demuestra cómo todo esto llegó a ser una herencia practicada de manera tan “inocente” por millones — pero, distante de ser inocente a los ojos de Dios. Lea la siguiente cita de la Enciclopedia Británica, 15ª edición, volumen 10, páginas 1062-3: “El cristianismo… a través de un complejo y gradual proceso… se convirtió en la religión oficial del imperio (romano)”.

“Por un tiempo, las monedas y otros monumentos continuaron vinculando las doctrinas cristianas con la adoración del Sol, a la que Constantino había sido adicto previamente. Pero aun cuando esta fase llegó a su fin, el paganismo romano continuó ejerciendo otras influencias permanentes, grandes y pequeñas… El calendario eclesiástico retiene numerosos remanentes de festivales pre-cristianos, en especial la Navidad, la cual mezcla elementos que incluyen tanto la fiesta de Saturnalia como el nacimiento de Mitra. Pero, mayormente, la corriente principal del cristianismo occidental le debe a la antigua Roma la firme disciplina que le dio estabilidad y forma”.

Una autoridad de tanta reputación como la Enciclopedia Británica reconoce, para cualquiera dispuesto a ver, ¡que la Saturnalia y la antigua Roma fueron las que definieron la “disciplina… estabilidad y forma” del cristianismo occidental!

¡Esta es una admisión verdaderamente asombrosa!
La siguiente cita poderosa revela cómo este festival idólatra pagano se deslizó al mundo “cristiano”.
La cita es de la Nueva Enciclopedia Schaff-Herzog de Conocimiento Religioso, bajo “Navidad”:
“Cuánto dependía la fecha de la festividad (Navidad) de la Brumalia pagana (25 de diciembre), que seguía a la Saturnalia (17-24 de diciembre), y celebraba el día más corto del año y el ‘nuevo Sol’… no puede ser determinado con exactitud. La Saturnalia pagana y la Brumalia estaban muy profundamente arraigadas en la costumbre popular como para ser puestas a un lado por la influencia cristiana… El festival pagano, con su alboroto y algarabía, era tan popular que los cristianos fueron complacidos con la excusa para continuar su celebración, con un pequeño cambio en espíritu y forma. Los predicadores cristianos occidentales y del cercano oriente protestaron en contra de la impropia frivolidad con la que el nacimiento de Cristo era celebrado, mientras que los cristianos de Mesopotamia acusaban a sus hermanos orientales de idolatría y de adoración al Sol, por adoptar como cristiano este festival pagano”.

Una fuente adicional revela cómo la iglesia romana absorbió la Navidad como celebración oficial. La Enciclopedia Británica, edición de 1946, afirma: “la Navidad no estaba entre los más antiguos festivales de la iglesia… ciertos latinos, ya en el año 354, pudieron haber transferido el nacimiento del 6 de enero al 25 de diciembre, que era entonces, una fiesta del mitraísmo… o el nacimiento del SOL invicto… Los sirios y armenios, que se aferraban al 6 de enero, acusaron a los romanos de adoración al Sol e idolatría, argumentando… que la fiesta del 25 de diciembre, había sido inventada por los discípulos de Cerinto…”

Así, un festival pagano, celebrado mucho antes del nacimiento de Cristo, encontró su camino en el cristianismo reconocido.

¿Sabía usted que aun los puritanos de Nueva Inglaterra, del siglo diecisiete, entendían cuán equivocada estaba la Navidad? Ellos, de hecho, prohibieron su observancia mediante una ley, en 1659, en toda la Colonia de la Bahía de Massachusetts. Multas y encarcelamiento podían resultar de ser encontrados guardándola. Pasaron casi 200 años (1856) antes que las personas dejaran de trabajar durante Navidad en Boston. Los puritanos conocían sus raíces y la catalogaron como “idolatría pagana y papista”.

Aquellos que “cambian tiempos y leyes”
El profeta Daniel (7:8) habla de un “pequeño cuerno”, el cual (7:25) “hablará palabras contra el Altísimo… y pensará en cambiar los tiempos y la ley”. Este pequeño cuerno (El Vaticano), es una gran autoridad religiosa que intenta imponer su propia perspectiva de las fechas y celebraciones a un mundo confiado, en lugar de la clara instrucción de Dios. La palabra hebrea traducida como “cambiar” significa “transformar, alterar o establecer”. La palabra traducida como “tiempos” significa “ocasión señalada, temporadas o tiempos”. La palabra hebrea traducida como “ley” significa “decretos o leyes de Dios”. Al ser puestas juntas, la frase se refiere a una autoridad que intenta “transformar las ocasiones señaladas y las temporadas dentro de la Ley de Dios”. Ciertamente, la Navidad es un gran ejemplo de cómo esto ha sido hecho. La instrucción de Dios ha sido reemplazada con las tradiciones religiosas de los hombres.

En verdad, han sido los “políticos eclesiásticos”, mencionados anteriormente, que han buscado imponerle el calendario “cristiano” moderno a un mundo ignorante. Son estos líderes los que han “pensado en cambiar los tiempos y las leyes”.

El peligroso poder de las mentiras
Uno de los nombres de Satanás es Destructor (Apocalipsis. 9:11). Nimrod/Saturno/Moloc/Baal, al igual que Satanás, es el dios del fuego, que destruye y devora pequeños niños.

¡El verdadero Jesucristo nunca estuvo y nunca estará en la Navidad! Él no puede ser puesto de vuelta en un lugar donde nunca ha estado. Pero el “dios de este mundo”, Satanás (2ª de Corintios. 4:4), siempre ha estado en la Navidad. ¡Él es su autor!

El verdadero Dios ordena que debemos adorarle “en Espíritu y en Verdad” (Juan 4:23-24). Esto no encaja con las grandes mentiras de la Navidad y de Santa Claus, que todos los niños tan de buena gana creen.
1ª de Timoteo 4:2 advierte de “la hipocresía de mentirosos que tienen cauterizada la conciencia”. ¡Los padres pueden “quemar” a sus propios hijos, hasta el punto de abrasarlos, con el engaño y la mentira de la Navidad!
No hay “seguridad en los números” en este Mundo para aquellos que guardan la Navidad, porque Satanás, quien es llamado “el padre de las mentiras” y “homicida desde el principio” (Juan 8:44), ¡ha “engañado al mundo entero” (Apocalipsis 12:9)!

Vaya a este versículo y léalo. Luego, reconozca que la Navidad es ciertamente un testimonio de ese gran engaño.
Pero Cristo se refiere a Su Iglesia como una “manada pequeña” (Lucas 12:32). Muchos otros versículos muestran esto. Esta Iglesia no tiene los grandes números de las clases respetadas y establecidas del cristianismo de este mundo.

“Otro Jesús”
Hay otro problema con la idea de “poner a Cristo de vuelta en la Navidad” — ¡y es grande! El “Jesús” que es el centro de esta temporada, ¡no es el verdadero Jesucristo de la Biblia!

A la mayoría se le ha enseñando que sólo hay un Jesucristo. Pero la Palabra de Dios habla de una falsificación, y este Cristo sustituto es identificable en la historia. ¿La prueba? El apóstol Pablo advirtió de “otro Jesús”.

¡Comprenda lo que está en juego aquí!
Primero, considere toda la introducción de Pablo a medida que establece el fundamento para la advertencia que sigue: “Pero temo que como la serpiente (Satanás) con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo” (2ª de Corintios. 11:3).

Ahora la advertencia en el siguiente versículo: “Porque si viene alguno predicando a otro Jesús que el que os hemos predicado, o si recibís otro espíritu que el que habéis recibido, u otro evangelio que el que habéis aceptado, bien lo toleráis” (2ª de Corintios. 11:4). Los corintios parecían “tolerar esto” sin mucha resistencia.
Pablo, bajo inspiración del verdadero Jesucristo de la Biblia, fue movido a registrar el peligro de seguir inconscientemente a “otro Jesús”. Considere. La mayoría probablemente jamás ha considerado, remotamente, la idea de un falso Jesús ni siquiera por un momento — que existe tal cosa como un equivocado, diferente y “falso Cristo” (Mateo 24:23-24) — llamado “otro Jesús”. En el pasado, este “Jesús” incluso ha corrompido aun el pensamiento de los verdaderos cristianos. Esto está claro. Pero la “sutileza” de cómo puede ocurrir esto, y cómo se ha producido en la historia, es tan engañosa — tan seductora — que incluso los verdaderos cristianos sin saberlo, pueden caer en la adoración de este supuesto Jesús. Esto era lo que les estaba sucediendo a los corintios.
Las personas pueden adorar en formas que representan cosas muy diferentes de lo que creen o piensan. Los “creyentes” en la Biblia hoy pueden pensar que están adorando al verdadero Salvador, cuando en realidad están adorando a un falso salvador — ¡otro Jesús! El cristianismo tradicional completo está, de hecho, adorando a Nimrod/Saturno/Moloc/Baal. El énfasis moderno en madre/hijo, “María/Jesús”, incluyendo la adoración a María por millones, es un paralelo con Nimrod y su madre, Semíramis, que no puede ser pasado por alto.
He aquí el punto de lo que está siendo explicado. Muchos hablan de “poner a Cristo de vuelta en la Navidad”. Esto se escucha cada año desde miles de púlpitos y otras partes. ¡Pero el verdadero Cristo jamás estuvo allí! Tal como una persona no puede regresar a una habitación en la que jamás ha entrado, Jesucristo no puede ser “puesto de vuelta” en un evento en el que Él jamás ha estado, y que de hecho, aborrece! (Una vez más, vea Marcos 7:7). El Jesús que estos predicadores y religiosos tienen en mente es otro Cristo, uno con otro evangelio, otro espíritu — ¡el espíritu navideño! — que lleva doctrinas y enseñanzas totalmente diferentes.

Por último, examinemos lo que Dios le dijo a Su pueblo debía hacer, y el camino que debía enseñar a sus hijos.
Recuerde Jeremías 7:31, donde Dios condenó a Israel por quemar a sus hijos en el Valle de Tofet. Ocho versículos antes (vs. 23-24), Dios había dejado claro lo que Él requiere: “Mas esto les mandé, diciendo: Escuchad mi voz, y seré a vosotros por Dios, y vosotros me seréis por pueblo; y andad en todo camino que os mande, para que os vaya bien. Y no oyeron… antes caminaron… en la dureza de su corazón malvado…”

Los  hombres no quieren obedecer a Dios (Rom. 8:7). Ellos prefieren seguir su propia “imaginación”. Ellos no entienden que Dios quiere que sus vidas vayan “bien”.

Él quiere que la felicidad, gozo y bendiciones fluyan en las vidas de las personas. Todo esto es resultado de obedecerle a Él.

Dios inspiró a Moisés para advertir a los padres de la grave responsabilidad que tienen en qué y cómo enseñan a sus hijos, y cómo se lo enseñan. Note Su instrucción en Deuteronomio 6:1, 6-7, 20-21, 25: “Estos, pues, son los mandamientos…que el Eterno vuestro Dios mandó que os enseñase, para que los pongáis por obra en la tierra a la cual pasáis vosotros para tomarla…Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes…Mañana cuando te preguntare tu hijo, diciendo: ¿Qué significan los testimonios y estatutos y decretos que el Eterno nuestro Dios os mandó? entonces dirás a tu hijo: Nosotros éramos siervos de Faraón en Egipto, y el Eterno nos sacó de Egipto con mano poderosa…Y tendremos justicia cuando cuidemos de poner por obra todos estos mandamientos delante del Eterno nuestro Dios, como él nos ha mandado”.

Dios sacó a Israel de Egipto — de la esclavitud — de las costumbres del Mundo que los rodeaba y les reveló Su Ley. Él no quiere que Su pueblo regrese a las tradiciones, costumbres y caminos de los cuales Él los ha llamado.
Cuando todas las tradiciones interconectadas, llenas del simbolismo de adorar a un antiguo dios pagano, ideadas humanamente, son enseñadas, esto no es adorar al verdadero Creador.

El profeta Isaías fue inspirado a escribir: “Clama a voz en cuello, no te detengas; alza tu voz como trompeta, y anuncia a mi pueblo su rebelión” (58:1). Yo he hecho eso. Ahora que usted ha leído la pura verdad acerca del verdadero origen de la Navidad, ¿qué hará?

La siguiente cita viene del folleto La pura verdad acerca de la Navidad, por Herbert W. Armstrong. Ésta resume el folleto que usted acaba de leer:
“La Navidad se ha convertido en una temporada comercial. Es patrocinada, mantenida viva, por las más fuertes campañas publicitarias del año. Usted ve a un ‘Santa Claus’ enmascarado en muchas tiendas. Los anuncios nos mantienen engañados acerca del ‘hermoso espíritu navideño’. Los periódicos, que venden anuncios, imprimen floridos editoriales exaltando y elogiando la temporada pagana, y su ‘espíritu’. Una ingenua población se ha impregnado tanto, que muchos se ofenden cuando se les dice la verdad. Pero el ‘espíritu navideño’ es creado cada año, no para honrar a Cristo, es una farsa para vender mercancía! Igual que todos los engaños de Satanás, que aparece como un ‘ángel de luz’, lo hacen parecer bueno. ¡Billones de dólares son gastados en este frenesí de comercialización cada año, mientras la causa de Cristo debe sufrir! ¡Es parte del sistema económico de Babilonia!

“Hemos profesado ser naciones cristianas, pero estamos en Babilonia, tal como lo predijo la profecía bíblica, ¡y no lo sabemos! ‘Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas’ — las cuales vendrán pronto — es la advertencia de Apocalipsis 18:4” (énfasis mío).
“Este año, en vez de intercambiar regalos, ¿por qué no poner ese dinero en la Obra de Dios?”

 Babilonia , Roma y la Navidad
 No cabe duda que el paganismo de Babilonia trascendió las fronteras, asentándose con mucha fuerza en el cristianismo actual.
La iglesia católica ordenó que este día tuviera que ser celebrado. La iglesia dirigió esta celebración para que tuviera lugar en el mismo día que el festival pagano dedicado a adorar la divinidad Solar, cuya concepción se había realizado en la virgen matriz de la reina del cielo.
•La antigua Semiramis (Venus, Osiris, etc.) pasó a llamarse “virgen María”
•Y a la encarnación del dios Sol Tamuz (Baal, Moloc, etc.)  se le llamó “Jesús”.
•El festival del Solsticio de invierno celebrado el 25 de diciembre de cada año, pasó a ser la fecha oficial del nacimiento de Jesús.
•Y la antigua costumbre de la entrega de regalos y presentes, fue acomodada en función de la experiencia que tuvieron los magos al visitar al niño Jesús, entregándole “regalos”.
•El antiguo árbol que la religión de Babilonia adornaba en celebración del nacimiento de Tamuz, pasó a llamarse “el árbol de Navidad”.

El viejo pascuero
No podemos negar que la fecha de “navidad” es un verdadero caldo de cultivo para los comerciantes y el consumismo, pero todo detrás de una pantalla o envoltorio.
El sacerdote católico Nicolás, del cual se inspiro el personaje de Santa Claus o Papa Noel, Llegó a ser obispo de Myra, y como tal desarrolló una importante labor social repartiendo regalos entre los niños desprotegidos y ayudando a las mujeres solas. Al paso de los años, la Iglesia Católica Romana lo elevaría a Santo por sus buenos actos y desde ahí pasó a ser “San Nicolás o Santa Claus”, a quien todos los niños esperaban ansiosamente, para recibir los regalos en época navideña.
Algo sorprendente es que – a “Santa Claus” le colocaron todos los atributos del Señor Jesús, remplazando en el corazón de los niños al Señor, tal es así que las oraciones de los niños ya no eran hacia Dios sino  a “Santa Claus” para que les trajese muchos obsequios…Usted ciertamente debería enseñarles a sus niños que es mejor dar que recibir. ¡Y también debería enseñarles definitivamente que Jesús dio el regalo más grande de toda la historia, el regalo de la Vida Eterna ciertamente no debería enseñarles a sus niños el mito de Santa Claus, sin embargo usted si debería enseñarles que Jesucristo es la razón de la vida, y que Solo ÉL es Digno de toda la adoración.

Que dice Dios:

1. Dios condena a Babilonia, sus creencias y sus prácticas. (Apocalipsis 14:8, 18:2-24)
2. A Dios no le agrada el hacer “pesebres navideños” o cualquier imagen. (Éxodo 20:2-5)
3. A Dios no le agrada el crear ídolos en especial árboles como objeto de culto. (Deuteronomio 12:2, 1 Reyes 14:23, 2 Reyes 16:4, 17:10, Ezequiel 6:13)
4. A Dios no le agrada el participar de las costumbres y los caminos de las naciones, considerándolo como vanidad.  (Jeremías 10:2-4)
5. Según la tradición, Jesús nació en invierno (25 de diciembre o Solsticio de invierno), pero en realidad en ninguna parte de la Santa Biblia dice la fecha del nacimiento del Señor Jesucristo.

Conclusiones

 1.   La navidad es una fiesta idolatra, basada sobre las festividades paganas de babilonia y muchas de las cosas que se observan en la Navidad, tan son sólo adaptaciones de costumbres paganas que se introdujeron a las ceremonias de la iglesia católica para convertir a los paganos que celebraban a otros dioses en esa fecha.

La verdadera iglesia de Cristo no debe celebrar la navidad, ya que esto hace parte del Mundo y no de Dios. Que dice la  Palabra de  Dios en cuanto a esto: en Santiago capitulo 4: verso 4  dice ¡Oh almas adulteras! ¿No sabéis que la amistad con el mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera pues que quiera ser amigo del mundo se constituye enemigo de Dios.

2.  Roma celebraba a Saturno cada 25 de diciembre ¿Será agradable a Cristo celebrar su nacimiento un día tan especial para el paganismo diabólico?
Jesús jamás mandó a que se celebrara su nacimiento, sino que se recordase su muerte en la celebración de la Cena, con un pan y una copa. “El que tiene oído, oiga...”

La razón bíblica
La razón número uno por la cual la iglesia no debe celebrar la Navidad es porque la Biblia no lo ordena. La iglesia debe entender que todo lo que practique y enseñé debe de estar basado en la Santa y Bendita Palabra de Dios. De lo contrario es una herejía, una falsa enseñanza, es algo que no proviene de Dios y cuyo objetivo es destruir la iglesia del Señor.

En Efesios 2:20 leemos: "Edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo." Aquí encontramos la base de toda enseñanza bíblica. Todo lo que nosotros practiquemos debe estar basado en la Palabra de Dios.

En Marcos 7:9 dice: les decía también: bien invalidáis el mandamiento de Dios para guardar vuestra tradición.

Renueva tu entendimiento, no te niegues a la sabiduría y a la enseñanza para que no peques por falta de conocimiento, a Jesucristo se debe honrar, con testimonio, de todas tus fuerzas, de toda tu mente, y con todas tus fuerzas constantemente.