El Sermón Textual
Me gustaría que examináramos más de
cerca la preparación de un sermón de tipo textual. Ya he definido previamente
este método como un análisis y exposición de una porción breve de la Escritura,
por lo general de un sólo versículo o texto.
A. VENTAJAS DE TENER UN TEXTO
1. Capta Interés
El anuncio de un texto interesante, inmediatamente capta el interés de su
audiencia, dándole así una congregación atenta. Estarán intrigados en ver cómo
tratará con él y dispuestos a analizar los pensamientos e implicaciones que
usted sacará de su texto. Las mentes de sus oyentes están estimuladas y
alertas, lo cual, le proporciona un público muy interesado y atento.
2. Evita Salirse Del Tema
Un texto específico evita que el predicador se aparte de su tema. Es difícil
para una audiencia retener un interés activo en un conferenciante que se aparta
de su presentación. Tomar un texto y un contexto concretos de los que usted
saca conclusiones, ayuda a evitar que se aparte del texto y a retener el
interés activo de sus oyentes.
3. Mantiene Márgenes Bíblicos
Al centrar su charla sobre una porción específica de la Escritura, ayuda a
mantener al predicador dentro de unos márgenes bíblicos. Al haber presentado
una premisa directamente de la Biblia, su mensaje es obviamente bíblico, puesto
que usted se está refiriendo directamente a la Biblia. Entonces, la tendencia
será sustanciar su tema sobre otras partes relevantes de la Biblia.
Por el contrario, si su tema
anunciado es distinto de uno bíblico, ya sea psicológico, social, cultural, etc.,
entonces, la sustanciación de su tema generalmente vendrá de una fuente
similar. Esto no es bueno. Se nos ha encomendado. "¡Que prediques la
Palabra!" (2 Ti 4:2).
4. Aumenta La Valentía
La predicación directamente de la Biblia aumenta la valentía y la autoridad de
la proclamación. Cuando usted predica específicamente la Palabra de Dios, hay
una unción especial del Espíritu en ello. Dios unge Su Palabra.
Las afirmaciones tomadas
directamente de la Biblia, pueden ser presentadas con un gran sentimiento y
convicción. Esto es porque no está usted presentando sus propias ideas, está
diciendo a la gente lo que Dios tiene que decir sobre el asunto. Conlleva un
enorme peso y autoridad cuando declara: "¡La Biblia dice!" y,
entonces, comparte el versículo y su significado.
Cuando los discípulos fueron
"predicando la Palabra", Dios actuó con ellos confirmando la Palabra
con las señales correspondientes. El Señor "confirmando la palabra"
(Mr 16:20).
5. Ayuda A Recordar El mensaje
Un buen texto ayuda a fijar el mensaje en las mentes de sus oyentes. Lo
recordarán mucho tiempo después. Cuando recuerden su mensaje, frecuentemente
será el pasaje de la Escritura sobre el que usted basó su charla el que será
recordado más vívidamente.
B. ESCOGIENDO UN TEXTO
1. Lea La Biblia Regularmente
Si desea llegar a ser un predicador capaz y efectivo, tiene que leer su Biblia
regularmente. Tome la determinación de desarrollar buenos hábitos con
referencia a la lectura de la Biblia. Saque un tiempo especial cada día para
leerla. Siempre lleve una Biblia pequeña con usted para que si tiene momentos
libres pueda aprovechar leyendo la Palabra de Dios.
2. Estudie La Biblia
No se limite a leerla superficialmente. Vaya más allá de la superficie. Medite
diligentemente sobre las cosas que lea. Siga reflexionando sobre ellas
mentalmente. Mírelas desde cada punto de vista. Haga la práctica de analizar lo
que estudia. Apártelo en su mente y júntelo otra vez.
Aprenda a "rumiar", esto significa "masticar la comida".
Cuando una vaca se alimenta, mastica la hierba, la traga y, entonces, la
devuelve a la boca para masticarla otra vez.
Así que, cuando usted rumia en su
mente, está volviendo a traer sus pensamientos de vuelta a su mente una y otra
vez para volver a analizarlos, meditarlos y ponderarlos. Los trae a la memoria
para una consideración final y más profunda.
Cuanto más llena esté su mente con
la Palabra de Dios y las meditaciones bíblicas, más cosas tendrá para sacar
cuando se presente para realizar un ministerio. "…El Espíritu Santo… os recordará
todo lo que yo os he dicho" (Jn 14:26), pero usted tiene que tenerlas en
la mente para que Él pueda hacerlo.
3. Tenga Siempre Con Usted Una
Libreta De Notas
Siempre que lea la Biblia, adquiera el hábito de tener consigo un lápiz y un
papel. Adquiera el buen hábito de tomar breves notas de cada porción de
inspiración que reciba. Intente evitar hacer esto en trozos sueltos de papel,
porque tenderá a perderlos.
Si usted usa una libreta de notas,
se convertirá en algo parecido a su diario espiritual. Meses después, podrá
volver a sus notas y sacar inspiración renovada de ellas. Cuanto más medite
sobre ellas, más revelación recibirá. Esto también producirá un archivo de
pensamientos sobre numerosos temas sobre los que usted podrá preparar muchos
excelentes sermones en el tiempo apropiado.
4. Mantenga Una Actitud De Oración
Esto no significa que tenga usted que estar todo el tiempo de rodillas. Me
refiero a una actitud de corazón, no a la postura de su cuerpo.
Idealmente, la oración es una
conversación espiritual con Dios. Es una conversación en dos direcciones. Usted
habla con Dios, pero el también le hablará a usted. Cuando aprenda a discernir
Su voz, descubrirá un fluir continuo de inspiración.
Dios anhela revelar Su verdad. Él
Espera corazones hambrientos y atentos que puedan reconocer y discernir Su voz.
Quiere compartir Sus secretos con usted.
5. Busque La Iluminación Del
Espíritu Santo
Dé un alto valor y prioridad a la iluminación que el Espíritu puede traer a la
Palabra de Dios. El Espíritu Santo es una persona sensible que puede ser
contristada y apartada.
Es su responsabilidad cultivar el
espíritu tranquilo, humilde y sensible con el que a Él le gusta asociarse; Él
le presentará muchas verdades nuevas y maravillosas que enriquecerán su vida y
ministerio.
6. Su Texto Deberá Ser...
a. Dotado De Autoridad Bíblica.
Tendrá que estar en armonía con lo que el consenso de la Biblia enseña. Es
posible tomar un versículo fuera de su contexto y enseñar algo a partir de él,
lo cual, la Biblia no respalda. Se ha dicho que "un texto sin un contexto
es solamente un pretexto".
Estudie siempre su texto a la luz de
su contexto. No intente nunca hacer a su texto decir nada que no esté
confirmado por los versículos que lo preceden y lo siguen. Intente siempre
interpretar su texto a la luz de lo que toda la Biblia enseña sobre el tema.
b. Completo. Su texto debería formar siempre una declaración completa de
la verdad. Algunos predicadores simplemente toman una frase de un versículo y
la usan, sin contar con su contexto ¡Esto es deshonesto! Se llama
"adulterando la Palabra de Dios" (2 Co 4:2). Esto tiene que evitarse
a toda costa. Conducirá a un manejo deshonesto y antibíblico de su tema. En
consecuencia, se extraviará y extraviará a sus oyentes.
c. Razonablemente Breve. Un sermón textual deberá fundarse en una declaración breve
y razonable de la Escritura.
d. Inclusivo. Aunque breve, su texto deberá ser también inclusivo. Un
resumen adecuado de lo que usted desea compartir. Cuando lea su texto a la
congregación, ellos deberán adquirir una idea razonable del área de la verdad
que va a presentarles. Para entonces, debe buscar la manera de mantenerse
dentro de los perímetros que su texto anuncia.
C. SU APROXIMACIÓN AL TEXTO
1. Digiera A Fondo Sus Palabras
Lea el texto muchas veces. Considérelo en su corazón. Medite en él. Recíteselo
para sí mismo. Memorícelo. Familiarícese completamente con él.
2. Determine Su Lenguaje.
¿Tiene que ser tomado literalmente o debe ser entendido en sentido figurado?
¿Quiére el escritor dar a entender lo que dice de una manera literal o tienen
que ser tomadas sus palabras como un lenguaje figurado?
3. Analice Su Mensaje
La ayudará en gran manera a dividir el versículo. Sepárelo en tres o cuatro partes
principales. Descubra exactamente todo lo que contiene y lo que tiene que
enseñar.
4. Investigue Las Palabras.
Intente descubrir lo que originalmente intentaban dar a entender.
Si tiene usted la suerte de tener
una concordancia o un léxico, busque la palabra en el hebreo o en el griego
originales. ¿Existe algún significado especial relacionado con ella? ¿Tenía el
escritor alguna razón especial para usar ESA palabra? Este estudio le ayudará a
comprender cualquier aplicación especial que el escritor haya deseado
comunicar.
5. Descubra Su Desarrollo
¿Qué línea de verdad estaba intentando desarrollar el escritor? ¿Qué estaba
intentando comunicar en última instancia? ¿Cómo lo hizo?
Intente seguir su lección y
desarróllela de manera similar.
6. Considere Su Contexto
a. El Contexto Bíblico. ¿Qué dicen los versículos precedentes y siguientes?
Considere el versículo en relación con todo el capítulo del que procede.
Considérelo a la luz de todo el evangelio o epístola en que se encuentre.
Asegúrese de que su comprensión es
fiel a toda la verdad manifestada en el libro. Para hacer esto, tiene que
estudiar el tema básico y la premisa del libro.
b. El Contexto Cultural. ¿Influyó la cultura de ese tiempo en lo que se escribió?
¿Acaso sacaría la gente, a quiénes las palabras originales fueron escritas, un
punto de vista diferente del que tendríamos nosotros en nuestra presente
situación? Si es así, ¿Cuál debería ser el significado equivalente ahora?
c. Contexto Histórico. ¿Cuándo se escribió la frase? ¿Cuál era la influencia
reinante cuando se escribió? ¿Acaso tuvieron los eventos alguna influencia
especial, en lo que se dijo para el momento en que se escribieron?
d. Contexto Geográfico. ¿Dónde estaba el autor cuando escribió estas palabras?
¿Dónde estaba la gente a la que escribió? ¿Tuvo su localización geográfica
alguna influencia en lo que se dijo?
e. Contexto Bíblico Total. "Toda la Escritura es inspirada Divinamente…" (2
Ti 3:16). Cada parte tiene que ser fielmente interpretada para que concuerde
con el todo.
Ningún pasaje de la Escritura
debería ser privado de su contexto, sino que debe ser interpretado por lo que
enseña toda la revelación de la Escritura. La Escritura tiene que interpretar
la Escritura, y nuestra exposición de un texto, deberá estar siempre de acuerdo
con lo que enseña la Biblia como un todo.
D. ORGANIZANDO SU MATERIAL
La preparación ordenada de su material es una ventaja clara tanto para el
predicador como para los que lo escuchan. Para el predicador lo es, porque
proporciona la exposición más clara de su tema. Sus pensamientos no están
turbios, ni confusos. Tambi