viernes, 27 de marzo de 2015

EL AYUNO



Por Pr Manuel A Morejón Soler El Vedado, La Habana, marzo de 2015 

La siguiente oración de Daniel consta de dos partes: una confesión de los pecados colectivos del pueblo (v. 4-16) y una súplica para obtener el perdón divino, invocando como motivo la misericordia de Dios y no los méritos propios (v. 17-19).

Volví mi rostro a Dios,  el Señor,  buscándolo en oración y ruego,  en ayuno,  ropas ásperas y cenizas. Oré a Jehová,  mi Dios,  e hice confesión diciendo:
“Ahora,  Señor,  Dios grande,  digno de ser temido,  que guardas el pacto y la misericordia con los que te aman y guardan tus mandamientos… Inclina,  Dios mío,  tu oído,  y oye, abre tus ojos y mira nuestras desolaciones y la ciudad sobre la cual es invocado tu nombre, porque no elevamos nuestros ruegos ante ti confiados en nuestras justicias,  sino en tus muchas misericordias. (Daniel 9:1:3)

  Ahora pues,  Dios nuestro,  oye la oración y los ruegos de tu siervo,  y haz que tu rostro resplandezca sobre tu santuario asolado,  por amor del Señor.

 Inclina,  Dios mío,  tu oído,  y oye;  abre tus ojos y mira nuestras desolaciones y la ciudad sobre la cual es invocado tu nombre;  porque no elevamos nuestros ruegos ante ti confiados en nuestras justicias,  sino en tus muchas misericordias.

¡Oye,  Señor!  ¡Señor,  perdona!  ¡Presta oído,  Señor,  y hazlo!  No tardes,  por amor de ti mismo,  Dios mío,  porque tu nombre es invocado sobre tu ciudad y sobre tu pueblo". (Daniel 9:17 -19)

Daniel,  estuvo en oración afligido por su pueblo por espacio de tres semanas, sin comer manjares delicados, ni entró en su boca carne ni vino, hasta que se cumplieron las tres semanas. (Daniel 10: 2-3)

El ayuno no es una imposición formal sobre el cristiano, pero sí que es recomendable su práctica en un espíritu de oración y de súplica. El espíritu del ayuno se halla en la propia negación, y surge de la profunda consciencia de una necesidad urgente como la que atraviesa el pueblo de Cuba.

Nota: El Pr. Manuel Alberto Morejón Soler, se encuentra desde el día 17 de marzo, en ayuno por la nación cubana por 21 días, asimismo la iglesia Bet-El Shalom del Ap. Carlos Alberto Montoya Palomino y el Pr. Alejandro Hernández Cepero, se sumarán desde este fin de semana en ruego y por la misma causa.

Si alguien se quisiera sumar a esta cadena de ayuno, notifíquenlo para publicarlo.


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