viernes, 16 de noviembre de 2012

EL ALIENTO DE VIDA









Por Pr Manuel A Morejón Soler El Vedado, La Habana.

Entonces el SEÑOR DIOS, formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz el aliento de vida; y fue el hombre un ser viviente. (Génesis 2:7) 

Durante una sangrienta batalla, cuentan sobre de uno de los jefes que combatía y que cayó herido, que cuando sus soldados lo vieron caer vacilaron un momento, dando una gran ventaja por ello al enemigo. El viejo caudillo al ver lo que acontecía se incorporó y aunque la sangre manaba de sus heridas gritó: - ¡No estoy muerto hijos míos estoy vivo, levanten bandera y alcancen la victoria!

Estas palabras sirvieron de incitación a los soldados, llevándolos a hacer esfuerzos casi sobrehumanos para alcanzar el triunfo.

Afligidos en todo, pero no agobiados, perplejos, pero no desesperados, perseguidos, pero no abandonados; derribados, pero no destruidos.                                                                                                       (2 Co 4:8-9) 

¿Quién es el enemigo?
El hombre es belicoso por naturaleza pero si no tiene bien definido al enemigo se la pasará constantemente contendiendo tanto con amigos como con enemigos.
En el mundo espiritual hay solamente dos constantes bien definidas bíblicamente: Dios y Satanás, respectivamente El Bien y la vida; el mal y la muerte.

El desaliento y la aflicción son para muerte.
Aunque Dios hace posible que "todas las cosas" sean para nuestro bien esto no significa que todo lo que nos pasa es bueno. Lo malo sigue prevaleciendo en nuestro mundo caído, sin embargo Dios es capaz de cambiar todas las circunstancias a nuestro favor. Tenga presente que Dios está ocupado principalmente en que podamos cumplir SUS propósitos en esta vida para la eternidad. (Romanos 8:28).

Cuando nuestras fuerzas flaquean y nuestros corazones están apesadumbrados, Jesucristo nos dice:
“He aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.”  (Mateo 28:20)

Si no podemos estar personalmente en la batalla, no debemos desalentar a los que están combatiendo.




2 comentarios:

JUAN MARTINEZ dijo...

¿Qué, pués, diremos a estos? Si Dios es por nosotros,¿quién contra nosotros. Romanos 8:31

Pr. Manuel Alberto Morejón Soler dijo...

Gracias hermano por tu amén , porque es aliento de vida para seguir levantando bandera. Jesucristo te bendiga.
Pr M Morejón