lunes, 29 de diciembre de 2014

NUESTRA ESPERANZA





Por Pr. Manuel A Morejón Soler El Vedado, La Habana, diciembre del 2014 

Una hermosa niña de quince años se enfermó repentinamente, quedando casi ciega y paralizada.  Un día escuchó al médico que le decía a sus padres: “La pobre, que le venga a suceder esto en los mejores años de su vida”.
-No, doctor –exclamó la enferma-, lo mejor que me queda por vivir está en el futuro cuando pueda contemplar al Rey en su hermosura. Esa es nuestra esperanza. Cristo resucitó de entre los muertos como garantía de que nosotros también resucitaremos.  La esperanza en la resurrección es la solución  contra el temor de la muerte.  Nada puede reemplazarla.   Las riquezas, el genio, los placeres mundanales, no nos pueden traer consuelo en la hora de nuestra muerte. 

La esperanza
Es el sentimiento que se experimenta, cuando las cosas van mal, al tener un presentimiento o fe de que las cosas mejorarán, en un tiempo no determinado antes de que el acontecimiento ocurra. La esperanza se identifica también con el color verde.

Esperanza en el cristianismo
Esperanza es el nombre de una de las tres virtudes teologales, juntamente con la fe y la caridad.
En teología cristiana estas virtudes forma una unidad indisoluble con las virtudes cardinales o naturales: Prudencia, Justicia, Temple y Fortaleza y todas ellas en su conjunto describen la imagen cristiana del hombre.
La esperanza es la virtud definida como "virtud inducida que capacita al hombre para tener confianza y plena certeza de conseguir la vida eterna y los medios, tanto sobrenaturales como naturales, necesarios para llegar a ella con ayuda de Dios.
A la esperanza se oponen, por defecto, la desesperación y, por exceso, la presunción.

Justificados, pues,  por la fe,  tenemos paz para con Jhvh por medio de nuestro Señor Jesucristo, por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes,  y nos gloriamos  en la esperanza de la gloria de Jhvh.                              (Romanos 5:1-2)   

Año Nuevo



Año Nuevo es la fiesta que celebra el inicio de un nuevo año. La fecha en que se realiza esta celebración depende del tipo de calendario utilizado, y la más común es la del 1 de enero, del calendario gregoriano, que fue instaurado por el papa Gregorio XIII en 1582, y se utiliza en la mayoría de los países del Mundo.

Año Nuevo occidental

Tradicionalmente, el calendario romano comenzaba el primer día del mes de marzo. Sin embargo, era en el mes de enero (el undécimo mes) cuando los cónsules de la Antigua Roma asumían el gobierno. Julio César, en el año 47 a. C., modificó el sistema, y creó el calendario juliano que, con algunas modificaciones realizadas en tiempos del cónsul Marco Antonio en 44 a. C., el emperador Augusto César en 8 a. C. y finalmente por el papa Gregorio XIII en 1582, se utiliza hasta hoy.[1] En éste el año comienza el día 1 de enero. Posteriormente, el calendario gregoriano mantuvo la costumbre, y la celebración se caracterizó con un significado religioso durante la Edad Media y los siglos posteriores.

Con la expansión de la cultura occidental al resto del mundo durante el siglo XX, el 1 de enero se convirtió en una fecha de carácter universal, incluso en países con sus propias celebraciones de Año Nuevo (por ejemplo, China).

En la actualidad, la celebración de Año Nuevo es una de las principales celebraciones en el mundo. Grandes eventos se realizan en las principales ciudades durante la Nochevieja (víspera del Año Nuevo correspondiente al 31 de diciembre), siendo acompañadas con los más grandes eventos de pirotecnia. Algunos de los eventos más grandes del mundo se centran en Sídney, Valparaíso, Hong Kong, Londres, Nueva York, São Paulo y Río de Janeiro.

Mientras en Sídney se lanzan a medianoche más de 80.000 fuegos artificiales ante más de un millón y medio de asistentes, y fue la fiesta más vista en televisión a nivel mundial el último año, en Valparaíso (Chile) reciben a más de dos millones de visitantes para presenciar la pirotecnia más extensa del mundo a lo largo de 30 kilómetros de fuegos artificiales sobre toda la bahía. Llamada "Año Nuevo en el Mar". Esta abarca desde Quintay, al sur de Valparaíso, hasta Cancún en un espectáculo que dura más allá de los 25 minutos. En Nueva York la celebración se concentra en torno a una gran bola de cristal que desciende sobre una multitud en Times Square, y es la fiesta que tuvo mayor número de asistentes en 2009: más de tres millones de personas. Además, gran parte de las discotecas realizan fiestas para celebrar la llegada del nuevo año.

En España, la tradición es tomarse 12 uvas al compás de las 12 campanadas de la medianoche, la zona de reunión más importante es la Puerta del Sol de Madrid.

En la cultura de Hispanoamérica existe una gran variedad de tradiciones y supersticiones para estas fechas, como forma de augurios para el año entrante. El descorchar una botella de champán a las 00:00 horas del 1 de enero aún se mantiene como todo un símbolo de celebración del Año Nuevo. En algunos países de América del Sur lo más común para celebrar la llegada del Año Nuevo es la quema de un monigote (muñeco hecho de trapos viejos relleno de paja que simboliza el año viejo o el año que está acabando) a las 00:00 horas del 1 de enero.

Según la tradición judeo-cristiana, el 1 de enero coincide con la circuncisión de Cristo (al octavo día de su nacimiento), cuando recibe el nombre de Jesús (según el Evangelio de Lucas).
Año Nuevo chino

El Año Nuevo Chino (en chino: Nónglì Xīnnián) está basado en el calendario lunar utilizado tradicionalmente en China. Según el calendario chino, la celebración de un nuevo año cae, en general, a la segunda luna nueva después del solsticio de invierno boreal (21 de diciembre). Debido a su carácter lunar, el Año Nuevo Chino no puede convertirse en una fecha exacta del calendario gregoriano y, en realidad, puede ocurrir entre el 21 de enero y el 21 de febrero.
Otras celebraciones de Año Nuevo:

África

Enkutatash, la celebración del Año Nuevo etíope, el 11 de septiembre.

América del Sur

We Tripantu, la celebración del Año Nuevo mapuche, tiene lugar el 24 de junio.

El Año Nuevo Aimara se celebra cada 21 de junio, la época del solsticio, con la llegada del invierno.

América del Norte

Algunos miembros que siguen el calendario canadiense diacorde, el año nuevo se celebra el dia 47 del mes Vetriota, que en el calendario gregoriano sería el 8 de Julio.

Medio Oriente

Rosh Hashanah, la celebración del Año Nuevo judío, suele llevarse a cabo en septiembre.

El Año Nuevo musulmán se celebra el 1 de muharram, cuya fecha correspondiente en el calendario gregoriano varía de año en año puesto que el calendario musulmán es lunar.

Asia Oriental

Losar, celebración del Año Nuevo tibetano, se realiza entre enero y principios de febrero.

Sudeste Asiático

En Tailandia, Camboya, Birmania y Bengala el año nuevo se celebra el 14 de abril.
Tết, celebración del Año Nuevo vietnamita, se celebra junto al Año Nuevo Chino.

Asia del Sur

El Año Nuevo hindú se celebra dos días antes del festival de Diwali, a mediados de noviembre.

Ugadi, celebración del Año Nuevo telugú, se efectúa entre marzo y abril.

Nouruz, celebración del Año Nuevo iraní, se lleva a cabo en el equinoccio de la primavera (21 de marzo, aproximadamente).

Naw-Rúz, la celebración de la Fe bahá'í, se realiza en el equinoccio primaveral (21 de marzo).

Europa

Algunos miembros de la Iglesia ortodoxa, como mantienen el calendario juliano, festejan el Año Nuevo el 14 de enero.

Entre los aborígenes guanches de Tenerife (Canarias, España), el Año Nuevo se celebraba con la recogida de las cosechas (aproximadamente el 15 de agosto), y se conocía con el nombre de Beñesmer.

Entre los rosacruces de AMORC se celebra el nuevo año entre el 21 de marzo y el 23 de marzo, lo más cerca posible del equinoccio de primavera.

1 de Vendimiario, celebración de Año Nuevo según el calendario republicano francés, equivale al 22 de septiembre.

Samhain, celebración de Año Nuevo del neopaganismo celta, cerca del 1 de noviembre.


viernes, 26 de diciembre de 2014

DENUNCIAN MALTRATO EN EL COMBINADO DEL ESTE




La Habana, 22-12-2014 Alejandro Hernández Cepero
Harold Alcalá Aramburo y Maikel Delgado Aramburo, declararon a este reportero, hoy lunes 22 de diciembre de 2014, los maltratos a que son sometidos en la Unidad Especial 47más conocida comoel “Corredor de la Muerte”, en el Combinado del Este, en la Habana, Cuba.

El “pabellón”, que le correspondía el pasado viernes 14 de diciembre, le fue denegado a Harold sin que, para ello, medie alguna medida disciplinaria impuesta. Hasta la fecha de hoy, no ha habido solución por parte de las autoridades encargadas de su “atención”. Cabe señalar además que, el “pabellón”, único momento que tiene de privacidad con su esposa, está señalado cada 45 días.

Por otro lado, denuncia igualmente Harold que, de los 25 minutos reglamentarios una vez por semana, para conversar vía telefónica con su familia, solo le están permitiendo 10. Lo anterior fue corroborado por este reportero in situ, cuando, su primo Maikel se disponía a hablar con su tía y el oficial le ordenó colgar el teléfono.

Harold Alcalá Aramburo y Maikel Delgado Aramburo, llevan recluidos en dicho penal poco más de 11 años, luego del intento fallido de emigrar a los Estados Unidos en la Lanchita de Regla. El régimen dictatorial, imperante en la isla desde 1959, les condenó a Cadena Perpetua por este hecho calificado –“irónicamente”- de terrorismo y secuestro. Por este mismo hecho fueron fusilados otros tres jóvenes.

Esta denuncia, es realizada por el Pastor Alejandro Hernández, que atiende el frente Capellanía de Prisiones en la Alianza Cristiana en Cuba.

La adoración de los magos



Pr. Manuel Alberto Morejón Soler
  
La Navidad ( en latín: nativitas, nacimiento), es una de las fiestas más importantes del cristianismo junto con la Pascua y Pentecostés, que celebra el nacimiento de Jesucristo en Belén de Judá. Es celebrada por la Iglesia Católica y algunas Denominaciones Evangélicas en la noche del 24 al 25 de diciembre.
El acontecimiento está narrado en el Nuevo Testamento en Lucas (2:1-20), que escribe una historia completa. Al parecer Lucas obtuvo la información directamente de María, asimismo el evangelista Mateo hace una ligera introducción, para pasar en seguida a referir la visita de los Magos procedentes de Oriente. (Mateo 2:1-12)

“Jesús nació en Belén de Judea, en días del rey Herodes. Y he aquí unos magos vinieron del oriente a Jerusalén, preguntando:
¿Dónde está el rey de los judíos que ha nacido? Porque hemos visto su estrella en el oriente y hemos venido para adorarle.
Cuando el rey Herodes oyó esto, se turbó, y toda Jerusalén con él. Y habiendo convocado a todos los principales sacerdotes y a los escribas del pueblo, les preguntó dónde había de nacer el Cristo. Ellos le dijeron:
—En Belén de Judea, porque así está escrito por el profeta:
Y tú, Belén, en la tierra de Judá, de ninguna manera eres las más pequeña entre los gobernadores de Judá; porque de ti saldrá un gobernante que pastoreará a mi pueblo Israel.

Entonces Herodes llamó en secreto a los magos e indagó de ellos el tiempo de la aparición de la estrella. Y enviándolos a Belén, les dijo:
—Id y averiguad con cuidado acerca del niño. Tan pronto le halléis, hacédmelo saber, para que yo también vaya y le adore.

Ellos después de oír al rey, se fueron. Y he aquí la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que llegó y se detuvo sobre donde estaba el niño. Al ver la estrella, se regocijaron con gran alegría. Cuando entraron en la casa, vieron al niño con María su madre, y postrándose le adoraron. Entonces abrieron sus tesoros y le ofrecieron presentes de oro, incienso y mirra. Pero advertidos por revelación en sueños que no volviesen a Herodes, regresaron a su país por otro camino”.

El niño Jesús aún hoy sigue desquiciando a los dictadores.