sábado, 4 de agosto de 2012

Noticias de la semana en la Alianza



La muerte útil  (El Nuevo Herald)                                                                                                 Publicado el jueves, 08.02.12

VICENTE ECHERRI:
El reciente fallecimiento del líder opositor cubano Oswaldo Payá Sardiñas ha sido de las noticias más difundidas y comentadas de los últimos días —no en balde el diario Granma contabilizaba, con un tono de queja, el número de informaciones de prensa (900) y de mensajes en las redes informáticas (120,000) que la divulgaban -así como han abundado las especulaciones en torno al suceso y sus secuelas lógicas: entre ellas el arresto y la posible incriminación del español Ángel Carromero, líder de las Nuevas Generaciones del Partido Popular, que se encontraba al volante del auto en que murió el conocido disidente.
Como tantas otras cosas en Cuba, la opacidad y la crispación han caracterizado el hecho, que el régimen cubano -con el respaldo hasta de los dos extranjeros que sobrevivieron- ha descrito como un accidente; versión que muchos han puesto en duda (empezando por la familia de Payá) motivados por la falta de transparencia típica del totalitarismo, así como por la existencia previa de amenazas y de un intento de asesinato del que Payá fuera víctima semanas atrás.
¿Convenía al castrismo la muerte de Oswaldo Payá? A primera vista, uno podría estar tentado a responder que sí; pues, al operar dentro del estrecho marco legal que ofrece la Constitución vigente en Cuba -y sin coincidir con las opiniones más radicales de exiliados y opositores internos-, Payá había llegado a convertirse en un incordio invulnerable, sobre todo después que varios reconocimientos internacionales contribuyeran a blindar aún más su posición: un hombre honrado que aspiraba, por vías pacíficas y de diálogo abierto, a desmontar un régimen inoperante. Uno puede imaginar la incomodidad de los dirigentes cubanos ante la infatigable persistencia de quien busca ser buenamente escuchado, valiéndose de los poquísimos instrumentos que, teóricamente, una tiranía pone a su alcance, y que logra -cuando una y otra vez se niegan a escucharlo- revelar la naturaleza hipócrita y mendaz de esa tiranía.
Por otra parte, su cauteloso marco de operaciones -incluido el reconocimiento de la espuria Constitución de 1976- hacía de Payá, pensaría uno, el adversario que hasta un régimen despótico anhelaría tener: un hombre avalado por el prestigio de su propia honradez que, al reconocer la Carta Magna en que se asienta el orden gubernamental, legitima ese orden, aunque aspirara a que éste diera paso a una gestión más democrática y plural. Si yo hubiera estado en los zapatos de Raúl Castro (a quien el Señor confunda) habría cuidado a Payá como a la niña de mis ojos y me habría ocupado de que dispusiera de un auto con buenos frenos y guiado por un chofer prudente. Porque en cualquier cambio futuro -que inevitablemente ocurrirá- él habría sido uno de los líderes de la “oposición leal” (dicho sin demérito alguno a su memoria).
Con su muerte, Cuba ha perdido a uno de sus hijos más nobles, pero el régimen también ha perdido -aunque sea potencialmente- a uno de sus más sinceros e inteligentes interlocutores. Ahora predominará más la desconfianza y el escepticismo en las soluciones pacíficas y negociadas y, por muchas promesas que hagan los miembros del Movimiento Cristiano Liberación de seguir los pasos de su líder desaparecido, en el ánimo de la mayoría de los cubanos, de dentro y fuera, ha aumentado la cólera, pareja a la convicción de que el caso de Cuba -tal como ha ocurrido en tantos otros escenarios- no tiene otra salida que la violencia.
Acaso alguna vez pueda decirse que la muerte de Oswaldo Payá -el más elocuente portavoz de una transición pacífica en Cuba- sirvió para convencer a sus compatriotas de la ineficacia de esa propuesta y de la necesidad de volver a optar por los viejos recursos para la remoción de tiranías: el fuego y la sangre.
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Familia Payá durante una rueda de prensa en Habana, Cuba
jtamayo@elnuevoherald.com
Juan O. Tamayo el Nuevo Herald
La familia del disidente cubano Oswaldo Payá dio a conocer el miércoles una nueva versión sobre otro carro que estuvo involucrado en el accidente que causó su muerte, e insistieron en que no aceptarán la versión del gobierno hasta que hablen con los sobrevivientes.
A su vez, el Senado de Estados Unidos aprobó una resolución que exige una investigación independiente del accidente, y una política española dijo que Angel Carromero, que puede ser acusado de homicidio vehicular por el accidente, merece un proceso legal “claro y transparente”.
El hijo de Payá, Oswaldo José, de 24 años, indicó que habían recibido información de que un Lada, el auto típico de los agentes de la Seguridad del Estado, estuvo al menos muy cerca del Hyundai alquilado de Carromero cuando éste se salió de la carretera y se estrelló contra un árbol cerca de la ciudad oriental de Bayamo.
El Lada se detuvo en el sitio del accidente y uno de los pasajeros ayudó a Carromero a salir del Hyundai. El español preguntó entonces: “¿Quiénes son ustedes? ¿Por qué nos hacen esto?”, según Oswaldo José.
Lo que es más, un pasajero del Lada rojo utilizó su teléfono celular para pedir inmediatamente una ambulancia, demostrando que conocía el número telefónico de alguien con la autoridad para despachar el vehículo, dijo Oswaldo José a El Nuevo Herald.

Agregó que su familia recibió la información de amigos en el hospital de Bayamo, donde Carromero y el otro sobreviviente, el sueco Jens Aron Modig, fueron atendidos después del accidente. Los amigos afirmaron que habían escuchado al capitán de la policía Fulgencio Medina cuando le confiaba la información a otro agente.
En una entrevista el miércoles con la radioemisora española COPE, la viuda de Payá, Ofelia Acevedo, dijo que los amigos escucharon claramente que Medina decía: “Un Lada rojo”.
Acevedo repitió esta versión más tarde en su casa de La Habana durante una conferencia de prensa. Tanto ella como Oswaldo José rehusaron identificar a los amigos.
Payá y su correligionario Harold Cepero murieron en el accidente del 22 de julio, mientras que Carromero y Modig sufrieron lesiones leves. Carromero permanece encarcelado por sospechas de homicidio vehicular, y Modig regresó el martes a Estocolmo.
La versión oficial de Cuba indicó que Carromero conducía a exceso de velocidad y causó el accidente, en que sólo estuvo involucrado un auto. El lunes, los europeos también negaron que un segundo vehículo estuviera involucrado durante una conferencia de prensa en el Centro de Prensa Internacional del Ministerio de Relaciones Exteriores, en La Habana.
Los familiares de Payá, como han hecho repetidamente, insistieron en que no pueden confiar en la versión oficial hasta que puedan hablar con los sobrevivientes, lejos de posibles presiones del gobierno, porque agentes de la Seguridad del Estado habían amenazado repetidamente a Payá.
La conferencia de prensa fue supervisada por el director del centro, Gustavo Machín, que era el primer secretario de la misión diplomática cubana en Washington en el 2002, cuando fue expulsado en conexión con el caso de Ana Belén Montes, una importante analista del Pentágono condenada por espiar a favor de Cuba. Montes está cumpliendo una condena de 25 años.
Beatriz Jurado, presidenta nacional de Nuevas Generaciones, el ala juvenil del gobernante Partido Popular, de España, dijo a los periodistas que espera que Carromero tenga un proceso legal “claro y transparente”, en el cual puedan defenderlo.
Su situación ahora es “muy difícil”, agregó Jurado. Carromero es vicepresidenta de la filial en Madrid de Nuevas Generaciones. Modig es presidente de la Liga Juvenil del Partido Demócrata Cristiano de Suecia. Ambos tienen 27 años.
Modig dijo que viajó con Carromero a Cuba para reunirse con Payá y entregar alrededor de $4,900 para la disidencia. El dinero estaba destinado tanto a Payá como a miembros de su Movimiento Cristiano Liberación.
La resolución del Senado, aprobada unánimente, elogió a Payá por su “dedicación a la libertad y a la fe”, así como por su valentía ante décadas de represión gubernamental. También ofreció condolencias a su familia.
La resolución apremia al gobierno cubano “para que permita una investigación imparcial de terceras partes” sobre el fatal accidente, y pide al gobierno estadounidense que siga presionando por “libertad religiosa y derechos humanos en Cuba”.
La resolución fue copatrocinada por los senadores Bill Nelson, demócrata de la Florida; Marco Rubio, republicano de la Florida; Bob Menéndez, demócrata de Nueva Jersey; John Kerry, demócrata de Massachusetts; Richard Lugar, republicano de Indiana; Dick Durbin, demócrata de Illinois, y Joe Lieberman, un independiente de Connecticut.
Lech Walesa, ex líder disidente y ex presidente de Polonia, emitió una declaración elogiando a Payá como “un hombre de coraje, decisión y espíritu extraordinariamente luchador [ …y…] una de las más importantes voces de la libertad en Cuba”.
Aunque nunca se conocieron, agregó Walesa, espera que algún día podrá llegar al cementerio que guarda sus restos para “decirle adiós a mi amigo y rendirle el tributo de un hombre grande y sabio”.

Familia de disidente cubano Payá duda de versión oficial
LA HABANA (AP) — La familia del fallecido disidente Oswaldo Payá expresó dudas el martes acerca de la versión oficial sobre el accidente de tránsito en el cual perdió la vida y pidió que se aclaren los hechos.
"No voy a acusar a nadie, ni que estoy buscando culpables. Sencillamente quiero que se me aclare más sobre los hechos", dijo la viuda de Payá, Ofelia Acevedo, en una conferencia de prensa.
Payá falleció el 22 de julio en las cercanías de Bayamo, a unos 800 kilómetros al oriente de la capital, cuando el vehículo en el cual viajaba con su compatriota Harold Cepero, el español Angel Carromero y el sueco Jens Aron Modig se estrelló contra un árbol.
Cepero también murió, en tanto Carromero y Modig sufrieron heridas leves.
Esta semana las autoridades imputaron de homicidio a Carromero, dirigente juvenil del Partido Popular, y dejaron viajar a su país a Modig, miembro de la democracia cristiana sueca.
Ambos declararon —en un video Carromero y en persona Modig— que no había un segundo automóvil, ni fueron golpeados intencionalmente para sacarlos de la vía como difundieron algunos disidentes.
"No aceptamos la explicación del hecho transmitida por la televisión. La presentan los mismos órganos de la seguridad de Estado del gobierno que lo han amenazado con matar múltiples veces a través de sus agentes todos estos años", dijo Acevedo.
Modig reconoció que viajaron a Cuba como turistas pero para realizar actividades políticas, se reunieron con Payá y le entregaron dinero para actividades opositoras.
Cuba no reconoce como opositores a los disidentes, a quienes acusan de ser orientados y pagados por grupos de intereses de Estados Unidos y Europa.
La hija del disidente fallecido, Rosa María Payá, también se mostró dudosa. "Reitero que responsabilizo al gobierno por la integridad física de los miembros de mi familia", expresó.

Un Lada rojo involucrado en la tragedia de Payá
La viuda del líder opositor cubano Oswaldo Payá reveló en una entrevista a la cadena española COPE nuevos detalles relacionados con el fallecimiento de su esposo y Harold Cepero el pasado 22 de julio.
Familia de Payá rechaza informe del gobierno cubano Suecia cree injustificado que retengan en Cuba a Jens Aron Modig Un hombre crece bajo la yerba Damas de Blanco piden al Gobierno que aclare muerte de opositores La ONG Cuba Futuro destaca la trascendencia de Oswaldo Payá España contrata a un abogado para defender a Ángel Carromero Ofelia Acevedo agradece apoyo que le han brindado Llenar el vacío de Pollán y Payá, un gran reto para la disidenciaRegresa a Europa el sueco que viajaba con PayáTamaño del texto - + julio 31, 2012
“No acepto esa versión del gobierno cubano”, dijo tajantemente la viuda del líder opositor cubano Oswaldo Payá, Ofelia Acevedo, en una entrevista donde menciona por primera vez la presencia de un Lada rojo en el accidente en que falleció su esposo junto a Harold Cepero.
“Yo no voy a creer jamás la versión del accidente que presente el gobierno” dijo Acevedo a la cadena española COPE y explicó sus condiciones: “hasta que no me entreviste con los sobrevivientes”.
“Los amigos míos que estaban en el hospital en representación mía, porque yo no pude llegar a tiempo a Bayamo, no había pasaje en avión esa noche para mí, que estaban allí escuchando y tratando de tener acceso a los sobrevivientes. Me dijeron que oyeron las primeras declaraciones de los testigos leídos por un oficial que se había entrevistado con ellos. Habían pasado dos o tres horas del accidente, no más, en las que se hablaba de otro carro en la carretera que venía paralelo al carro accidentado, un Lada rojo”.
Acevedo mencionó al oficial Fulgencio Medina, de criminalística de Bayamo, como la persona que leyó el acta en la que se hacía referencia al auto Lada.
Una búsqueda de archivos realizada por martinoticias.com reveló que el oficial del MININT Fulgencio Medina estuvo involucrado en la investigación del caso de la violación de la niña de Bayamo en el 2010 y que empleó violencia verbal y física durante sus interrogatorios “con amenazas, maltrato y abusos”.
“Mi familia y yo nunca hemos recibido información (del régimen cubano). Yo no he tenido acceso a los testigos, a las pruebas periciales ni a ver el carro”, protestó la viuda.
Carlos Payá, hermano del opositor, declaró a martinoticias.com que su familia exige una investigación internacional sobre la tragedia.

Agencias.| Washington | 01-08-2012 - 6:06 pm.
El Senado de Estados Unidos pidió al Gobierno de Cuba que permita una investigación independiente de la muerte del disidente Oswaldo Payá el pasado 22 de julio en un accidente, reporta AFP.
El Senado "reconoce y honra la vida y el liderazgo ejemplar" de Payá y su "valentía" para oponerse al régimen castrista, en una resolución aprobada el martes y publicada este miércoles en el boletín del Congreso.
Asimismo "pide al Gobierno de Cuba que permita una investigación imparcial e independiente sobre las circunstancias que rodearon la muerte" del opositor, Premio Sajarov 2002 del Parlamento Europeo y líder del Movimiento Cristiano Liberación cubano.
Washington también pidió en días pasados una investigación de la muerte de Payá quien, según un informe oficial, murió junto al activista Harold Cepero en un accidente provocado por el exceso de velocidad.
La Habana abrió un proceso penal contra el político español Ángel Carromero, quien conducía el auto, y dejó partir a su país a un segundo sobreviviente, el sueco Jens Aron Modig.
Los dos europeos dijeron el lunes que el choque fue un accidente, sin la participación de otro vehículo. Pero la familia de Payá rechaza la versión oficial y los testimonios dados por los dos extranjeros bajo custodia de las autoridades cubanas.
"Es importante que el Senado estadounidense hable con una voz única y se una a la comunidad internacional y otros dentro de Cuba que insisten en que el régimen debe hacer pública la verdad sobre su muerte", dijo el senador republicano cubanoestadounidense Marco Rubio, en un comunicado.
La resolución del Senado condenó además la detención de medio centenar de disidentes durante las ceremonias fúnebres de Payá, criticada también por el Gobierno de Barack Obama la semana pasada.
"En memoria de Payá", el Senado pidió al Gobierno estadounidense seguir impulsando la democracia en Cuba y al Gobierno castrista "garantizar a sus ciudadanos estándares aceptados internacionalmente en derechos humanos y civiles".

jcchavez@elnuevoherald.com
Publicado el jueves, 08.02.12
Juan Carlos Chavez el Nuevo Herald
La televisión cubana transmitió en horas de la noche del martes un video minuciosamente editado con los testimonios de cuatro mexicanos que supuestamente fueron reclutados por exiliados cubanos para distribuir volantes antigubernamentales e incitar desórdenes públicos durante la visita del Papa Benedicto XVI realizada del 26 al 28 de marzo.
El grupo fue deportado hace cuatro meses. Otros cuatro retornaron a México antes de que pudieran ser detenidos, según el gobierno cubano.
Los hombres fueron identificados como Luis Antonio Nequis, Moisés Torres, Bruno Aguilera y Refugio Castellanos. La detención de los mexicanos se realizó entre el 17 y 24 de marzo.
“El chiste era pasar desapercibidos, ser como un turista más y de esa manera no provocar escándalo, no llamar la atención de la Seguridad y entonces hacer el trabajo sigilosamente y que quedara clandestino”, dijo Castellanos en su testimonio. “Y de alguna manera hacer quedar mal la imagen del gobierno”.
Las autoridades ofrecieron pocos y confusos detalles de la operación. No quedaron claros los vínculos entre los involucrados. Tampoco se despejaron las dudas sobre cómo habían sido reclutados.
En el video otros mexicanos interrogados declararon haber entrado a Cuba con documentos y volantes “contrarrevolucionarios” y computadoras portátiles, unidades de memoria y celulares para los disidentes. El martes, Cuba aseguró en un editorial publicado en el diario oficial Granma que el plan fue respaldado por Orlando Gutiérrez, secretario nacional del Directorio Democrático Cubano, radicado en Miami. También mencionó la participación de René Bolio Hollarán, ex senador suplente del Partido de Acción Nacional (PAN).
Según las autoridades cubanas, los mexicanos tenían órdenes de alentar la toma de iglesias durante la visita del Papa Benedicto XVI a Santiago de Cuba y La Habana. Asimismo debían ponerse en contacto con representantes de la oposición interna, como Jorge Luis García Pérez (Antúnez) y Berta Soler, líder de las Damas de Blanco, el rockero Gorki Aguila y la bloguera Yoani Sánchez.
En víspera de la visita papal un grupo de 13 opositores pacíficos del ilegal Partido Republicano por Cuba (PRC) ocupó la Basílica Menor de la Iglesia de Nuestra Señora de la Caridad, en Centro Habana. Los opositores fueron reducidos a golpes, empujones y patadas. Uno de los opositores, de 82 años, terminó con un dedo fracturado y un fuerte golpe en un ojo. Otro, de 64, sufrió diferentes contusiones en el cuerpo.
El operativo de desalojo fue solicitado expresamente por el cardenal Jaime Ortega Alamino, arzobispo de La Habana, según un comunicado de prensa firmado por el portavoz de la Arquidiócesis de la Habana, Orlando Márquez.
La detención de los mexicanos generó incomodidad y tensión en el gobierno del presidente Felipe Calderón, quien estaba afinando los detalles de su visita a la isla el 11 de abril. La deportación del grupo permitió que Calderón viajara finalmente. Durante la visita se abrieron las puertas para la firma de cartas de intención e instrumentos de desarrollo en diversas áreas económicas.
En La Habana, Sánchez rechazó las acusaciones del gobierno cubano y los testimonios de los mexicanos vinculando a la oposición pacífica.
“Uno de los mexicanos en televisión mencionó mi nombre. Jamás lo he visto. Desafío al gobierno cubano a que deje de mentir. Basta de difamar”, escribió Sánchez en su cuenta de Twitter.
En Miami, Gutiérrez reiteró que las alegaciones están dirigidas a desviar la atención de la opinión pública sobre la muerte de Oswaldo Payá y el activista Harold Cepero.
Payá, de 60 años y fundador del Movimiento Cristiano Liberación, murió en circunstancias todavía no esclarecidas cerca de la ciudad suroriental de Bayamo en un accidente automovilístico.
“El régimen ha iniciado un plan de exterminio y violencia contra las voces que dentro de Cuba se levantan para pedir libertad y derechos humanos para el pueblo”, dijo Gutiérrez en un comunicado de prensa. “El régimen castrista quiere encubrir el asesinato de Payá y Cepero con esta campaña de mentiras y ataques contra la solidaridad internacional con los que luchan por el cambio democrático en Cuba”.

Cuba deportó a mexicanos durante visita del Papa 
LA HABANA, 1 (ANSA) - Cuatro mexicanos fueron deportados por las autoridades cubanas tras alentar acciones como tomas de iglesia y protestas callejeras durante la visita del Papa Benedicto XVI a este país en marzo pasado.
    Un programa especial de la televisión estatal reveló el martes en la noche ese incidente y publicó los nombres de los mexicanos: César Pérez Zúñiga, Francisco Rojas, Luis Alcocer Pantoja y Marco Dorantes Rojas. De acuerdo con la denuncia eran ocho los ciudadanos mexicanos que recibieron dinero para esas acciones entregado por una agrupación llamada Directorio Democrático Cubano y que la emisora dijo es una "pantalla de la CIA", agencia de inteligencia estadounidense.
    La televisión aseguró que los mexicanos tenían también la misión de entregar dinero a opositores.
    El martes el diario oficial Granma mencionó el caso, al relacionarlo con operaciones contra el gobierno de Cuba diseñadas en Estados Unidos entre estas las actividades políticas de dos extranjeros en Cuba, el español µngel Carromero y el sueco Jens Aron Modig. Carromero está actualmente instruido de cargos por homicidio por conducción imprudente del automóvil en el que pereció en un accidente el pasado 22 el opositor Oswaldo Payá. Modig, que también viajaba en el vehículo, regresó a su país. (ANSA). BY2-

Activista mexicano niega acusación de Cuba y la califica de "cortina de humo";
México, 1 ago (EFE).- El activista mexicano y exlegislador suplente del Partido Acción Nacional (PAN) René Bolio rechazó hoy estar detrás de una supuesta operación para generar disturbios durante la visita del Papa a Cuba en marzo pasado y aseguró que es una "cortina de humo" del Gobierno de la isla.
La acusación es "absurda y apunta a ser una cortina de humo para distraer las investigaciones del caso de Oswaldo Payá", explicó Bolio a Efe.
La televisión estatal de Cuba denunció el martes una operación organizada por grupos anticastristas de Miami en la que participaron ocho ciudadanos mexicanos que viajaron en marzo a la isla como turistas y que testificaron que el plan era que los cubanos protestaran contra el régimen castrista durante la visita papal.
"No niego que he participado en numerosas actividades en defensa de los derechos humanos en Cuba, pero no en esto de que me acusan, eso es una estupidez", afirmó Bolio.
Recordó que desde 1994 ha trabajado en defensa de los derechos humanos en América Latina, y particularmente en Cuba, donde apoyó el Proyecto Varela impulsado por Payá, a quien conoció en la isla hace 10 años.
Explicó que sus posiciones son abiertas y transparentes, que ha participado en numerosas manifestaciones de respaldo a los opositores cubanos al régimen, que van desde el envío de materiales hasta protestas ante la embajada cubana en este país.
"Sé que no soy muy grato, sino muy molesto para el Gobierno cubano", dijo y recordó que la última vez que visitó la isla fue hace una década, cuando participó con otro miembro del PAN en una rueda de prensa en la que también estuvo Payá.
"Me da orgullo que ellos me califiquen de líder y de contrarrevolucionario", indicó.
Bolio consideró "sospechoso" que esta "información" se dé a conocer luego de la muerte de Payá en condiciones que apuntan a un posible "asesinato político", ya que los cuatro jóvenes mexicanos detenidos por las supuestas protestas salieron de ese país en abril pasado.
Payá, líder del Movimiento Cristiano de Liberación, y el disidente Harold Cepero murieron el pasado julio en un accidente de tráfico en Bayamo, a unos 800 kilómetros de La Habana, en Cuba.
El activista mexicano añadió que los vídeos que mostró la televisión cubana no pueden tener validez, debido a que las declaraciones de los cuatro mexicanos que allí presentan son dentro una cárcel y "toda declaración que no sea en libertad genera sospecha".
Además, dijo que no conocía a los cuatro mexicanos detenidos en la isla y que por sus testimonios no realizaron ninguna actividad de subversión en la isla.
La Secretaría de Relaciones Exteriores de México confirmó que en marzo las autoridades cubanas notificaron la detención de cuatro mexicanos, a los que ofreció ayuda consular.


Intelectuales de la Isla y el exilio firman un 'llamamiento por una Cuba mejor y posible'
DDC.| Madrid| 02-08-2012 - 12:55 pm.
Rechazan la violencia, cualquier injerencia extranjera y el embargo; exigen al Gobierno respeto a las libertades básicas y un diálogo nacional sin condiciones y plural.
Decenas de intelectuales de diferentes tendencias de la Isla y el exilio han firmado un "Llamamiento urgente por una Cuba mejor y posible" que circula por e-mail y rechaza la violencia, cualquier injerencia extranjera y el embargo estadounidense; exige al Gobierno respeto a las libertades básicas y un diálogo nacional sin condiciones, abierto y plural.
"Llamamos a todos los cubanos a evitar actos de violencia, derramamientos de sangre y particularmente aquéllos dirigidos contra la población indefensa. La violencia, la intimidación y el acoso abierto o sutil contra quienes sostienen ideas que se apartan de las oficialmente amparadas, deberán cesar inmediatamente", dice el texto, recibido en la redacción de DIARIO DE CUBA, y pide un compromiso público de todas las partes a favor de la "solución pacífica".
"Demandamos un diálogo nacional, abierto, trasparente pluralista y sin condiciones para poder acometer constructivamente el desafío que nos presenta la actual crisis", indican los firmantes.
"Sostenemos el derecho de los cubanos a determinar nuestro futuro en plena libertad, independencia y soberanía, sin injerencias o imposiciones de ninguna nación extranjera, sea cual sea la ideología que profese su gobierno", afirman.
"Nuestro país no debe estar supeditado a leyes de otro Gobierno que nos afecten unilateralmente. La soberanía reside en el conjunto del pueblo cubano y su derecho a la autodeterminación en plena independencia ha de ser respetado", añaden.
El texto incluye la propuesta de conjunto de medidas que los firmantes creen pueden "comenzar a emprenderse entre todos inmediatamente, de existir voluntad política para ello" en el Gobierno:
—Respeto a derechos y libertades ciudadanas a básicas de conciencia, expresión, información, reunión, movimiento y asociación, derecho a la libre sindicalización, formación de partidos políticos y de organizaciones no gubernamentales.
—Proscripción de toda forma de persecución o discriminación por razones de credo, ideología, raza, género u orientación sexual. Cese inmediato de la amenaza y uso de la violencia policial y parapolicial.
—Aplicación de los estándares de Naciones Unidas para el tratamiento a los presos, trasparencia del régimen penitenciario al Relator Internacional contra la Tortura y abolición de la pena de muerte.
—Ratificación de los Pactos Internacionales de Derechos Humanos y reforma legal hacia el establecimiento de un Estado de Derecho.
—Someter a referendo la incorporación de una cláusula constitucional criminalizando el empleo del terrorismo, la violencia, la tortura, el acoso y la discriminación de cualquier tipo, sea cual sea su promotor, justificaciones y procedencia, así como la adecuación de la Constitución a los principios y normas universalmente reconocidas de derechos humanos.
—Desmovilización o traspaso a otras funciones de aquellos agentes dedicados a la represión de esas libertades, y cierre de unidades represivas dedicadas a ese fin.
—Libertad inmediata de los presos políticos y amplia amnistía para quienes hayan sido encarcelados por haberse criminalizado acciones que no constituyen delito a la luz del derecho internacional.
—Fin de las restricciones a las libertades de movimiento nacional e internacional de los ciudadanos cubanos así como la eliminación del destierro a cientos de miles de cubanos.
—Inmediata supresión de los permisos de entrada y salida, y libre relocalización en el país de los nacionales cubanos que así lo deseen.
—Fin inmediato de las confiscaciones de bienes y propiedades a los emigrantes.
—Igualdad de derechos —incluidos los de salud, educación y seguridad social— para todos los cubanos.
—Liberación de todas las capacidades productivas y de innovación que atesora la nación cubana constituida por todos sus ciudadanos, residan en Cuba o en la diáspora.
—Traspaso inmediato de la propiedad de todas las empresas estatales de producción y servicios medianas y pequeñas a los trabajadores que laboran en ellas, y en las grandes empresas, participación en la administración y reparto de utilidades.
—Libertad de todos los ciudadanos para la actividad económica independiente, exportar e importar bienes, establecer empresas mixtas con el Estado o con la inversión extranjera y estímulos fiscales a las cooperativas y a la pequeña propiedad individual.
—Control trasparente del uso de los impuestos y de la renta nacional.
—Plan de emergencia para reanimar y fortalecer los sistemas nacionales de educación, salud y seguridad social. Acceso masivo a internet y las nuevas tecnologías de la información y comunicación como herramientas imprescindibles de una economía moderna.
—Adopción de una genuina política de paz y distensión internacional. Las relaciones con otros estados deberán fraguarse en base al respeto, la dignidad y la soberanía recíproca.
—Renuncia a participar, apoyar o fomentar guerras o conflictos en otros países. Las fuerzas armadas solo deberán salir de las fronteras nacionales para participar en operaciones internacionales multilaterales de Naciones Unidas.
—Creación de un grupo de buenos oficios para gestionar la normalización de relaciones con los países y organismos internacionales que están afectadas o suspendidas, incluyendo el tema de las sanciones unilaterales estadounidenses.
—Se deberán iniciar conversaciones entre los gobiernos de Cuba y Estados Unidos, con vistas al cese de la usurpación de la base naval de Guantánamo contra la voluntad y el deseo del pueblo cubano. Nuestro territorio deberá quedar libre para siempre de bases y tropas extranjeras y jamás se concederán facilidades militares logísticas o de otra índole a otro país.
Los firmantes del llamamiento alertan que, si bien una Cuba mejor es posible, también lo es una "igual o peor a la que hoy existe".
"Las opciones están en manos de los cubanos y el tiempo de tomar decisiones sustantivas ha llegado. Quien hoy no dé los pasos para dar salida sensata a esta crisis no podrá responsabilizar a otros por lo que suceda mañana. Si en algo estamos todos de acuerdo es que el país está al borde del abismo", concluyen.
Entre los firmantes se encuentran el periodista Carlos Alberto Montaner, el historiador Rafael Rojas, los escritores Antonio José Ponte, José Prats Sariol y Camilo Venegas, la bloguera Yoani Sánchez, el líder disidente Manuel Cuesta Morúa, los politólogos Juan Antonio Blanco, Eusebio Mujal-León y Armando Chaguaceda, el economista Elías Amor, el investigador de la Academia de Ciencias de Cuba Alfredo Fernández Rodríguez, el empresario Carlos Saladrigas, el artista Geandy Pavón y el médico Antonio Guedes. Los interesados en adherirse al llamamiento deben enviar su firma a Ariel Hidalgo a infoburo@AOL.com.


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