martes, 19 de mayo de 2015

ORIENTACION SOBRE EL MATRIMONIO Y LAS RELACIONES MATRIMONIALES


INTRODUCCIÓN
Una gran parte del tiempo del ministro se invierte en ayudar a las familias en sus
diferentes pasos y ajustes en el matrimonio y en la vida familiar. Probablemente
el ministro es solicitado para ayudar más frecuentemente en esta área que en
cualquier otra. Las crisis constantes en los matrimonios y los hogares con niños
ocasionan invitaciones para ayudar. Los patrones sociales en la cultura, la
familia y las actitudes hacia el matrimonio y el hogar, requieren que el ministro
vaya mejorando constantemente sus conocimientos y técnicas para ayudar en
esta área del ministerio.
Las épocas del noviazgo y compromiso matrimonial entre jóvenes son tiempos
para muchas oportunidades de aconsejar y ministrar. El pastor también tiene
muchas oportunidades para ayudar a los matrimonios jóvenes en su
acoplamiento matrimonial. El es invitado para ayudar a las familias en las cuales
los jóvenes están causando dificultades por rebeldía. El presente capítulo ofrece
sugerencias para ayudar en estas áreas.
LOS CONSEJOS PREMATRIMONIALES
Estableciendo la escena para consejos prematrimoniales
Juan y María han crecido en la iglesia. Han sido novios por tres años y han
estado comprometidos para casarse durante seis meses. Su día de matrimonio
está fijado para dentro de tres meses. Ellos llaman al pastor para hacer una cita
y conversar durante varias reuniones acerca de su matrimonio cercano. Llegan
a la oficina del pastor para la primera sesión diez minutos antes de la cita. Se
ven nerviosos, pero es obvio que se aman. Conversan con la secretaria
mientras el pastor termina su reunión con otros aconsejados. Oportunamente
ellos son invitados a entrar a la oficina del pastor. Se sientan en el sofá, y el
pastor acerca su silla a la pareja para conversar con mayor confianza. Las
cuatro o cinco sesiones que va a tener la pareja deben hacerse durante un
período de cuatro a seis semanas. El propósito que el pastor tiene es ayudar a
la joven pareja a empezar su vida matrimonial bajo las más favorables
circunstancias posibles y con bases cristianas. El hecho de ser cristianos provee
bases positivas para un matrimonio feliz. El doctor Guillermo Goff sugiere una
serie de entrevistas y una metodología a seguir en su libro El Matrimonio y la
Familia en la Vida Cristiana.f73
Asuntos que deben discutirse en el consejo premarital
El ideal que Dios tiene para el matrimonio. Es recomendable leer los pasajes
básicos de La Biblia que tienen que ver con la creación del hombre y la mujer y
el hogar (Génesis1:26, 27; 2:4-6; <401904>Mateo 19:4-6). Durante este tiempo el
pastor da explicaciones para ayudar a la pareja a entender mejor el significado
del matrimonio. Deben dialogar sobre el sentido de los pasajes y el pastor
ofrecerá respuestas a sus preguntas. El pastor les ayuda a entender que el
matrimonio es de origen divino, y que Dios quiere bendecirles en su futuro
como pareja.
El amor es elemento básico para un matrimonio feliz. Durante las sesiones,
el pastor y la joven pareja expresarán las ideas diferentes que tienen acerca del
amor en el matrimonio. El pastor puede suplementar las ideas presentadas con
un concepto más maduro y cristiano del amor, si las ideas de la joven pareja
están basadas más en conceptos seculares o humanistas. El pastor hace
hincapié en que el amor es dar tanto como recibir, lo que envuelve el respeto y
apreciación mutuos, y que el amor se expresa en forma física, emocional y
sexual.
Dar y recibir en el matrimonio. Juan y María descubren que la felicidad en el
matrimonio es el resultado de la voluntad para trabajar mutuamente y ganar a
veces y perder a veces cuando hay opiniones diferentes. Debe haber una
libertad en la relación en la cual se permite ser diferentes el uno del otro. Ellos
deben hablar acerca de los diferentes métodos que utilizan para solucionar sus
diferencias durante el noviazgo y el compromiso. Deben decidir si ha sido
efectivo este método o si puede haber otro método que tendría más eficacia
para ayudarles a mantener la armonía en su relación el uno con el otro.
El manejo de las finanzas en el matrimonio. El pastor debe ayudar a la
pareja a planear junta sus asuntos económicos para el futuro. Ellos deben hacer
planes para elaborar un presupuesto familiar basado en sus ingresos y las cosas
que necesitan con mayor urgencia. ¿Qué piensan los dos acerca de que la
esposa trabaje después del matrimonio? ¿Es recomendable que uno, o los dos,
continúen su educación formal después de casados? ¿Cómo van a hacerlo?
¿Qué provisiones están haciendo para financiar esta educación? El pastor debe
animarlos a comenzar un plan sistemático de ahorro desde el principio.
El aspecto sexual del matrimonio. ¿Cuál es la actitud básica de cada uno en
cuanto al sexo? ¿Están ellos informados de los aspectos biológicos y las
enseñanzas morales y religiosas concernientes a las relaciones sexuales
matrimoniales? El pastor debe recomendarles tener un examen físico que
incluya información y consejos acerca de las relaciones sexuales y los medios
de evitar la concepción. El pastor debe explicar a la pareja que el impulso
sexual viene de Dios, y que no hay nada sucio o vergonzoso en las relaciones
sexuales entre casados. El puede discernir si hay algunos indicios de
culpabilidad en cuanto al sexo o si el sexo no tiene importancia para cualquiera
de los dos. Dependiendo de su nivel de educación previa el pastor tal vez
necesita recomendarles un buen libro de fisiología y sexo. La joven pareja tiene
que entender que dentro del matrimonio el sexo envuelve sentimientos sanos y
bellos, y que estos sentimientos traen satisfacción al matrimonio.
Haciendo que el matrimonio sea cristiano. El pastor debe leer de Efesios 5 y
Colosenses 3 y 1 Corintios 7 los pasajes que hablan de las obligaciones entre
los cónyuges. El puede ayudarles a ver que si ellos incluyen a Dios en su
matrimonio desde el principio, tendrán unas bases sanas para un hogar feliz. El
debe animarles a ser fieles siempre en asistencia y participación en las
actividades de la iglesia. El pastor les ofrecerá su disponibilidad de guiarles en
el futuro cuando encaren cualquier dificultad.
La relación dinámica que se establece y se mantiene en estas sesiones de
consejos prematrimoniales forma la base para guiar a la pareja en su
matrimonio. Puede abrir canales de comunicación que traerán grandes
bendiciones para la pareja en su matrimonio. Les dará la confianza para buscar
al pastor en el futuro cuando surja una crisis.
SURGEN LOS PRIMEROS CONFLICTOS
La desilusión como resultado de expectaciones equivocadas
Antes del matrimonio las parejas tienden a enfocar las cualidades que tienen en
común. Después del matrimonio sus diferencias básicas comienzan a salir a la
superficie. Descubren que tienen preferencias que son distintas, hábitos
diferentes, gustos que varían mucho, que desean placeres diferentes y que sus
opiniones varían también sobre cualquier asunto. Ellos descubren que hay
características de la personalidad en uno mismo y en su cónyuge que no había
notado antes en una forma tan marcada.
Antes del matrimonio cada uno sentía que tenía amor en abundancia que podría
resolver cualquier conflicto, pero ahora que estas diferencias salen a flote ellos
experimentan un desafío para dar y recibir el amor que anteriormente no
sentían. La tensión viene en el matrimonio y las relaciones, de tal manera, que
ponen a prueba la estabilidad de su relación. El resultado es una relación
completamente empobrecida en el sentido emocional. La falta de autoestima en
cada persona contribuye a la falta de confianza que tiene el uno por el otro. La
capacidad de compartir es afectada o limitada. Algunos matrimonios deciden
después de algunos meses que en verdad no estaban listos para acomodarse a
la vida de casados.
Después del matrimonio uno puede descubrir que el cónyuge no es la persona
fuerte, autosuficiente y capaz que había percibido antes del matrimonio. La
frustración, la desilusión y el enojo vienen como resultado de este
descubrimiento. La siquiatra Virginia Satir menciona esto cuando habla de los
factores inconscientes que atraen una persona a la otra.2 De modo que mientras
cada persona piensa que la otra persona tiene una abundancia de lo que le falta
a su vida, y piensa que podrá tomar de la otra persona de la abundancia de lo
que le hace falta, descubre que la otra persona también está en bancarrota en
las mismas áreas en que tiene grandes necesidades. Muchos conflictos resultan
en esta clase de relación matrimonial porque cada persona tiene áreas de
deficiencia que también descubre en su cónyuge. Una guerra subterránea
resulta, en la que los asuntos no se miran ni se tratan con honestidad en una
atmósfera de honestidad. Más bien, el matrimonio comienza a evitar mirar la
verdad en la relación el uno con el otro.
Según Satir, cuando la persona sueña con su cónyuge futuro en el matrimonio,
cada persona inconscientemente busca una extensión de sí mismo. Cada uno
quiere un cónyuge que sea perfecto, y tiene dificultades para encarar las
cualidades imperfectas que surgen en su cónyuge. Esta situación establece la
escena para el conflicto continuo en su matrimonio.
El aprender a comunicarse en una forma abierta en los niveles más
significativos, el poder admitir las debilidades que uno tiene, y la capacidad
para hablar de las necesidades de uno en una manera sin sentirse amenazado
pueden ayudar mucho y contribuir mucho a un matrimonio armonioso y feliz. Si
una pareja, antes de su matrimonio, pudiera tener algunas reuniones en las
cuales ellos hablan el uno al otro de sus debilidades personales y las debilidades
que uno percibe en el otro, esto podría ayudarles para no sorprenderse al
descubrir que existen estas debilidades después del matrimonio. A la vez les
mostraría que su relación no es tan frágil, porque tiene la capacidad de resistir
el conocimiento realista de que ninguna persona es perfecta. Esto abriría los
canales de comunicación para una pareja, para los años que están en el
porvenir.f75
El pastor puede ayudar a las personas a descubrir las bases de sus dificultades
a medida que escucha sus explicaciones durante una serie de conversaciones.
El se reunirá con las dos personas conjuntamente a! principio de la sesión. El
puede sentir que es sabio reunirse con cada persona en forma separada una o
dos veces durante la terapia. Si la falta de comunicación es el problema básico,
entonces será sabio continuar reuniéndose con los dos simultáneamente para
poder establecer las líneas de comunicación y facilitarla en sus primeras etapas.
El puede descubrir que ninguno de los dos escucha al otro. El puede descubrir
que uno domina al otro en toda la conversación. El puede hacer mucho para
ayudar a la pareja a descubrir qué está pasando en su relación. Se espera que
les ayudará a resolver sus dificultades en los primeros meses del matrimonio.
El descubrimiento de las imperfecciones en el cónyuge
Pocos días después de la luna de miel la pareja puede tener ocasión de
descubrir algunas cosas de su cónyuge que no había reconocido previamente.
El esposo tiene que levantarse temprano en la mañana y salir para el trabajo en
forma apresurada. El puede dejar sus pijamas en la cama o en la silla, y su ropa
del día anterior puede estar en el baño o en el piso de su alcoba. Su esposa
tendrá la tentación de quedarse en cama y dejarle preparar su propio desayuno
o de levantarse y prepararle su desayuno antes de vestirse para el día y antes
de peinarse. El esposo la ve a ella antes del arreglo personal, y reconoce la
diferencia marcada entre esta persona y la señorita bien vestida y arreglada que
solía aparecer en la puerta de la casa cuando estaban saliendo en citas durante
el noviazgo. La diferencia entre lo que experimentaba antes y lo que ve ahora
puede crear una impresión desfavorable en el esposo.
El esposo descubre que el matrimonio involucra el pagar el arriendo o la cuota
de la casa. También hay que pagar la cuota del automóvil y los muebles. Hay
muchos otros gastos que no habían considerado previamente. La joven esposa
se da cuenta de que anteriormente tenía el dinero de su empleo y podía gastar
tanto como quería en ropa y otras cosas personales para ella. Si ella no está
trabajando ahora, puede sentir vergüenza de solicitar dinero del esposo para
los gastos personales. Si ella continúa en el trabajo, descubre que su sueldo
ahora se aplica para cubrir los gastos que no se cubren con el sueldo del
esposo. Todos estos factores pueden traer tensión en el matrimonio.
El descuido de detalles en el matrimonio
Una pareja joven puede descubrir que comienzan a surgir conflictos en su
matrimonio después de pocas semanas. Ellos necesitan hacer planes juntos y
participar en las actividades que promueven un matrimonio vivo y brillante. El
recordar los días significativos en su matrimonio es una manera para mantener
la relación en forma dinámica y para mantener vivo su matrimonio. El olvido de
estos días de significado puede despertar en el cónyuge una tristeza y una
desilusión. El no hacer las cosas pequeñas que significaban mucho para ambos
puede quitar algo de la felicidad del matrimonio y apagar el brillo.
El pastor debe animar a la pareja joven a participar en las actividades para los
recién casados de la iglesia, que les ayudarán a estar involucrados en otras
actividades que enriquecerán su matrimonio. La iglesia y el pastor pueden tener
un ministerio significativo al componer las influencias estabilizantes para las
parejas. Ellos pueden planear fiestas especiales de vez en cuando para los
jóvenes casados. Las parejas jóvenes pueden tomar excursiones o ir a lugares
especiales para retiros por una o dos noches. Las conferencias, las charlas y las
películas pueden ser utilizadas en una forma positiva para enriquecer sus
matrimonios. En estas actividades se facilita la comunicación y los cónyuges se
sienten en libertad para compartir el uno con el otro cosas que les ayudan a
sentirse felices tanto como las cosas que les traen frustración en su matrimonio.
A veces se ve que un matrimonio comienza a distanciarse emocionalmente
porque el negocio del esposo le lleva lejos de su hogar durante la semana o
durante períodos largos. También puede producirse este distanciamiento
cuando la esposa que trabaja está involucrada en las actividades sociales de la
oficina y le queda poco tiempo para atender a su esposo en forma adecuada.
La pareja joven debe buscar la manera de ajustar sus horarios de trabajo en tal
manera que tengan tiempo para pasar juntos cada día y cada semana. Estas
sugerencias ayudarán para que el matrimonio sea una experiencia gozosa.
Las dificultades en la esfera del sexo
Con frecuencia los matrimonios tienen conflictos relacionados con su
adaptación física en el matrimonio. Dependiendo de la información y actitudes
que uno ha recibido en cuanto al sexo desde la niñez, uno puede mirar al sexo
como una expresión sana del amor que tiene la bendición de Dios para
casados, o puede también sentir que el sexo es algo sucio y una expresión de la
carnalidad. La esposa puede haber aprendido que se espera que se someta a
las relaciones sexuales, pero que si es una mujer pudorosa no debe disfrutarlas.
El esposo puede no entender mucho en cuanto a las necesidades de su esposa
o el potencial que ella tiene de derivar satisfacción del acto sexual, por pensar
que el sexo es un privilegio exclusivo de él. Como cristiano puede haber
recibido la enseñanza equivocada que la espiritualidad o la consagración
verdadera excluyen la necesidad del placer sexual. Todas estas actitudes
pueden crear una tensión en el matrimonio y demostrar la necesidad de recibir
consejos personales.
Los recién casados tienen la necesidad de leer algunos buenos libros que tienen
que ver con el sexo. El señor Timoteo LaHaye ha escrito un libro cuyo título es
El Acto Matrimonial o La Intimidad Matrimonial. Este libro es excelente.
Da la información a la pareja y ayuda al desarrollo de actitudes sanas en cuanto
al aspecto sexual del matrimonio. Hay otros libros que tienen información
sencilla y que explican en forma sana los hechos del sexo que ayudan al
matrimonio joven a lograr la satisfacción sexual máxima en el matrimonio.
Si una pareja joven menciona a su pastor que tiene dificultades en su
adaptación sexual, él puede pedirles que expliquen un poco más detalladamente
la naturaleza de su dificultad. Si su problema tiene que ver con la actitud hacia
el sexo, o lo moral y lo inmoral de prácticas sexuales, o si tienen un sentido de
culpabilidad, o dudas en cuanto al lugar del sexo en el matrimonio, entonces
todas estas facetas están en la esfera de su capacidad para aconsejar. El puede
explicarles la actitud cristiana adecuada en relación con el sexo. Si su problema
tiene que ver con ignorancia o falta de información, puede recomendar algunos
libros que tratan este tema. Si el problema es más serio, él posiblemente
necesita remitirles a un ginecólogo o a algún especialista que está en capacidad
de ayudarles en forma más adecuada. Los problemas que no se solucionan
temprano en el matrimonio llegan a ser magnificados y forman la base para los
conflictos más serios posteriormente.
LOS HIJOS COMO FUENTE DE CONFLICTOS
El uso de los hijos como una extensión de las esperanzas de los
padres
Cuando hay problemas en el matrimonio, la situación se complica con la llegada
de los hijos. Esto puede demostrarse en la manera en que ven al niño.f76 Pueden
ver al hijo como un medio de alcanzar el reconocimiento que esperan en la
comunidad. Ellos quieren que el niño les ame y por eso no se atreven a
disciplinar al niño, por el temor a que reaccione con odio o resentimiento.
Pueden hacer del niño una extensión de sí mismos. Pueden esperar que el niño
logre las hazañas que ellos anhelaban, pero que no pudieron realizar. Los
padres pueden gastar para comprar a sus hijos los juguetes que ellos esperaban
pero no recibían de sus padres por carecer de medios económicos.
Los padres tienen el papel de ayudar al niño a identificarse con su sexo y
acomodarse con los dos sexos en el mundo. El niño debe identificarse con su
propio sexo y aprender a aceptar a las personas del sexo opuesto. El debe
desarrollar un sentido de bienestar con relación a su propio sexo. El niño
aprende de su propio sexo por medio del modelo de su papá y aprende del
sexo femenino por medio del modelo de su mamá. La niña hace lo mismo en
forma inversa.
El niño necesita los dos modelos de sexos en el hogar para poder tener un
punto de vista equilibrado del mundo y los dos sexos. Si uno de los padres
muere, o si uno de los dos abandona el hogar, entonces el niño necesita un
sustituto para llenar ese vacío. Puede ser un tío, o un amigo íntimo de la mamá,
pero debe haber una persona que le ayude a identificarse con el sexo
masculino. A veces los maestros del colegio o los vecinos llenan este papel de
padre sustituto. A veces el consejero de los Embajadores del Rey en la iglesia
o el de los “Exploradores” cumple este fin.
Cuando hay conflicto entre los padres, el niño no desarrolla relaciones
satisfactorias entre los hombres y las mujeres. Si su padre es tirano, tiende a
pensar que esta actitud es la normal en todos los hombres. Cuando los
consejeros descubren que hay conflictos en las parejas, ellos pueden esperar
que los hijos tengan dificultades emocionales en su adaptación en el medio.
Cuando los niños se sienten inseguros por las condiciones en el hogar,
manifiestan su inseguridad en un comportamiento inaceptable en el colegio o en
la iglesia y entre los otros niños del vecindario.
Los padres dan un sentido de valor a sus hijos al mostrarles que los consideran
personas que se merecen respeto. Si los padres demuestran una relación
hombre-mujer satisfactoria y funcional entonces el niño adquiere la autoestima
que necesita y que le permite ser más y más independiente de sus padres.
Cuando el niño llega a ser adulto, puede escoger a su compañera de vida y
tomar la decisión con madurez y no enfermizamente. Esto quiere decir que el
hombre puede escoger a una mujer que es independiente y estable y que no
necesita apoyarse en él ni en ninguna otra persona. El puede aceptar la
individualidad de ella y no esperar que sea una extensión de él. El autoaprecio,
la independencia y la individualidad son cualidades importantes que se
desarrollan en forma simultánea.f77
El uso de los niños como amortiguadores del conflicto
Los padres que están en conflictos utilizan a los niños para aliviar estos
conflictos. Por ejemplo, los utilizan como mensajeros y voceros en vez de
comunicarse directamente con el cónyuge. En esta manera los hijos llegan a ser
amortiguadores para absorber los roces. Esto es dañino para el niño, porque él
no debe tener la responsabilidad de tener que ser mediador entre sus padres.
También el niño necesita paz y seguridad para poder desarrollar una
autoimagen y una autoestima sanas.f78
El niño tiene que aprender a respetar las reglas de la sociedad como una parte
de su desarrollo. Los padres tienen la responsabilidad de principiar este
proceso, pero si los padres manifiestan esta inmadurez en su relación entre sí,
dejan al niño confundido. Los padres necesitan establecer límites y ayudar a sus
hijos a saber cuáles son estos límites. Esto ayuda al niño a desarrollarse en un
mundo lleno de expectativas y a saber cuáles son y cómo acomodarse a ellas
en la sociedad. Los padres necesitan estar de acuerdo en promover el
desarrollo de los valores positivos en el niño. Cuando hay desacuerdo entre los
padres, esto crea confusión en el niño entorpeciendo el proceso de hacer
planes para el futuro y desarrollar sus capacidades y sus dones.
El uso de los hijos como un paciente identificado
Los niños que se desenvuelven en medio de mucha tensión tienden a desarrollar
síntomas de inseguridad. Estos síntomas pueden manifestarse en formas
distintas y en maneras paulatinas. El niño llega a ser el paciente identificado
cuando otros en el hogar han contribuido a su enfermedad. Cuando hay un niño
con problemas en la casa, casi siempre todos los demás hermanos y hasta los
padres comienzan a enfocar su frustración y su patología en ese niño. El niño
llega a ser el “chivo expiatorio”, y se echa sobre sus hombros la culpa de todos
los problemas en la familia.
¿Cuáles son algunos de los factores que influyen para escoger a un niño como
el paciente identificado? Si el niño o la niña tiene algún defecto físico o mental,
esto aumenta la falta de autoestima de los padres. Si el niño es adoptado, esto
puede hacer que sea más fácil desarrollar esta actitud negativa hacia el niño. Si
el niño tiene cualidades físicas parecidas a un abuelo u otro pariente, y si esta
persona es objeto de hostilidad, entonces los padres tienden a transferir a este
hijo estas mismas emociones. Esto viene en forma inconsciente, pero es muy
dañina para el hijo. Myron Madden se refiere a su propia experiencia como
niño, cuando otros lo identificaron con un pariente que era objeto de
resentimiento de parte de los demás. Los padres que tienen grandes
expectativas de que sus hijos sean personas de prestigio en la comunidad o que
se interesen en el negocio de la familia, pueden sentir desilusión al descubrir que
el hijo rechaza esos ideales y metas. Esto trae sueños destruidos y también
puede traer rechazo emocional de ese hijo. Si el hijo rehúsa cumplir con las
esperanzas o las ambiciones de los padres, o si se rebela en contra de su
esperanza, entonces esto trae frustración en el padre.f79
Los hijos que han sentido presión de los padres en cualquier manera, pueden
reaccionar con rebeldía, y esto trae mayor conflicto entre los padres.f80
El uso de los hijos para manipular al cónyuge
Desafortunadamente el pastor descubrirá que en algunos matrimonios uno de
los cónyuges utiliza al hijo como medio de manipulación. A veces una pareja
decide permanecer junta hasta que los niños sean suficientemente grandes para
salir de la casa y después separarse. Los matrimonios que permanecen juntos
“por el bien de los niños” no necesariamente están ayudando a los hijos. Las
parejas necesitan buscar solucionar sus dificultades sin involucrar a los hijos en
ese conflicto.
Los pastores pueden ayudar a sus aconsejados a darse cuenta de que los
matrimonios que utilizan a sus niños para aliarse a favor de o en contra de su
cónyuge están contribuyendo a la ansiedad y la inestabilidad de sus hijos. Los
niños captan las evidencias de conflicto entre los padres y esto contribuye a su
inseguridad en muchas otras áreas.
Hace unos años un esposo y su esposa estaban en conflicto en su matrimonio.
Al tener una discusión, el esposo solía salir de la casa, golpeando la puerta. A
veces pasaba la noche con unos amigos como un medio de crear ansiedad en
su esposa. Una noche, después de una discusión, se llevó a la hija que tenía
dieciocho meses. La esposa se alarmó en forma extrema y al fin llamó a la
policía. Los oficiales pasaron la noche buscando al señor con su hija.
Finalmente, al día siguiente, aparecieron de nuevo y la hija estaba bien. El, en el
proceso de tratar de solucionar sus dificultades, explicó que se había llevado a
la niña como un medio de castigar a su esposa. El sabía que ella estaría mucho
más preocupada en su ausencia porque él se había llevado su única hija con él.
Esto demuestra los extremos a que la manipulación puede llegar.
ENFRENTAMIENTO DEL ENOJO EN LAS RELACIONES
FAMILIARES
El reconocimiento del enojo
Probablemente uno de los impedimentos más grandes a la armonía en el
matrimonio es el enojo no resuelto y no controlado. Algunos cristianos tienen
más dificultades con su enojo que con cualquiera otra emoción. Los que han
estado en la iglesia por años han aprendido que el enojarse es pecado y está
lejos del ideal de Cristo. La Biblia contiene muchas referencias al resultado
destructivo del enojo. Caín se enojó y se levantó para matar a su hermano. El
enojo trajo tristeza a la casa de Isaac y puso enemistad entre él y sus dos hijos
Jacob y Esaú. Moisés tuvo que huir de Egipto porque en un momento de enojo
mató al egipcio. El enojo prevaleció en la vida de Saúl cuando buscó
oportunidad en varias ocasiones para matar a David. El enojo interrumpió la
comunión entre los discípulos. El enojo puso una división entre Pablo y
Bernabé. Pablo amonestó a los cristianos a hacer morir el enojo
(<510308>Colosenses 3:8, <480520>Gálatas 5:20).
Hay algunos pasajes en la Biblia que parecen animar al cristiano a enojarse por
razones justas. <490426>Efesios 4:26 es ejemplo: “Enojaos, pero no pequéis; no se
ponga el sol sobre vuestro enojo.” Este versículo trae mucho consuelo a los
cristianos y a veces se ha usado para justificar el enojo incontrolable.
Proverbios 15:la dice: “La suave respuesta quita la ira.” La aplicación de este
versículo ha salvado a muchos matrimonios que de otra manera se hubieran
deshecho permanentemente. La Biblia nos llama a controlar nuestra ira.
Bennett divide el enojo en dos categorías: Primera, hay la ira que sale de lo que
es obvio con causas directas. Cuando algo pasa que nos provoca,
reaccionamos con ira si somos gente normal. Cuando las personas nos tratan
en forma injusta, respondemos con ira. Si uno es provocado va a reaccionar
con enojo. Cuando alguien es abusado en forma verbal, él responderá en un
nivel emocional igual a su contrincante. La escuela de sicología que pone énfasis
en la aserción como elemento sano, diría que uno debe poder reclamar sus
derechos. Si no puede hacerlo, es débil en las relaciones interpersonales. En las
relaciones internacionales mucho dinero y energía se gastan en responder a los
actos de agresión para mostrar que no vamos a permitir que otras naciones y
otras ideologías nos conquisten en el mundo contemporáneo. La expresión del
enojo dentro de este contexto se mira como algo de fuerza.
La otra clase de ira que Bennett describe es la ira inconsciente: la ira que se
manifiesta en una forma indirecta en la vida de la persona. Es mucho más difícil
encararse con esta clase de ira porque su origen y sus causas son más oscuros.
Se puede manifestar con actos de bondad tanto como con actos deliberados
negativos. Por ejemplo, un empleado en una oficina puede hacer demorar los
papeles de una persona de otra nacionalidad porque está enojado con otros de
esa nacionalidad. Los judíos han sufrido mucho por prejuicios de otros.
Pasos para enfrentar la ira
Muchos matrimonios recibirán bendiciones si el pastor puede ayudarles a
reconocer su ira, identificar su fuente y neutralizar sus efectos directos e
indirectos sobre sus relaciones. Vamos a mirar con más detalles todo lo que se
involucra en esta declaración.
Reconocer La ira. Primero, ¿cómo puede un matrimonio reconocer la ira que
tiene el uno para el otro? A veces el pastor tendrá que trabajar por un tiempo
con un matrimonio para que ellos lleguen al punto de admitir que tienen ira.
Algunas parejas tienen un matrimonio que es tan frágil que piensan que si
admiten el tener ira podría traer la desintegración completa de su unión. Pero el
enojo no reconocido o reprimido surge en declaraciones sarcásticas que hacen
las personas con un tono humorístico. A veces hay agresión y enojo en el
humor entre cónyuges. También en las fiestas, cuando todo el mundo
supuestamente está divirtiéndose, salen indirectas que comunican el enojo
latente. Sale también en el resentimiento que se expresa en muchas maneras en
las relaciones diarias. O se manifiesta también en la úlcera que se desarrolla
como resultado de la ira reprimida. El silencio puede ser una forma de ira. A
veces sale en chorros de críticas con relación a la manera en que la esposa
cocina, lava la ropa, plancha, a la manera en que el esposo hace el trabajo en el
jardín o maneja el auto, y en muchas otras maneras. La lista se extiende en
forma larga. Se ha dicho que la ira tiene un surtido de ropa tan variado como el
de la Reina de Inglaterra. Puede vestirse en maneras muy diversas y puede ser
camuflada de tal manera que no se reconoce fácilmente.
Cuando el pastor escucha la conversación entre una pareja, por un rato, puede
ayudarles a llegar a estar más cómodos con su ira y a la vez ayudarles a ver que
el mundo no se acaba si se enojan entre sí. Más bien, puede traer la mejor
ocasión para mirarse a sí mismo en una forma profunda para descubrir y
analizar exactamente lo que está pasando en las relaciones.
Si el pastor puede observar la manera en que la pareja “pelea” de vez en
cuando, él logrará mucha comprensión sobre la calidad de la relación que ellos
tienen. También él puede ayudarles a pelear en forma constructiva y ayudarles a
ver las maneras en que ellos cubren su enojo con una fachada. Muchas veces
ellos comienzan a pelear sobre cosas insignificantes, y así evitan las cosas más
importantes. El pastor les preguntará si esta es la razón verdadera del disgusto.
Si no sacan a la luz los asuntos serios en el matrimonio, pueden seguir en su
fermentación y malograr la relación que ellos tienen. El pastor alerta
simplemente puede hacer la declaración: me parece que el conflicto que ustedes
manifiestan es simbólico de algo mucho más grande, de una lucha mayor que
tienen. ¿Podrían hablar del asunto mayor y su significado? ¿Cuál es el problema
básico? Muchas veces estas preguntas pueden traer un desahogo de las
emociones y a la vez pueden aclarar la atmósfera. El matrimonio estará listo
para mirar los problemas más profundos que tienen. Así, el ayudarles a
reconocer y nombrar su enojo será el primer paso hacia la solución de sus
dificultades.
Buscar el origen de la ira. El segundo paso es identificar la fuente de la ira.
Puede estar muy cerca de la superficie, o puede estar debajo de muchas capas
de experiencias reprimidas y memorias del pasado. Puede llegar hasta las
primeras experiencias en la niñez. Puede manifestarse en la hostilidad mal
dirigida al cónyuge que más apropiadamente podría manifestarse hacia el papá
y la mamá. Podría tener algo que ver con experiencias sexuales con personas
del mismo sexo o del sexo opuesto durante los primeros años de vida. El
pastor, a través de escuchar en forma creativa, posiblemente puede ayudar a
las personas a descubrir las razones de su ira.
Una vez el autor fue invitado para aconsejar a un matrimonio de mayores de
edad ya jubilados de su trabajo. Habían estado casados durante más de
cuarenta años, pero vivían en medio de conflictos perpetuos. Ambos habían
llegado a ser cristianos después de ser adultos. Durante unas pocas sesiones
juntos reflexionamos sobre la niñez del esposo, y él descubrió que había
repetido en su propio matrimonio los patrones de relación que había percibido
en el matrimonio de sus padres desde los primeros años de su vida. El odiaba
lo que había vivido durante la niñez, pero paradójicamente estaba repitiendo los
mismos errores en su propio matrimonio. Al darse cuenta de las cosas que
previamente no había reconocido, llegó a entender mejor la relación entre esas
experiencias y la manera en que se relacionaba con su esposa. Esta
comprensión revolucionó en forma completa su matrimonio y dio una base para
mejorar las relaciones. Ellos trabajaron juntos en otras facetas de su matrimonio
y han llegado a vivir con mayor grado de armonía en su relación.
La fuente de la ira puede ser identificada más fácilmente en otros matrimonios.
Puede descubrirse su raíz en algo que pasó durante el noviazgo, pero que
nunca ha sido resuelto entre los dos desde la boda. A veces los malos
entendidos surgen y nunca se aclaran. Las dudas relacionadas con la virginidad
o la inexperiencia sexual del cónyuge antes del matrimonio a veces traen dudas
y sombras en la relación entre los dos. Hace años aconsejé a un joven que se
sentía engañado porque su novia no le confesó que no era virgen sino después
de casados. Los secretos que se guardan el uno al otro pueden crear
culpabilidad y establecer una barrera a la comunicación. Esto malogra la
comunicación abierta en la relación. El intento de ocultar las experiencias del
pasado puede manifestarse en las explosiones de ira que uno expresa hacia su
cónyuge, y esto garantiza que no habrá relaciones íntimas durante esta época.
El reconocer la fuente de la ira no va a disolver esa ira en forma automática.
Pero sí es el primer paso. Es como el médico que comienza su tratamiento
tratando de analizar los síntomas que el enfermo manifiesta. Sean dolores en
alguna área del cuerpo, fiebre, o sea mal funcionamiento de algún órgano del
cuerpo. Esto le ayuda para establecer el diagnóstico. Después, tiene que
decidir cuál es el tratamiento más indicado para poder sanear el problema. Este
tratamiento puede demorar un tiempo, pero se espera que resulte una cura. Así
es con la relación en el matrimonio: cuando la pareja descubre el origen de su
enojo, estará lista también para dar los pasos y buscar la manera de quitarlo.
Neutralizar la ira. El tercer paso que mencionamos es el neutralizar la ira, o
abierta o latente, que ha afectado la relación entre el esposo y la esposa. El
haber dado los dos pasos previos es un gran avance para poder lograr la meta.
El cónyuge no sentirá el efecto tan marcado de las expresiones de enojo
cuando descubre que son provocados por las experiencias del pasado muy
remoto. La proyección es un mecanismo, posiblemente inconsciente, que puede
traer el sacrificio de víctimas inocentes en el presente. Cuando el cónyuge
descubre que él o ella no es la causa de su enojo, entonces el efecto no es tan
dañino en la relación entre los dos.
Los matrimonios pueden desarrollar pasos prácticos y procedimientos que les
ayudarán para disminuir su ira. El aprender a ser abierto y comunicar en forma
directa puede aliviar mucha presión. Por ejemplo, el esposo en la mañana está
muy ansioso de llegar a la oficina o a su trabajo a tiempo. Si la esposa toma
mucho tiempo o demora mucho en la preparación del desayuno, él se pone más
y más enojado. En vez de ventilar su ira en una forma directa y hablar con ella
en tono áspero por la demora, él puede mencionar simplemente que necesita
llegar a la oficina o al trabajo más temprano. Ella capta el mensaje y se
apresura para complacerlo. Esto puede evitar el conflicto que surge cuando el
esposo dice cosas dañinas o hirientes a su esposa; después, ella se siente
irritada, y ellos pasan dos días en silencio o distanciados emocionalmente el uno
del otro. La comunicación directa y sencilla de los hechos y las emociones
puede ayudar mucho para evitar las horas desagradables.
Otro procedimiento es el explicar la fuente de la ira o la irritación. Muchas
veces puede ser por algo que alguien ha dicho en la oficina o en el trabajo y el
cónyuge trae esa experiencia a la casa. Le molesta y crea una depresión o una
irritación durante la tarde. El aprender a tratar estos problemas en la oficina o
en el trabajo donde acontecen y después dejarlos allí al salir para la casa,
podría evitar la posibilidad de muchas horas de tristeza en los hogares. La
esposa y los hijos que comprenden a su esposo y su papá pueden ayudar
también en este punto. El pastor puede solicitar que la pareja tome medidas
para encararse con la ira en forma directa. El entonces puede animarles a
prometerse el uno al otro procurar seguir este procedimiento cuando surge un
motivo de enojo. La implementación de estos pasos prácticos para resolver la
ira puede ser muy útil. Cada pareja puede ser creativa en cuanto a las maneras
que ellos utilizan para encararse con sus problemas. El proceso puede llegar a
ser motivo de humor entre los dos.
EL PROBLEMA DEL ALCOHOL
Las diferencias culturales dictan la actitud que tiene la gente con relación al
alcohol. En algunas partes es problema solamente de los inconversos, porque
no permiten que uno esté en la iglesia si tiene problemas con el alcohol. En
otras culturas se permite entre cristianos el tomar bebidas alcohólicas en
reuniones sociales o en ocasiones especiales, siempre y cuando la persona no
vaya a un exceso. En otras regiones la norma es que todo cristiano se abstenga
de toda forma de bebidas alcohólicas.
¿Cuáles son las causas del alcoholismo?
Los ministros deben saber cómo ministrar a personas que tienen problemas con
el alcohol y a sus familiares. Tarde o temprano todo pastor tendrá que ayudar a
personas que han sido víctimas de este vicio. El primer paso en ayudarles será
el de lograr una comprensión de las causas del alcoholismo.
Muchos de los alcohólicos manifiestan una personalidad débil y dependiente
emocionalmente. Utilizan el alcohol como una muleta para ayudarles a
encararse con las circunstancias difíciles en que se encuentran. Puede ser
resultado de haber tenido a padres dominantes que siempre han tornado las
decisiones de sus hijos sin darles oportunidad de experimentar la libertad de
tomar las decisiones y luchar con las consecuencias. Otros padres gastan
demasiado en sus hijos, y consecuentemente ellos no aprenden a vivir en forma
independiente. Tragedias en la niñez, como un accidente que deja a una
persona inválida parcial o completamente, crean una inseguridad que se cubre
con una dependencia en el alcohol. Hay un sin fin de circunstancias que pueden
crear la posibilidad de una dependencia. El trabajo del pastor o consejero es
ayudar a la persona alcohólica a descubrir las raíces de su problema.
¿Cómo puede ministrar el pastor?
Con frecuencia llaman al pastor para pedir su ayuda cuando hay problemas con
el alcohol, porque la persona se ha vuelto violenta con personas en el hogar.
Casi siempre el alcohólico se vuelve violento hacia los propios seres queridos.
A veces la esposa del alcohólico buscará al pastor porque una cantidad
excesiva de ingresos de la familia se gasta en ese vicio. También, la persona
puede volverse incapaz de conseguir un trabajo o mantenerse en su trabajo,
porque en su funcionamiento es inepto debido a este problema. La familia
puede padecer hambre y otras necesidades apremiantes porque el dinero se va
para sostener el vicio. El pastor tendrá que hablar con las personas que están
involucradas en la situación, para ver qué se puede hacer. Puede tener un
ministerio de significado con la persona que tiene el problema y especialmente
puede dar apoyo moral y espiritual a los familiares víctimas. Si el pastor puede
ayudarles a entender las razones por qué su familiar toma, esto les ayudará a
soportar la carga.
El pastor puede ayudar al que es esclavo del alcohol a acudir a Jesús, la fuente
de ayuda para cambiar su vida. La persona posiblemente no ha escuchado el
evangelio, y la explicación de este mensaje y esta esperanza puede revolucionar
su vida. El nuevo nacimiento da las bases para una regeneración moral y
espiritual. Será la mejor ayuda que podría ofrecer. Si ya es creyente, el pastor
le guiará para confesar su pecado, reconsagrar su vida al Señor y buscar
depender del Espíritu Santo como un recurso para darle la fuerza de resistir la
tentación. Si entrega su vida al Señor, incluyendo su debilidad, él se encargará
de ayudarle.
Debemos animar a la iglesia a suministrar el calor emocional y espiritual y el
compañerismo que tanto necesita el alcohólico y su familia. En las clases y
grupos pequeños dentro de la iglesia estas personas pueden experimentar la
aceptación y el apoyo moral y espiritual que será baluarte para ellos en su
lucha. El pastor puede ofrecer consejos o terapia espiritual a las personas hasta
que ellas puedan recoger los pedazos de la vida y seguir adelante. Algunas
iglesias tienen un equipo de personas laicas preparadas para ir y acompañar al
alcohólico cuando está sufriendo la tentación. Todos sabemos algo de los
Alcohólicos Anónimos y las organizaciones para ayudar a los familiares del
alcohólico. Es triste que a veces este grupo, que no profesa mayor vínculo
religioso que el de reconocer a un Ser Supremo, puede brindar más aceptación

y compañerismo que lo que ofrece la iglesia local y sus miembros.

1 comentario:

Unknown dijo...

Dios les bendiga muy buenos los consejos biblicos..