miércoles, 28 de agosto de 2013

Cuando Alguien Piensa en tu Lugar


Prof Nestor Martinez
La pasividad, que no tiene nada que ver con el pacifismo, es una actitud totalmente opuesta a lo que Dios requiere para poder obrar en el creyente. Dios desea que nuestras facultades estén bien despiertas y que ejerzamos nuestra libre elección para aprender a cumplir su voluntad, que es que cooperemos con su Espíritu, no que durmamos aguardando que Él lo haga todo o, la inversa, salgamos tan rápido a ayudarle que terminemos por estorbarlo y no permitirle su obra. Demás está decirle que la pasividad, es la condición especial para que los espíritus malignos puedan operar con éxito en un ser humano. Estos espíritus malignos necesitan encontrar una voluntad pasiva para hacerla esclava de su voluntad, mientras que Dios desea un hombre regenerado, inteligente y activo, con una capacidad de elección que haga su voluntad en una libertad de su espíritu, cuerpo y alma.
Los poderes de las tinieblas desean hacer del hombre una máquina, una herramienta, un autómata. Dios, en cambio, no necesita ni demanda de nadie una condición inactiva, ya que su obrar en y a través del hombre, no anula su personalidad, cosa que es opuesta en los demonios que sí necesitan que el hombre se postre en una total pasividad. Dios demanda una acción inteligente, racional, lo dice Romanos 12. Dios requiere, sí, la nulificación de las malas acciones por parte del creyente, tanto porque son pecaminosas como porque estorban su cooperación con el Espíritu Santo.
La pasividad no debe confundirse con la calma, o la quietud, o con el espíritu manso del cual nos hablan las escrituras, y que es de gran estima delante de Dios. La quietud de espíritu, de corazón, mente, voz o expresión, puede coexistir con la más efectiva actividad dentro de la esfera de la voluntad de Dios. Hay quienes usan la palabra “rendirse” pensando que están totalmente rendidos a la voluntad de Dios, pero en realidad sólo lo están en cuanto a sus sentimientos y propósitos, pues andan por medio del razonamiento y del juicio del hombre natural, aunque someten sus planes a Dios, cosa que de por sí no es suficiente. Los que están en realidad “rendidos” se dan a sí mismos implícitamente para obedecer y llevar a cabo a toda costa lo que Dios les revela y no lo que, “según ellos”, es la voluntad de Dios.
Los creyentes que rinden su voluntad, todo lo que tienen y lo que son a Dios, no por eso anulan el uso de su mente regenerada, no están abiertos a la pasividad que da ocasión de actuar a los espíritus malignos, aunque bien pueden darle lugar en otras formas. El origen de la pasividad que da una oportunidad de acción a los espíritus de maldad tiene su comienzo generalmente en una interpretación errónea de las Escrituras o en algunos pensamientos o creencias erradas en cuanto a las cosas divinas. Algunas de estas falsas interpretaciones de las Escrituras son las que hemos visto derruir conceptos básicos. La pasividad mental puede afectar a todo el hombre en espíritu, alma y cuerpo, principalmente cuando la persona permanece en este estado durante mucho tiempo y esta actitud se ha arraigado muy profundamente. Vamos a ver, ahora, los modos de ser vulnerables.
Pasividad de la Voluntad: ¿Qué es la voluntad? Es una actitud que se aloja y nace en el alma humana. El hombre ha sido creado con una voluntad para que esta, sujeta a la guía del Espíritu Santo, lo transforme en más que vencedor. No es culpa de Dios si el hombre, de improviso, resuelve controlar por sí mismo su voluntad sin someterla a nadie más que a sus necesidades, deseos o caprichos. La voluntad es como el timón que gobierna el barco. Quien pueda manejarlo, decidirá el derrotero de la nave. Ahora bien; ¿Y qué es una voluntad pasiva? Fundamentalmente un error en el tipo de “entrega” que hacemos al Señor.
Hay que aclararlo de una vez por todas, aunque haya gente que por algún inexplicable o muy explicable motivo, enseñó otra cosa. Dios nos hizo con voluntad para que la utilicemos con vigor al servicio del reino de Dios. Cuando la rendimos totalmente y nos negamos a usarla suponiendo que Dios lo va a hacer todo por nosotros, es cuando quedamos vulnerables y a disposición de los demonios. Porque al principio, parecerían haber experiencias benditas que glorifican a Dios, pero llega un momento en que el creyente, convencido que Dios está obrando en él, se vuelve incapaz de hacer ninguna elección, ni siquiera en los asuntos más triviales de la vida diaria. Preferirá que sean otros los que elijan, decidan y actúen en su lugar. Fíjese que esto no es la sana dependencia divina, esto es indudablemente una lisa y llana evasión a las responsabilidades elementales. Es entonces cuando los espíritus malignos empiezan a usar a este creyente supuestamente “rendido” y a obrar en torno a él creando maldades y perversidades de varias clases. El problema más grave es que se ha malinterpretado a Filipenses 2:13 cuando dice: Porque Dios es el que en vosotros opera tanto el querer como el hacer por su buena voluntad. Esto ha hecho pensar a muchos que Dios lo hará en lugar de ellos y allí es donde deja de ejercer su talento que queda a disposición del enemigo. Es como caminar sobre una cornisa o coquetear en el filo de una navaja. Tanta sutileza hay en este engaño que a todas luces, es notorio de donde viene.
Pasividad en la Mente: El principio de esta actitud, tanto en el inicio como en su patrón, radica en que hay muchos creyentes que afirman que Dios no necesita usar el cerebro del hombre. Sin embargo, la elección de Pablo por parte de Dios, que antes de su conversión era uno de los intelectuales más brillantes de su época, nos dice claramente que a Dios le agrada y le interesan los hombres y mujeres fundamentalmente inteligentes. Cuanto más brillante sea un cerebro, más podrá ser utilizado por Dios, siempre y cuando se someta a su verdad y a su voluntad. Lo que sucede es que se ha predicado irresponsablemente que el cerebro del hombre y su funcionamiento malo o pecaminoso.
Cuando esta pasividad mental traba el ejercicio normal de la memoria, la persona lo primero que hará es buscar a alguien como “ayuda memoria”, hasta el punto de volverse esclavo de la opinión ajena. Cuando esa pasividad anula la imaginación, allí es cuando los malos espíritus le proyectan lo que se les ocurre y el hombre se lo cree porque lo toma como “visiones sobrenaturales”, en una pasividad mental total, la mente prácticamente no puede ser usada. La persona no puede pensar y se siente como si su mente estuviera ceñida por una banda de hierro o como si tuviera un gran peso o presión sobre su cabeza.
La Pasividad del Juicio o de la Razón: Esto significa que el hombre, en estas condiciones, ha cerrado la mente a todos los argumentos y razonamientos que le ayudan a llegar a ciertas conclusiones. Todo el esfuerzo que se haga para exponerle la verdad, o la luz, es considerado por él como un impedimento o interferencia y la persona que intenta ayudarla es calificada de ignorante o entrometida. Cuando el creyente ha alcanzado este extremo llega a un estado de invasión por os malos espíritus y se siente infalible en los juicios que hace. (O mejor dicho, que los espíritus hacen por medio de él) Muchos de estos creyentes desequilibrados, son los que el mundo suele llamar “fanáticos” o “chiflados”, y podemos afirmar con todo el dolor que eso conlleva, que al ver el estado de programación mental que los malos espíritus han hecho en sus vidas, ellos dan más que sobrados motivos para que se los vea así. Habrá que recordar lo escrito en Santiago 5:19-20: Hermanos, si alguno de entre vosotros se ha extraviado de la verdad y alguien le hace volver sepa que el que haga volver al pecador del error de su camino salvará de muerte un alma y cubrirá una multitud de pecados.
Pasividad de la Conciencia: Cuando el creyente toma ciertas palabras que le han llegado o le han sido presentadas en forma “sobrenatural”, como si fuera la voluntad de Dios, para él dichas palabras se vuelven infalibles y pasan a ser como una especie de ley contra la cual no admite negativas ni objeciones. Hay personas que han debido irse de una congregación por causa de que el líder dijo haber recibido una palabra para ellos y que ellos, por no tener confirmación, ni paz, ni certeza, no quisieron obedecer sin chistar tal cual como se les sugería. Si lo que se recibe es un “mandamiento” sobre algo, no tratará ni siquiera de examinarlo, ni pensar o razonar sobre él. Cuando el creyente se cierra y no está dispuesto a admitir más luz sobre este asunto, ha llegado al estado que llamamos La pasividad de la conciencia.
Porque la conciencia se hace pasiva cuando no se usa; cuando los creyentes creen que están siendo guiados por una luz “más elevada”, o que Dios “les ordena” hacer esto o aquello. Nuevamente en estas ocasiones los espíritus malignos pueden presentarles palabras o textos bíblicos totalmente fuera de sus contextos. ¿O usted que cree, que son mentiras de ancianas locas aquello de que la “virgencita” le habló y le pidió quedarse en ese lugar y que se le construyera un santuario? ¡No! ¡Esa mujer oyó lo que dice que oyó y quizás hasta vio lo que dice que vio! El tema es de donde procede lo que oyó y vio. Cuesta muchísimo alertar sobre estas cosas porque la gente tiene una tendencia natural a ser escéptica y descreída de todas estas cosas, pero cuando llega a “ver algo” que se da cuenta no es natural, sin dudarlo ni un instante se lo adjudica a un milagro de Dios, de vírgenes o se determinados santos, cuando en realidad, y en la mayoría de las ocasiones, provienen de demonios engañadores. Ahora; ¿Quiere saber algo? También los que dicen ser creyentes bíblicos o escriturales suelen caer muy a menudo en esta misma trampa. La gente anhela con tanto fervor ver milagros que están dispuestos a aceptárselos hasta a los demonios. No se tiene en cuenta lo dicho en mateo 24:45-46: ¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente, al cual puso su Señor al frente de su servidumbre para que les de alimento a su tiempo? Dichoso aquel siervo al cual, cuando su Señor venga, lo halle obrando así.
Pasividad del Espíritu: La pasividad del espíritu está íntimamente relacionada con la pasividad de la mente, porque hay una relación muy estrecha entre la mente y el espíritu. Generalmente un pensamiento errado significa un espíritu errado y viceversa. La pasividad de espíritu puede comenzar a partir de estos cuatro pasos: 1) Por la ignorancia hacia las leyes del Espíritu y de cómo mantener la libertad del espíritu. 2) Por conclusiones mentales o pensamientos erróneos. Confusión por ubicar debidamente lo físico, lo mental y lo espiritual, sin saber cuál es cual. Es sumamente frecuente encontrar creyentes que no alcanzan a determinar si lo que están experimentando proviene de sus espíritus, de sus almas o de sus cuerpos. 3) Cuando la mente no es capaz de leer o interpretar el sentido del espíritu así como lo hace con los cinco sentidos que pertenecen al cuerpo. 4) Por un debilitamiento y agotamiento del cuerpo o la mente a causa de una actividad constante o uso excesivo de estos. La mente y el cuerpo deben tener su debido descanso para que el espíritu pueda operar libremente.
(1 Reyes 19:4)= Y él se fue por el desierto un día de camino, y vino y se sentó debajo de un enebro; y deseando morirse, dijo: basta ya, oh Jehová, quítame la vida, pues no soy yo mejor que mis padres (5) y echándose debajo del enebro, se quedó dormido; y he aquí luego un ángel le tocó, y le dijo: levántate y come. (Verso 8)= Se levantó, pues, comió y bebió; y fortalecido con aquella comida caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta Horeb, el monte de Dios. (9) Y allí se metió en una cueva, donde pasó la noche. Y vino a él palabra de Jehová, el cual le dijo ¿Qué haces aquí, Elías?
Pasividad del Cuerpo: Cuando tiene lugar la pasividad en el cuerpo, prácticamente se paraliza también la conciencia, pues los sentidos quedan afectados. Suponiendo que una persona tenga buena salud, posee el mismo control sobre todos los sentidos, y estos pasan a ser vías a través de los cuales se recibe información para la mente y el espíritu. Pero cuando algunos o todos estos sentidos están en una condición pasiva la conciencia se adormece o se embota. El creyente está inconsciente con respecto a aquello que debería estar bien despierto y se comporta de una manera casi automática. Se ponen de manifiesto ciertos hábitos “inconscientes”, muchas veces malos e inconvenientes.
Para las personas que se encuentran en estas condiciones es más fácil ver estas cosas en os demás que notarlas en ellos mismos, mientras que por otra parte pueden tener una conciencia súper desarrollada hacia las cosas externas que se relacionan con su propia personalidad. Cuando el estado de pasividad al que le han sometido los espíritus malignos alcanza este clímax, pueden resultar afectadas otras partes del cuerpo, como por ejemplo: rigidez en los miembros, letargo, pesadez, dolor de espalda o de cabeza, mareos, etc. Los ojos han perdido brillo y expresión y la mirada está perdida. Todo esto ha empezado con la pasividad de la mente a la voluntad durante la cual el creyente entregó a los espíritus mentirosos: su control o dominio propio y el uso de su voluntad.
Hay dos teorías perfectamente delineadas, aunque sólo una de ellas es masiva y mayoritariamente aceptada. Cuando una persona, por ejemplo, de carácter tranquilo, de improviso y sin que medie ningún hecho determinado o específico, tiene una reacción total y absolutamente inesperada e impensada en ella, normalmente se dice que tiene que haber actuado así a través o a partir de un condicionante. Esto, que es lo que generalmente esgrime la psicología, significa que en algún momento de su existencia esa persona sufrió un shock por un determinado suceso, no tuvo en ese momento ninguna reacción, aparentemente no le ocurrió nada, pero muchos años después, al reiterarse aquel suceso fundamental, se produce la reacción automática e inconsciente y nadie puede explicarse el por qué a menos que se lo estudie profesionalmente. La otra teoría es mucho más simple y, quizás por ese motivo, no cuenta con la adhesión de todo los sectores intelectuales que conforman la sociedad y, naturalmente, también la iglesia: un espíritu maligno ha producido la reacción y es por ese motivo que nadie lo puede entender. Los demonios, naturalmente, no sólo no gozan de popularidad sino tampoco tienen nivel como para que se los presente en sociedad.
Pasividad de todo el Hombre: Cuando se llega a este estado, cada parte del ser se ve afectado. El hombre actúa sin usar (O usando sólo parcialmente), su mente, su voluntad, imaginación y razonamiento. A veces la persona no puede dormir y anda tan desanimada que ni siquiera tiene deseos de comer. Cuando el creyente es engañado por los malos espíritus es posible que también sea dominado por lo físico y se lance al mundo de lo sensual. Esto puede suceder como consecuencia de experiencias “espirituales” que se sienten en el plano físico, pero que en realidad no tienen nada de espiritual, porque no provienen del espíritu.
A veces se sienten sensaciones de “fuego”, de “elevación espiritual”, o “temblores”, o “estremecimientos”, y toda clase de sensaciones corporales agradables, en apariencia espirituales, que alimentan a los sentidos de estos creyentes que se sienten como andando más allá del cuerpo y llamándose a sí mismos, espirituales. Incluso existen congregaciones de cierto prestigio que tienen, como común denominador y como especie de catalizador de experiencias espirituales, a todos estos elementos. O sea que: si usted va a una de estas iglesias y jamás se le ha visto reírse a carcajadas, temblar, sacudirse o cosas por el estilo, se le respetará y se le apreciará como hermano, pero su nivel espiritual será considerado decididamente bajo. Pablo en 1 Corintios 9:27, expresa: sino que trato severamente a mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre.
Pasividad de erróneas interpretaciones: Esta condición de pasividad puede venir como consecuencia de interpretaciones erróneas de la verdad en cuanto a “la muerte con Cristo”, como se presenta en Romanos 6 y Gálatas 2:20. En estos casos dichos pasajes se interpretan de manera literal y desequilibrada, sin tener en cuenta el sentido general de pensamiento de Dios sobre el tema. Dios hace un llamado a los verdaderos creyentes para que se reconozcan muertos al pecado y a la vida del antiguo YO, o sea, la vida pecaminosa heredada del primer Adán. Ahora bien, esto no quiere decir que la personalidad humana deba morir, puesto que el mismo Pablo, en Gálatas 2:20, dice: Y lo que ahora vivo en la carne... o sea, que aun después de convertido hay una retención del yo personal, del ser, de la voluntad y la personalidad, los cuales han de estar bajo el dominio del Espíritu de Dios y el control del “dominio propio”, que es a su vez, uno de los frutos del Espíritu.
No hay caso; el hombre sigue pretendiendo interpretar la Biblia conforme a lo que encaja con su sentido de la lógica. Es más; es frecuente oír que las denominaciones son divididas por “las distintas interpretaciones bíblicas”, y se lo dice como entendiendo que es normal que eso suceda y que la consecuencia sea la observada. La Biblia, mi hermano, no necesita que usted y yo la interpretemos; ella se interpreta a sí misma y, si usted se entera de algo al respecto, es porque el Espíritu Santo tiene la bondad y la gentileza de revelárselo.
Pasividad causada por Aceptación del Sufrimiento: En este caso el creyente consiente en aceptar “Sufrir con Cristo”, siguiendo lo que llama “La senda de la cruz” y, para lograrlo, se entrega en forma pasiva a cualquier forma de sufrimiento que le presenten los espíritus malignos creyendo que ese sufrimiento viene de Dios (¡Tremendo!) y que terminará por producirle una recompensa y fruto espiritual. Lo que él no sabe es que los malos espíritus pueden dar un “sufrimiento falso” y que, al aceptarlo de parte de ellos creyendo que viene de la mano de Dios, les abre las puertas para seguir actuando.
El engaño experimentado en estos casos es la explicación de ciertos pecados que algunos creyentes no logran “sacarse de encima”, así como ciertas clases de sufrimiento que no pueden explicarse, entendiendo lo que significa la trama del engaño diabólico se puede obtener una explicación lógica de estas turbaciones que tanto acosan al creyente. El sufrimiento es una gran arma para que los demonios controlen y obliguen a una persona a encausarse en cierta dirección, pues por medio de él pueden llevar al hombre a hacer lo que en otras condiciones, no haría. (Job 2: 7)= Entonces salió Satanás de la presencia de Jehová, e hirió a Job con una sarna maligna desde la planta del pie hasta la coronilla de la cabeza. (8) Y tomaba Job un tiesto para rascarse con él, y estaba sentado en medio de ceniza. (9) Entonces le dijo su mujer: ¿Aún retienes tu integridad? Maldice a Dios, y muérete.
Pasividad por Falsos Conceptos de Humildad: Cuando un creyente consiente en aceptar la muerte en una actitud de desprecio hacia sí mismo, está siendo víctima de sugerencias “íntimas” por parte de malos espíritus. Este ardid satánico crea un ambiente de desazón y debilidad en derredor del creyente. Su espíritu se ofende y se deprime con mucha facilidad. Puede atribuir la causa de lo que ocurre al “pecado propio” o ajeno sin estar, sin embargo, consciente de ningún pecado específico en su vida o, como dijimos anteriormente, puede atribuir su sufrimiento a la acción divina. Se produce así una falsa humildad que es orgullo, un retraimiento de la obra y del servicio al Señor; un esfuerzo antinatural por eliminar al YO de las conversaciones y de las acciones, lo cual lo hace aún más notorio; en una manera exagerada y deprecatoria de autodepreciación y en la creación de una atmósfera de tristeza, oscuridad, debilidad, extrema sensibilidad y falta de esperanza.
El creyente aceptando las mentiras de los espíritus malignos ha pasado a proceder a la supresión o anulación de su personalidad, lo cual no se asemeja en nada a la muerte con o para Cristo, que las Escrituras no describen. Por esta pasividad de su personalidad el creyente engañado se ha “entregado” aun sin quererlo en manos de los espíritus de maldad. A esto, ya por falta de espacio, no podemos desarrollarlo más, le deberíamos agregar La Pasividad por errores de Entendimiento, que es cuando el creyente consiente en permanecer en una condición crónica de debilidad, entendiendo a su manera que esta es necesaria para que el poder de Dios sea manifestado en su vida. Un ejemplo es aquellos hermanos que, considerando que Dios ve con agrado sus tremendos esfuerzos por ser de utilidad, se pasan horas, días, semanas, meses dentro de los templos haciendo cosas para las cuales no fueron levantados sin recibir otra recompensa que un cansancio que en casos los ha llevado hasta la enfermedad, por suponer que será por ese esfuerzo personal en el cual podrán acercarse a Dios por sus medios. A eso, hay que agregarle La Pasividad con Actividad Satánica, que es el estado donde el creyente parece pasivo y en paz, siendo que en su interior se produce una tremenda actividad demoníaca.
Liberación de la Pasividad: El creyente que necesita liberarse de su condición pasiva debe tratar primeramente de entender cuál es su condición en los tiempos normales y entonces examinarse a sí mismo a la luz de ella para ver si los malos espíritus le han estado interfiriendo. Para hacer esto debe recordar una etapa de su vida que haya sido buena y fructífera y compararla con esta condición anormal que está atravesando ahora.
Así como la pasividad ha avanzado paso a paso, la liberación de la misma ha de ser hecha en forma lenta y paulatina. Para la completa liberación es necesario que el creyente quiera cooperar y a la vez tenga el deseo de liberarse. El engaño y la pasividad sólo pueden ser quitados de en medio cuando la persona comienza a entender su condición y la obra de los malos espíritus y mediante el uso de su voluntad rehusa a los espíritus malignos el terreno que alguna vez les cedió.
Un punto importante en la liberación de la pasividad es mantener en la mente de forma continua el pensamiento de cuál era su condición normal antes de caer víctima de dicho engaño, y cada vez que se baja de ese nivel investigar la causa y tratar de quitarla de en medio. Cualquier facultad o parte del ser que se haya rendido a la pasividad y que por lo tanto esté fuera de uso debe ser recuperada para un ejercicio activo de la voluntad y traída bajo su control. El terreno cedido anteriormente a los malos espíritus debe ser recuperado y ha de resistirse en forma persistente al diablo y sus huestes, recordando que ellos lucharán por volver a recobrar lo perdido. Recuerda las palabras de Juan 4:4 : Porque mayor es el que está en vosotros que el que está en el mundo.
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Recopilación enriquecida. Comentarios únicamente a los correos
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La alianza de la jerarquía católica cubana el gobierno militar y algunos comerciante políticos del Exilio.

La nueva alianza
La iglesia católica cubana, o su jerarquía, continúa con la profundización de la alianza estratégica con el gobierno militar y los peores comerciantes políticos de un exilio interesado en obtener su porción del pastel político económico representado por el paso a un emergente capitalismo verdeolivo del siglo XXI.
Ahora se prepara el encuentro con las personalidades de la diáspora de "buena conducta". El llamado "Foro de diálogo sobre la emigración", reunirá en La Habana a poco más de sesenta académicos y especialistas residentes en la Isla y en los Estados Unidos.
Se dice en círculos cercanos a la iglesia, que no se considera la posibilidad de invitar opositores, disidentes, periodistas y otras personalidades de la sociedad civil contestataria cubana. Como ya es costumbre, deberán quedar excluidos dentro de lo que podría ser catalogado como parte fundamental del acuerdo tácito o alianza de la iglesia católica con el régimen militar totalitario que gobierna la Isla por más de cinco largas décadas.
La iglesia cubana y su figura de mayor jerarquía, el cardenal Jaime Ortega Alamino, de esta forma agrandan la distancia existente entre la milenaria institución y los actores más representativos de la lucha por la democratización y el restablecimiento de la democracia en Cuba.
La nueva iniciativa contará con la participación entusiasta de la revista católica "Palabra Nueva" quién la presentó en La Habana, luego que fuera presentada en Washington, Miami, Ciudad México y Madrid.
Para la ocasión, el cardenal Jaime Ortega Alamino hará un paréntesis en sus gestiones inmobiliarias. Desde el Foro, tal como se anunció, habrá estudios que tomen como referencia el programa de "actualización del modelo económico".
La indulgencia inmobiliaria del cardenal y el resto de los intereses de la alta jerarquía eclesiástica se conciliarán con la gubernamental actualización del modelo económico y el mantenimiento a ultranza del modelo político totalitario de corte militar.
En fin, nos acercamos a otra nueva etapa de la carrera de componendas con el régimen cubano llevada adelante por la alta jerarquía eclesiástica, ansiosa por ganar espacios a cualquier costo.

1 comentario:

Armienne dijo...
Esa acción del cardenal Ortega y la jerarquía católica es traicionar a Cristo.
Una iglesia debe estar al lado del pueblo que padece, de los pobres y de los marginados más aún cuando lo son por causa política.

martes, 27 de agosto de 2013

Libro: Para decir la Verad.



Quienes lean el libro "Para decir la verdad" comprenderán mejor la vida de fe en Cuba, tanto en la iglesia independiente como en las que están reconocidas por el gobierno. 
Hay clérigos que han negociado su cruz por un espacio en el poder. Han renunciado al sagrado deber de hacer la voluntad del Altísimo para vivir avasallados por un tirano.

Pero existe una iglesia subterránea e independiente que no se conoce públicamente. Esta padece de insolvencia, escasez y respaldo legal por lo que es más vulnerable al acoso y a la persecución, y las autoridades no la invitan a eventos públicos nacionales y mucho menos internacionales.

Pero existe y goza de libertad, la que Jesucristo le ha dado, y que le permite a pastores, evangelistas, misioneros y humildes fieles a predicar con pasión a las almas perdidas el evangelio de salvación sin miedo y con coraje en el espíritu.

Esto no lo pueden comprender los sicarios del régimen. Es inconcebible para ellos que se les pueda escapar, pese a su represión, el control de personas pacíficas, que predican amor y no odio.

La iglesia independiente no tiene templos, pero cada día gana más espacio porque los nuevos convertidos a Jesucristo le entregan sus almas, sus corazones y sus casas.

Las iglesias reconocidas por el Estado no escapan tampoco del rigor del régimen: para no perder sus prebendas, tienen que estar sujetas al dictado de la Jefa de la Oficina de Asuntos Religiosos del Comité Central del Partido Comunista de Cuba.

Sería importante que el libro pueda llegar hasta cada rincón de nuestro país, para que se conozca el contraste abismal que existe entre los que han decidido ofrendar lo mejor de sí a la causa de Jesucristo y los que le han vendido su alma al diablo.

Nota: El libro del Pastor Morejón Soler, Supervisor de Alianza Cristiana, editor del Blog Alianza Cristiana y colaborador habitual de Primavera Digital, está en venta en el conocido sitio: www.amazon.com y usted puede adquirirlo haciendo CLIC AQUÍ.

Portada del libro Para decir la verdad del Pr Manuel Morejón 

EL ESPÍRITU DE JUDAS











Por Pr Manuel A Morejón Soler El Vedado, La Habana.

Es preferible ser traicionado, que no traidor
(Esta introducción está inspirada en dos historias reales.)
Recientemente una pastora reunió a la directiva de su congregación y luego de tener  un tiempo de oración les dijo que ella había sido captada por la Seguridad de Estado desde 1983 para que se formara en un seminario evangélico como pastora. Desde su ordenación se ocupó de informar y perpetrar las disposiciones dictadas por la Seguridad del Estado en la iglesia hasta ahora. Agregó que ella no había sido la única y aunque no conocía a las demás agentes ni tampoco en que congregaciones estaban establecidas, si podía asegurar que eran varias las captaciones de su tipo que se habían realizado en aquella época.
Un pastor muy cercano a mí me cuenta que en la salida del obispado de su denominación otro pastor lo interceptó para pedirle perdón. Él, intrigado le preguntó qué cuál era la razón de su actitud y el pastor le respondió que se consumía por dentro de vergüenza  hasta cuando lo miraba desde lejos, porque había abusado de su confianza y de su amistad informando sobre él y su familia a un agente de la policia que lo controlaba.
Saulo preguntó: "¿Quién eres, Señor?" La voz le contestó: "Yo soy Jesús, el mismo a quien estás persiguiendo.  “Te estás haciendo daño a ti mismo, como si dieras coces contra el aguijón.” (Hechos 9:5; 26:14)

La traición en la Biblia
Aunque estas son muchas en las Escrituras, la más significativa es la de Judas, el traidor les había dado una contraseña diciéndoles: (Marcos 14:44)."Al que yo bese, ese es; arréstenlo y llévenselo bien sujeto."
No es posible discernir la motivación exacta de esta traición. Si bien Judas traicionó a Jesús, Pedro y el resto de los discípulos cooperaron en aumentar el dolor de Jesús al abandonarlo (Marcos 14:50),
Como los demás discípulos, Judas sufría de una persistente incapacidad de comprender la misión de Jesús. Esperaban que Jesús pusiera en acción sus poderes divinos. Cuando El hablaba de morir, sentían diversos grados de ira, temor y desilusión. No entendían por qué Jesús los escogió si su misión estaba condenada al fracaso.

Las ambiciones determinan las debilidades
Aunque todos tenemos ambiciones, no todas estas obran para bien (Mateo 20:20-22). Si tu ambición es el deseo ardiente de poseer fortuna, fama, poder u honores, puedes llegar a ser controlado por un agente provocador, este es un agente de la Policía Política o una persona empleada por esta para actuar encubiertamente  y provocar a otra persona a cometer un delito o actos punibles o comprometedores. Asimismo como estas debilidades fueron las que dieron lugar al espíritu mefistofélico que dominó a Judas (Juan 12:6), estas están vigentes para hoy.
Judas al traicionar a Jesús, cometió el error más grande de su historia, de hecho para nada le sirvieron sus riquezas.
La historia de Judas se relata en los Evangelios. También se menciona en el libro de Hechos de los Apóstoles 1:18-19


Ambiciones que determinan la gracia del Señor

Puede tratarse también como ambición, el deseo de obtener algo en grande, de tal manera que como seres humanos, podamos fijarnos esperanzas y metas magnánimas, refiriéndonos con esto al hecho de querer lograr superar las expectativas para servir a la humanidad y asimismo contribuir a establecer el Reino de Jhvh, esto es una ambición santa.
La ambición por el deseo de superarse y llegar mucho más lejos provee la motivación y determinación necesaria para lograr objetivos y metas en la vida. Los planes son del hombre y la palabra final la tiene el Señor, aunque al hombre le parezca bueno lo que hace, el Señor es quien juzga  las intenciones. (Proverbios 16:1-2)
 
Los peores enemigos no son solo los que manifiestamente se oponen a nosotros, sino aquellos que abusando de nuestra confianza se dicen amigos y oponiéndose al estilo de vida que el Altísimo quiere ver en nosotros, se vuelven traicioneramente contra uno (Salmo 41:9), pero quien asienta su esperanza en el Señor  jamás será avergonzado y si quedarán en vergüenza los que traicionan sin razón. (Salmo 25:3)











Cómo los cristianos lograron vivir su fe en la URSS.

La luz resplandecía en las tinieblas: Cómo los cristianos lograron vivir su fe en la URSS
Vladimir Vorobev es sacerdote ortodoxo, rector de la Universidad Ortodoxa de Tichon, en la cual preside el Departamento de Historia Moderna de la Iglesia Ortodoxa. Es también rector de la iglesia de San Nicolás de Moscú, y miembro de la comisión sinodal para la canonización de los santos. Y de la redacción científica de la Orthodox Encyclopedia.
Su testimonio fue esta mañana en el ´Meeting de Rímini para la Amistad entre los Pueblos´ que se combinó con la exposición: “Luz en las tinieblas: el testimonio de la Iglesia ortodoxa rusa en los años de la persecución soviética. La relación de Comunión y Liberación con el cristianismo ruso tiene 50 años. Se remonta a cuando el fundador de dicho movimiento católico, Don Giussani, hacía rezar a sus jóvenes delante del ícono de la Trinidad.
Lenin y Stalin intentaron acabar con la fe de su pueblo
El testimonio más importante de la resistencia cristiana al comunismo fue la del padre Vsevolod Spiller (1902-1984), que profetizo que en pocos años caería el sistema soviético y se volvería a la Rusia de la fe.
El rector de la universidad de Tichon contó como el régimen soviético en sus inicios había planificado científicamente exterminio y anulación de la fe ortodoxa a partir de sus sacerdotes y obispos. A tal propósito, dijo, existe una carta de Lenin que documenta este intento.
El momento más violento y negro de las persecuciones anticristianas fue entorno al 1937-38 y se lo llama el período del “gran terror”. Lo que distinguirá al régimen soviético respecto a otras dictaduras fue la voluntad exterminar no solamente miles de personas sino a también enteras categorías sociales.
El tragicómico paradoxo de aquellos años, contó Vorobev, es que el régimen a un cierto punto llegó a difundir por las calles un cartel con la propaganda “La vida se ha vuelto más alegre" e insistía en modo obstinado sobre el mito marxista de que “la religión es el opio de los pueblos”...
¿Cómo fue posible entre tanto que la Iglesia en Rusia haya podido sobrevivir casi 70 años de persecuciones, con sus más altos representantes fusilados, encarcelados, mandados en los gulag o en la mejor de las hipótesis obligados a vivir en la clandestinidad? “Gracias a que existió un pequeño grupo que conservó la fe y que la trasmitió a las generaciones sucesivas”, explico Vorobev.
La fuerza de la oración hizo florecer miles de testimonios de mártires o de sobrevivientes, muchos de los cuales con carismas especiales.
Algunos de ellos tenían poderes taumatúrgicos, otros tenían el don de la profecía, otros aún podían leer en la mente de su interlocutor respondiendo todas las preguntas que iban a recibir. Todos entretanto tenían una virtud, la incapacidad de odiar y la constante misericordia por el propio perseguidor.
Vorobve dijo que la ideología que había perseguido a los cristianos en la Rusia soviética era la misma ideología que persigue a los cristianos de hoy en todo el mundo.
 Al despedirse con gratitud al público del Meeting de Rimini, Vladimir exhortó a “conservar la memoria de estos mártires” y concluyó que “quien vive segundo la fe será perseguido. Y que solamente la fe puede permitir al mundo de seguir viviendo”.

ESTRATEGIA - ENSEÑANZAS BÍBLICAS - PROFESOR NESTOR MARTINEZ

¿Contra qué Peleas?

Tanto en el plano local dentro de mi país, desde hace ya varios años, como en el internacional a favor de nuestro aporte en Internet, elemento que me permite conectarme con usted, la pregunta que muchas veces me han formulado, es: ¿Se deben reprender demonios dentro de los templos cristianos? Aquí en Argentina y particularmente aquí en la que es mi ciudad, Rosario, más allá de los naturales modismos de cada congregación en particular, este tema parecería estar más o menos claro. Quiero suponer que debe ser por todo lo que se ha recibido al respecto por parte de ese tremendo ministerio que tiene a Carlos Anacondia como epicentro y también por las visitas de Cindy Jacobs y tantos otros reconocidos guerreros del Señor.

Pero en otros sitios no tan ilustrados al respecto y no tan bendecidos por hermanos conocedores de estas cosas, es mucha la gente que ha interpretado la Palabra de que Satanás no puede tocar la iglesia, como que él no puede meterse en el templo de una congregación. Hay lugares del mundo donde, hablar de Satanás, equivale a sacar credencial de demente directamente, ya que ni se les pasa por la cabeza que un demonio pueda siquiera molestar a un cristiano, cosa que obviamente debería ser así, sin dudas, pero que la realidad nos muestra de un modo totalmente diferente y con un rostro totalmente distinto.
Uno de los argumentos que más he oído, es el que me dice que mucha gente que se considera seria, fiel y sobria, al no entender en absoluto, evidentemente, el tema de la guerra espiritual, y al haber sido testigos, (A esto también habrá que decirlo), de tantas monumentales barbaridades en este asunto, cuando alguien, según expresan, empieza a los gritos a echar fuera demonios, se siente mal, fuera de lugar, con no poca vergüenza y con la sensación de estar haciendo el ridículo o, en todo caso, contribuyendo o acompañando a hacerlo. Esta es la estratagema que, hoy por hoy, todavía le está saliendo mejor que nunca al enemigo.
Este estudio, que tiene eminentemente un sentido práctico e informativo, se basa no obstante en la Biblia, de la cual hemos extraído varios puntos a los que, llegado el caso, podríamos llamar "espíritus malignos” que como tales, en el nombre y la autoridad de Jesucristo, no sólo podemos reprender como método clásico de batalla, sino incluso desalojar de los sitios espirituales en los que se encuentren, ya que tenemos en Cristo toda la autoridad para hacerlo y ya que, también, forma parte de nuestro trabajo como cristianos el liberar a los oprimidos por el diablo. Esto, naturalmente, a partir de una vida libre de cualquier cosa que pudiera ensombrecer esa tarea.
El Espíritu de Rechazo, por ejemplo, es uno de los que más estragos ha hecho en el pueblo de Dios. Se suele mimetizar, ocultar, disimular y camuflar en patologías o desórdenes de origen psíquicos y, las terapias y los tratamientos en este terreno, si bien no son negativos, suelen retrasar la definitiva libertad de aquellos que han experimentado, esencialmente, el abandono o el desamparo de seres queridos. Algunos han llegado a aconsejar resignación cristiana en este tema, pero la Biblia, que jamás ha mencionado ni siquiera algo parecido a esa resignación cristiana que conforme a la Palabra no existe, nos brinda elementos muy diferentes.
(Salmo 27: 10)= Aunque mi padre y mi madre me dejaran, con todo, Jehová me recogerá. (Esta es la manera, fíjese, que el salmista utiliza para puntualizar que Dios se preocupa mucho más por nuestro bienestar que lo que nuestros propios padres harían. El amor de Dios va más allá del amor filial. El verso este debe ser interpretado como un verdadero principio y no como un relato literal, tal como si los padres de David lo hubieran abandonado a él.)
(Josué 1: 5)= Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré ni desampararé. (Esta es la garantía que Dios ofrece para alcanzar el éxito. Así como el Señor no permitiría que Josué se hundiera o fracasara, asimismo lo hará con usted. Y si Dios con usted, ¿Quién contra usted? La depresión por el rechazo, el abandono o el desamparo, son probables cuando no llegamos a confiar en el Dios que decimos creer. No se puede usted olvidar de algo que seguramente le enseñaron cuando recién ingresó a su vida de fe: una cosa es creer en Dios, otra cosa es creerle a Dios y otra, muy diferente, es confiar en Dios. Si yo le digo que pienso colocar un cable que vaya desde la punta más alta delos cerros que bordean las Cataratas del Niágara o del Iguazú hasta el más próximo y caminarlo en el nombre del Señor con una carretilla, usted seguramente lo va a creer. Que espere que yo lo pase sin caerme y hacerme añicos contra el suelo, significará el segundo paso, creerle a Dios lo que Dios ha dicho. Ahora; que usted acepte acompañarme dentro de esa carretilla que yo voy a utilizar, eso es confiar en Dios, entiende?)
(Mateo 28: 19)= Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del padre, y del hijo, y del Espíritu Santo; (20) enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros, todos los días, hasta el fin del mundo. (Mientras que Jesús dedicó su ministerio a Israel, la proclamación de su señorío, y el llamado a reconocerlo, se extiende a todas las naciones. Los discípulos deben reconocer públicamente su alianza con Cristo por medio de la señal del bautismo, que es administrada bajo la autoridad del Dios trino. El contenido de la futura enseñanza de los apóstoles se desprenderá de lo que Jesús les había mandado a proclamar. Jesús les asegura su presencia constante mientras se dirigen a cumplir la misión que Dios les ha encomendado. La palabra MUNDO, aquí, es la palabra KOSMOS, y tiene una implicancia más cercana a universo, sistema que planeta o gente, como en muchas ocasiones habremos aprendido.)
(Isaías 54: 6)= Porque como a mujer abandonada y triste de espíritu te llamó Jehová, y como a la esposa de la juventud que es repudiada, dijo el Dios tuyo.
(7) Por un breve momento te abandoné, pero te recogeré con grandes misericordias.
(Está hablando del remanente, que es en definitiva la verdadera iglesia, que nada tiene que ver con el montón religioso visible y global.)
(Verso 15)= ¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, (Atención con esto) yo nunca me olvidaré de ti.
(16) He aquí que en las palmas de las manos te tengo esculpida; delante de mí están siempre tus muros.
Punto. Si realmente cree usted en Dios y le cree a su palabra, ya ha sido liberado de toda esa vieja angustia causada por el abandono de su padre, de su madre, de su marido, de su mujer, de su hijo o de su hija. Usted no necesita sanidad interior. Usted necesita, apenas, creerle a Cristo.
Otro punto, otro tema, igual causa o causante. Un hecho vulgar, cotidiano y semi permanente en estas épocas. Un hombre termina de enterarse que su negocio, que su empresa está quebrada. Ha perdido todo su capital. ¿Qué sucede en ese instante, en el ámbito espiritual? Satanás aprovecha este mal momento en lo natural para lanzar un dardo, un pensamiento: el Suicidio. ¿Y cómo lo orquesta?
“Mi vida ya no vale la pena. Lo he perdido todo. Sin dinero no puedo mantener a mi familia. Ellos van a estar mucho mejor sin mí. Es más, si yo me muero, ellos van a poder cobrar el seguro de vida y así vivir cómodamente por el resto de sus días.” Si este hombre es un creyente, lo cual no es un obstáculo para que tenga ese pensamiento, recibiría en ese momento un alerta del Espíritu Santo que le va a recordar, primero, algo que leyó hace mucho tiempo.
(Deuteronomio 30: 19)= A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia; (20) amando a Jehová tu Dios, atendiendo su voz, y siguiéndole a él; porque él es vida para ti, y prolongación de tus días; a fin de que habites sobre la tierra que juró Jehová a tus padres, Abraham, Isaac y Jacob, que les había de dar.
Ahora este hombre tiene algo muy claro. Si elijo la muerte –se dice a sí mismo-, estaré eligiendo la maldición y no quiero condenarme en esta forma. Es allí donde el Espíritu Santo lo guiará a otras palabras.
(Salmo 37: 25)= Joven fui, y he envejecido, y no he visto a justo desamparado, ni su descendencia que mendigue pan.
(Filipenses 4: 19)= Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.
Es allí donde este hombre se da una palmada en la frente y exclama: ¡Es cierto! ¡Dios me va a ayudar a salir de este embrollo! Voy a decidirme a confiar en Él. Él será mi proveedor. Me voy a entregar completamente a Él y sé que Él tomará control de mi vida y me mostrará cómo resolver mis problemas económicos. Ocurre que cuando Dios pone al hombre en el huerto del Edén, entre otras cosas, le da autoridad y derecho legítimo a señorear sobre toda la creación. Pero ¿De qué manera? En su nombre, guiado por Él. Sin embargo, tal como sabemos, el hombre cae después por causa de su desobediencia. ¿Qué sucede entonces? Que Dios se aparta de ese hombre y lo deja librado a su propia capacidad de discernir entre el bien y el mal, tal el árbol simbólico del cual ha comido. Entonces el hombre se queda sin la compañía y la guía de Dios, pero no pierde en absoluto su sentido del control y la dominación, del señorío. Sólo que ahora intenta controlarlo todo fuera de Dios. Así ha sido hasta nuestros días. Es hora de volver a las antiguas fuentes.
¿Y qué decir del Adulterio? ¡Hermano! ¿De eso va a hablar? ¿Usted cree que puede quedar un cristiano, al menos, que no sepa lo que significa y trae consigo el adulterio? No. No lo creo. Todos sabemos como es, que implicancias tiene y cómo termina el adulterio de cualquiera de los dos cónyuges. Tiene razón. No debe quedar un hermano o una hermana que lo ignore. Pero; ¿Quiere que le diga algo? Sigue siendo, hoy por hoy, el adulterio, el pecado más abundante en la iglesia. Y, por si esto fuera poco, también es el pecado en el que con más asiduidad caen los mismísimos pastores sin distinción de condición ni edades. ¿Pero cómo puede ser que caigan en esto tan viejo y conocido? ¿Tan ignorantes son? No se confunda, no es sólo cuestión de ignorancia. Los espíritus de sexo, de lujuria y de lascivia existen y trabajan bastante fuerte dentro de los templos en los cuales, si no se los echa fuera, siguen influyendo para que la gente se desmorone y pierda su comunión con Dios. Éxodo 20:14 es lo más preciso y concreto al respecto: No cometerás adulterio, dice.
(Proverbios 2: 16)= Serás librado de la mujer extraña, de la extraña que halaga con sus palabras. (¡Hermano! ¡Qué suerte tiene su esposa de tener un marido como usted!) (17) la cual abandona al compañero de su juventud, (Porque a su vez se creyó los halagos que él le hizo) y se olvida del pacto de su Dios (¡Ojo que está hablando de adulterio entre creyentes, eh?)
(18) Por lo cual su casa, (Esto es: su cuerpo, su templo) está inclinada a la muerte, (Hablamos de muerte espiritual, de muerte anímica e. Incluso, física) y sus veredas hacia los muertos.
(Proverbios 5: 1)= Hijo mío, está atento a mi sabiduría, y a mi inteligencia inclina tu oído. (Inclinar el oído implica oír a los que, según nuestra estima, están por debajo nuestro) (2) Para que guardes consejo, y tus labios conserven la ciencia.
(3) Porque los labios de la mujer extraña destilan miel, (Pronuncian palabras que él no oye desde hace mucho tiempo) y su paladar es más blando que el aceite; (4) mas su fin es amargo como el ajenjo, agudo como espada de dos filos.
(5) Sus pies descienden a la muerte; sus pasos conducen al Seól.
(Mateo 15: 19)= Porque del corazón, (Expresión con la que los hebreos definían el alma) salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias.
(20) Estas cosas son las que contaminan al hombre; pero el comer con las manos sin lavar, no contamina al hombre.

No vamos a determinar doctrina con esto, pero quiero que preste atención a la clase y calidad de los factores que Jesús une aquí. La misma entidad entre las fornicaciones, cosa muy repudiada en las iglesias, con los falsos testimonios, hecho que todos sabemos suele ser bastante frecuente. Pero también iguala al adulterio con los homicidios, destrozando de ese modo esa permisividad que la psicología secular ha predicado en la sociedad logrando que esta lo crea, lo acepte y, lo más grave: lo ponga en práctica.
(1 Corintios 6: 9)= ¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? (¡Cuidado con las injusticias en la Iglesia, hermanos! ¿Hay discusiones doctrinales que, ante esta Palabra, es como si no tuvieran razón de ser, no?) No erréis; ni los fornicarios, (¡Es que el hermanito es débil! ¡Hay que comprenderlo!) Ni los idólatras, (Tanto aquellos que anteponen imágenes a Dios mismo, como los que anteponen sus doctrinas denominacionales a la de Jesucristo) ni los adúlteros, ni los afeminados, (¡El hermanito es así, un poco amanerado, pero es bueno!) Ni los que se echan con varones, (Adiós a la teoría de los sexólogos sobre conductas sexuales diferentes o alternativas. Aquí no dice LAS que se echan con varones, dice LOS) ni los ladrones, (¡Cuidado que hay muchos modos de robar!) Ni los avaros, (¡Cuidado que hay muchos modos de no dar!) Ni los borrachos, (¡Pero es que el hermano es un bebedor social!) Ni los maldicientes, (¡Es una simple cuestión de códigos un poco transgresores, hermanos, nada más! ¡Ahora se habla así!) Ni los estafadores, (Todos hemos sido estafados alguna vez, verdad?) Heredarán el reino de Dios.
Sin embargo, en este tiempo, un espíritu sumamente activo fuera y dentro de las congregaciones, es el que tiene que ver con la Ansiedad y la preocupación. Si usted presta atención, por ejemplo, a la publicidad ya sea desde los avisos o desde la programación o la misma medicina, va a poder comprobar que el objetivo de esa publicidad es armarle soluciones al hombre con relación a sus ansiedades y preocupaciones, sintetizadas bajo el rótulo del estrés y, obviamente, a todos sus derivados que van desde la salud y la calidad de vida hasta la mismísima sexualidad. En la medida y las condiciones sociales empeoran, la ansiedad y preocupación aumenta. Y no sólo en países como el nuestro o similares latinoamericanos, sino también en otros que parecerían no tener motivos. Eso demuestra, una vez más, que las cosas no pasan por lo social sino por el corazón del hombre.
(Salmo 55: 22)= Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará; no dejará para siempre caído al justo.
Vamos por partes. ¿Qué es echar sobre Jehová tu carga? 1 Pedro 5: 6-7 le da a usted una pequeña muestra: humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo, echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros. Esto significa que su carga es su ansiedad. Y la palabra ANSIEDAD, es la palabra MERIMNA y proviene de MEIRO, que es Dividir y NOOS, que significa La Mente. La palabra indica distracciones, ansiedades, cargas y preocupaciones. MERIMNA significa estar ansioso anticipadamente acerca de la vida diaria. Semejante preocupación es innecesaria, porque el amor del Padre provee para nuestras necesidades especiales.
Después dice que si hace esto, que no es sencillo le diré, Él le SUSTENTARÁ. Esta es la palabra CHUL y significa Mantener, Nutrir, Proveer alimento, Cargar, Sostener, Proteger, Apoyar, Defender, Suplir los medios necesarios para la vida. Esta palabra aparece cuarenta veces. CHUL sugiere, básicamente, “El medir una porción de comida,” es decir: Proveer.
(Lucas 12: 29)= Vosotros, pues, no os preocupéis por lo que habéis de comer, ni por lo que habéis de beber, ni estéis en ansiosa inquietud.
(30) Porque todas estas cosas buscan las gentes del mundo; pero vuestro padre sabe que tenéis necesidad de estas cosas.
(31) Mas buscad el reino de Dios y todas estas cosas os serán añadidas.
Esto nos está mostrando tres puntos básicos a tener en cuenta e incorporar a nuestra rutina: 1) Considerar a la preocupación como un pecado. 2) Disciplinarnos para dejar atrás todo tipo de ansiedades. 3) Confiar ciega y decididamente en el Señor sin pretender ver señales por anticipado.
(Salmo 119: 28)= Se deshace mi alma de ansiedad; y susténtame según tu palabra.
Este verso le agrega, a nuestro escudriñar, un elemento muy importante: la ansiedad proviene del alma. Si su alma aún no se ha sujetado al Espíritu Santo que mora en su espíritu, es natural que le presente batalla y le produzca más de un dolor de cabeza.
(Filipenses 4: 6)= Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.
(7) Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo.
El ruego, del cual se habla aquí, es más que una petición, sugiere una especial intensidad en la oración que se extiende no para poner méritos por el exceso de palabras, sino para trasladar todo el peso de lo que está en nuestras almas a las manos de Dios. La oración y la paz, están íntimamente vinculadas. El que confía en los cuidados de Cristo, en lugar de atormentarse con sus propios problemas, experimentará que la paz de Dios le libra del agobio de la ansiedad. ¡Regocíjese como una disciplina constante! Comprenda que Jesús trae paz a los que en Él confían.
(Salmo 119: 165)= Mucha paz tienen los que aman tu ley, y no hay para ellos tropiezo.
¿Tiene usted ansiedad que no puede dominar? ¿Está preocupado por cosas que por allí ni usted mismo puede cambiar? Lea la Biblia. ¡Hermano! ¡Hice cinco años de seminario bíblico! ¡Estoy graduado en bachillerato en teología! ¡Hago permanentemente un extenso devocional diario! Basta. Todo eso está muy bien y le felicito, pero ahora le pido por favor que piense si, además de todo eso, usted ama la palabra hasta el punto de vivir pensando en ella. De eso habla.
Y el último de los espíritus que hoy vamos a conocer, (Hay muchos más), de los que hoy por hoy pululan por las iglesias y causan serios problemas que van desde la contienda hasta la división, es el de la Avaricia.
(Hebreos 13: 5)= Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: no te desampararé, ni te dejaré.
Esto te dice, en primera instancia, que la avaricia y los temores financieros son superados por la seguridad fundada en la constante presencia de Dios y en las promesas que el Señor nos ha hecho sobre la satisfacción de nuestras necesidades diarias. Viendo esto no podemos menos que pensar en cuánto nos cuesta confiar en el Dios Todopoderoso. Debido a la palabra de consuelo que Dios ha pronunciado, podemos decir confiadamente: el Señor es mi ayudador, no temeré. A la vista de las inclemencias que en este rubro hay hoy en nuestra patria no podemos menos que preguntarnos cuántos creyentes serán los que piensan con convicción y de este modo en esto.
(Mateo 13: 22)= El que fue sembrado entre espinos, este es el que oye la palabra, pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas ahogan la palabra, y se hace infructuosa.
(23) Mas el que fue sembrado en buena tierra, este es el que oye y entiende la palabra, y da fruto; y produce a ciento, a sesenta y a treinta por uno.
De aquí tenemos que rescatar un principio altamente valioso. Es el que dice que el engaño de las riquezas ahoga la Palabra. Por eso es que cuando Dios habla de prosperidad, no necesariamente está hablando en el mismo idioma y sentido que habla usted. La prosperidad que Dios ve para su vida es abarcativa y la que usted suele ver, no va más allá de si le alcanza el salario o la remuneración de su trabajo e, incluso, si tiene ese trabajo o no.
(Efesios 5: 5)= Porque sabéis esto, que ningún fornicario, o inmundo, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios.
Acá le está puntualizando de manera contundente y sin apañamientos, que la avaricia es una de las causas que le impiden a una persona entrar al reino de Dios. ¿Entonces no es salva? Nadie está hablando de salvación, estamos hablando de reino. ¡Pero a mí me enseñaron que eran la misma cosa! Lea la Biblia, por favor.
(1 Timoteo 6: 9)= Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; (10) porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.
Nadie censura el deseo de progreso y prosperidad, pero esta palabra es muy concreta en lo concerniente al deseo de enriquecerse como meta ciega. Dice que caen en tentación y quedan enlazados por Satanás. Y agrega, como para que nadie se haga el distraído y diga que no se dio cuenta, que el amor al dinero es la raíz de todos los males.
(Proverbios 3: 9)= Honra a Jehová con tus bienes, y con las ‘primicias de todos tus frutos; (10) y serán llenos tus graneros con abundancia, y tus lagares rebosarán de mosto.
Que la rectitud sea recompensada, algo que aparece repetidamente en Proverbios y en muchos otros libros de la Escritura, no constituye una garantía que opera mecánicamente de acuerdo con la ley de causa y efecto. Al contrario, como sucede con la siembra y la cosecha, es una ley general que forma parte del mundo creado por Dios. Puede que haya excepciones, por lo menos durante un tiempo, pero ellas no cambian los inexorables principios del universo. ¡Es que la Biblia dice que hay que dar los diezmos! ¡Es que los diezmos pertenecen a la época de la Ley y ahora estamos bajo la Gracia! Discusiones influidas por espíritus de avaricia. Porque fuere como fuere, la que promete abrir las ventanas y derramar bendiciones hasta que sobreabunden, es una promesa de Dios y, si bien la ley dejó de ser, la promesa para quien quiera tomarla, sigue viva y eficaz. Esa es la realidad.

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