viernes, 25 de marzo de 2011

¡QUE POBRES SOMOS !


Por Pr Manuel Morejón Soler El Vedado, La Habana, de abril del 2011 (PD) imorejon@yahoo.es



Un padre económicamente muy rico, queriendo que su hijo no fuera ególatra ni avaro y mucho menos egoísta, lo llevó para que pasara un par de días en el monte con una familia campesina.

Pasaron tres días y dos noches en su vivienda del campo. En el carro, retornando a la ciudad, el padre preguntó a su hijo:                                                                                                                                ¿Qué te pareció la experiencia?...

Buena, contestó el hijo con la mirada puesta a la distancia. Y... ¿qué aprendiste?, insistió el padre.

El hijo contestó:

- Que nosotros tenemos un perro y ellos tienen un monte lleno de animales.

- Nosotros tenemos una piscina con agua estancada que llega a la mitad del jardín... y ellos tienen un río sin fin, de agua cristalina, donde hay pececitos, plantas y otras bellezas.

- Que nosotros importamos linternas del Oriente para alumbrar nuestro jardín... mientras ellos se alumbran con las estrellas y la luna.

- Nuestro patio llega hasta la cerca... y el de ellos llega al horizonte.

- Que nosotros consumimos muchas comidas en conservas y artificiales; sin embargo ellos siembran, cosechan y consumen la de ellos.

- Nosotros oímos música estruendosa. Ellos escuchan una perpetua sinfonía de

tomeguines, sinsontes, pericos, canarios, y otros animalitos....todo esto a veces dominado por la sonora canción de un vecino que trabaja su monte.

- Nosotros cocinamos con gas tóxico... Ellos, todo lo que comen tienen ese delicado sabor del carbón de leña.

- Para protegernos nosotros vivimos rodeados por un muro, con alarmas.... Ellos viven con sus puertas abiertas, protegidos por la amistad de sus vecinos.

- Nosotros vivimos conectados: al celular, a la computadora, al TV. Ellos, en cambio están conectados: al cielo, al sol, al agua, al verde del monte, a los animales, a sus siembras, a su familia… ¡a la vida!

El padre quedó impactado por la profundidad de su hijo...y entonces

el hijo terminó:

¡Gracias papá, por haberme enseñado lo pobres que somos!

No hay algo entre cielo y tierra algo que no pueda ser evaluado a través de las Santas Escrituras en la justa medida de lo que quiere Dios para nosotros.

El Evangelio dice: Y Juan estaba vestido de pelo de camello, y tenía un cinto de cuero alrededor de sus lomos; y su comida era langostas y miel silvestre. Y salía a él Jerusalén, y toda Judea, y toda la provincia de alrededor del Jordán, y eran bautizados por él en el Jordán, confesando sus pecados. Y afirma Jesucristo: entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista.

(Evangelio de Mateo cap. 3:5-6 y 11:11)

Jesucristo hace esta evaluación de Juan el Bautista (Mateo 11:11) porque éste marcó bien la diferencia entre lo espiritual y lo material, desechando conscientemente todo aquello que pudiera estorbar la voluntad de Dios en su vida para el cumplimiento de Su designio.

Todo hombre debe saber a lo que tiene que renunciar para poder alcanzar sus propósitos. Juan se diferenció de los líderes de la época, pues muchos eran avaros, egoístas y dedicados mayormente a buscar la alabanza para si mismos de la gente. (Aquí está el énfasis del mensaje) No siendo así éste se dedicó a prepararle el camino al Hijo de Dios, de ahí es que era seguido por multitudes arrepentidas confesándole sus pecados para ser bautizados, aunque éste no exhibía sino solamente humildad.

Introduciéndonos ahora en el contexto de nuestro país: ¿Cuál es la razón de que escojan una vida para el pueblo de Cuba, que no es la que han elegido para ellos mismos? Cuando Dios nos ha hecho individualmente propietarios de nuestro destino.

En el discurso pronunciado por el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba, General de Ejército Raúl Castro Ruz, en el acto por el aniversario 50 del triunfo de la Revolución, efectuado en Santiago de Cuba, el 1ro de enero de 2009. En una de sus frases, después de muchas arengas y exhortaciones, como para que el pueblo las tome como Ley expresó: -No ceder ante los peligros externos e impedir a toda costa la destrucción del Partido. Además dijo también:-… no olviden nunca que esta es la Revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes… O sea que diez millones quinientas mil personas (el pueblo), siga siendo sumiso, rendido y fiel al Partido (la cúpula del poder, que su estimado es de setecientas mil personas aproximadamente) para que pueda esta minoría seguir viviendo en la opulencia y la superabundancia, mientras que los que los que los sostienen, cada día se hundan más en la miseria y el infortunio.

En la ilustración inicial el niño se percató de su pobreza, porque le habían limitado su libertad, él desconocía que existían más espacios, más cielos. Juan el Bautista si tenía conciencia de lo que materialmente tenía que hacer dejación, (avaricias desmedidas, egocentrismo y la alabanza para si mismo) porque no desconocía su misión espiritual, de hecho denunció al mismo rey Herodes públicamente.

La dignidad humana no se debe valorar por lo que es capaz de atesorar, sino por aquello que sea capaz de prescindir.

Entonces: ¿por qué los cubanos ajenos de nuestra voluntad, tenemos que prescindir?:

A ser libres en dignidad y en derechos, independientemente de nuestra forma de pensar, para comportarnos fraternalmente los unos con los otros.

A conocer nuevos cielos si así quisiéramos y a regresar nuevamente sin la pérdida de nuestros bienes.

A devengar un salario decoroso que satisfaga nuestras necesidades.

A no ser arbitrariamente detenido ni desterrado.

Y a hacer uso de nuestra libertad de opinión y de expresión sin ser reprimido.

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